En el Gobierno creen que las posibilidades de revertir el cierre de Fate son casi nulas

Con la conciliación obligatoria dictada se ordenó retrotraer la situación al estado previo al conflicto. Los trabajadores esperan una respuesta favorable.

ARGUMENTO. La empresa aseguró que el cierre obedece a una brecha de competitividad “insalvable”. ARGUMENTO. La empresa aseguró que el cierre obedece a una brecha de competitividad “insalvable”.
Nahuel Toledo
Por Nahuel Toledo Hace 5 Hs

La industria nacional recibió un impacto histórico con el anuncio del cierre definitivo de Fate (Fábrica Argentina de Telas Engomadas), la emblemática fabricante de neumáticos. Tras más de 80 años de trayectoria en el mercado, la empresa propiedad de la familia Madanes Quintanilla confirmó que frenó sus actividades de manera total, marcando el fin de una etapa fundamental para el entramado productivo del país.

La decisión conlleva una consecuencia social dramática: el despido de la totalidad de su nómina, compuesta por 920 empleados, quienes resistieron ayer el cierre. La planta industrial ubicada en la localidad de Virreyes, en el partido bonaerense de San Fernando, clausurará sus puertas de forma permanente, liquidando un negocio que supo ser referente en el sector automotriz.

Desde la dirección de la firma, encabezada por Javier Madanes -quien también lidera la productora de aluminio Aluar-, se aclaró que esta medida no se encuadra en un concurso de acreedores ni en un proceso preventivo de crisis. A diferencia de la situación vivida en 2019, cuando la empresa se acogió a figuras legales de asistencia, en esta oportunidad se trata de una liquidación directa del negocio.

En términos legales y económicos para los trabajadores, la compañía informó que cumplirá con las condiciones de la ley vigente. Esto implica que Fate se comprometió a indemnizar al 100% de su personal, buscando cerrar el ciclo operativo sin los arrastres financieros que caracterizan a las quiebras tradicionales, pero dejando un vacío laboral masivo.

A través de un comunicado oficial, el Directorio de la empresa justificó la drástica determinación aludiendo a cambios profundos en las condiciones del mercado. Según el texto, estos desafíos obligan a la firma a encarar el futuro desde un enfoque diferente, aunque eviten entrar en detalles técnicos sobre el momento exacto en que la operación dejó de ser sustentable.

Brecha competitiva

Sin embargo, los responsables de la firma también hicieron una fuerte denuncia sobre el presente del comercio exterior. La firma señaló la existencia de “escandalosas asimetrías” que elevan el costo final de los productos fabricados en Argentina a niveles muy superiores a los de la competencia internacional, volviendo la producción local inviable.

Esta brecha de competitividad, calificada por la empresa como “insalvable”, fue el argumento central para explicar la imposibilidad de seguir exportando. Para los directivos, la estructura de costos argentina tornó imposible sostener la marca en los mercados extranjeros donde estuvo presente por más de ochenta años, precipitando el final de la fabricación.

Intervención política

Ante la magnitud del cierre y el impacto en el empleo, el Gobierno nacional decidió intervenir de forma inmediata. A través de la Secretaría de Trabajo, bajo la órbita del Ministerio de Capital Humano, se dictó la conciliación obligatoria por un período de 15 días, buscando frenar la ejecución de los despidos masivos y abrir una instancia de diálogo.

La medida oficial ordena retrotraer la situación al estado previo al conflicto, lo que técnicamente suspende las desvinculaciones por dos semanas. No obstante, fuentes gubernamentales admitieron con escepticismo que las posibilidades de revertir la decisión empresarial son casi nulas, dado que la voluntad de cierre y el pago de indemnizaciones parecen ser definitivos.

En paralelo, el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, dirigido por Walter Correa, también dictó su propia conciliación obligatoria. La cartera laboral bonaerense busca dejar sin efecto los 920 despidos en San Fernando, alineándose con la estrategia nacional de forzar una pausa en el desmantelamiento de la estructura productiva.

Habló en redes

Tras el cierre de Fate, el presidente Javier Milei escribió un tuit en el que dejó en claro que algunos sectores buscan desgastarlo: “¿Conspiranoico yo? Fin”, ironizó.

Su publicación llegó después de compartir mensajes en los que tuiteros libertarios acusaban a Madanes Quintanilla de tener vínculos con el kirchnerismo.

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