Estado vs Privados

El gobierno provincial, encabezado por el propio gobernador José Alperovich, inició una serie de reuniones con sectores empresarios de Tucumán para tratar de encontrar soluciones a los problemas que afectan a la economía. De los encuentros surgen pedidos y exigencias de los privados hacia el Estado, que a su vez plantea objeciones.

30 Abril 2005
Desde el Gobierno y desde las empresas se dice que el diálogo entre ambas partes debe orientarse hacia la búsqueda de soluciones para revertir el duro cuadro socioeconómico de Tucumán.
Estado y privados tendrán que encontrar las recetas para que se reduzca el desempleo -que afecta a unos 38.000 tucumanos-, el trabajo no registrado -que afecta al 60% de los asalariados- y, fundamentalmente, a contener al ejército de personas que no llega a reunir el ingreso mensual mínimo para salir de los niveles de pobreza.

Un debate que es altamente positivo

El combate a la ilegalidad; una disminución de la presión fiscal; la eliminación de impuestos distorsivos y hasta regresivos para la economía; gestiones ante el Gobierno nacional con distintos objetivos; más y mejores obras públicas; una mayor higiene pública, son algunos de los reclamos que las principales actividades del sector privado tucumano le plantean al Gobierno de la provincia.
La reciente decisión del gobernador José Alperovich de convocar a las principales entidades empresarias de la provincia para coordinar esfuerzos y resolver diferencias entre ambas partes reabrió un viejo debate en la provincia. Mientras los privados reclaman acciones concretas a las autoridades para mejorar las condiciones en que se deben desempeñar las empresas, desde el Estado también se alza la voz para exigir cambios en malas costumbres arraigadas entre los empresarios. "La tarea de erradicar la evasión y el empleo en negro no es exclusiva del Estado; los empresarios también deben combatirla porque gran parte de la rentabilidad que tienen se financia con el no pago de las cargas sociales o las ventas sin facturas", sostiene el ministro de Economía, Jorge Jiménez. El ex banquero afirma que la clave para encontrar soluciones es que ni el Estado ni el sector privado se echen la culpa mutuamente sobre los males de la provincia. "Cuando empezamos a hablar sobre la realidad tucumana aparecen las verdades y los compromisos", dice.
La decana de la Facultad de Economía y Administración de la Unsta, Ana María Cerro, considera que el énfasis no debería estar puesto en una disminución de la presión tributaria sino en una baja del gasto público. "Sólo si este último disminuye, será posible bajar los recursos tributarios, que son los que financian el gasto", precisó. Destaca, sin embargo, que el impuesto a los Ingresos Brutos, que concentra el mayor porcentaje de recaudación en la provincia, provoca ineficiencias en el consumo y en la producción. "Al aplicarse en cada etapa de la producción y comercialización, causa un efecto piramidal que provoca pérdidas de competitividad de lo bienes", agrega. En tanto, el profesor de Economía Industrial de la UNT, Osvaldo Meloni, considera que los privados "hacen" que pagan los impuestos y el sector público "hace" como que entrega obras, educación salud de calidad. "Ni uno ni no otro cumple. Y así estamos", subraya. Más allá de los reclamos, Meloni sostiene que una discusión sobre las obligaciones del sector público y del privado es altamente positiva.

Posición industrial a favor
El presidente de la Unión Industrial de Tucumán (UIT), Héctor Ledesma, dijo que una gran preocupación en el sector manufacturero de la provincia sigue siendo la crisis energética.
"Si bien este es un problema que en Tucumán se viene solucionando coyunturalmente desde hace tres años, no debemos pensar que apareció de golpe; se llega a esta instancia por muchos años de habernos descuidado", destacó. Según Ledesma, algo similar podría ocurrir con los temas ambientales. "Cuando hay abundancia gastamos indiscriminadamente, no nos preocupamos y luego tenemos que correr para solucionarlos con los sobrecostos que esto implica", apuntó. Hizo hincapié en que el Gobierno sabe que no se deben parar las industrias, ni las inversiones. "Esto sería nefasto para la recuperación sustentable de nuestra economía y por ende debemos entender que para ellos el tema energético es prioritario", remarcó. "Prueba de que lo saben -subrayó el titular de la UIT- es que en estos años siempre fuimos acompañados por autoridades provinciales a las reuniones con las autoridades nacionales en Buenos Aires y estas siempre estuvieron dispuestas a recibirnos todas las veces que lo solicitamos".

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