INFLACIÓN. FOTO TOMADA DE CHEQUEADO.COM

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó este martes que la inflación de enero de 2026 fue del 2,9%, según el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
El nivel general del Índice de precios al consumidor registró un alza mensual de 2,9% en enero de 2026, y una variación interanual de 32,4%.
Se trata del primer dato oficial difundido tras la renuncia de Marco Lavagna a la dirección del organismo y en medio de la polémica por la postergación de los cambios metodológicos en la medición.
El registro mensual se ubicó en línea con lo anticipado por el mercado y el Gobierno, que esperaban una cifra similar a la de diciembre, impulsada principalmente por aumentos en tarifas y alimentos. Con este resultado, la inflación volvió a mantenerse por encima del 2%, un piso que la economía no logra perforar desde hace cinco meses.
El informe fue publicado a las 16 bajo la metodología vigente, basada en la Encuesta de Gastos de los Hogares de 2004/2005, luego de que el Ejecutivo decidiera suspender la implementación de la nueva fórmula que incorporaba patrones de consumo correspondientes a 2017/2018.
La división de mayor aumento en el mes fue Alimentos y bebidas no alcohólicas (4,7%), seguida de Restaurantes y hoteles (4,1%).
La inflación, mes a mes
Polémica por la metodología
La difusión del IPC se dio en un contexto de debate técnico y político. La salida de Lavagna del Indec se produjo tras diferencias con el Ejecutivo respecto a la aplicación del nuevo índice, que aumentaba la ponderación de los servicios y reducía la de alimentos.
La división con mayor incidencia en la variación mensual regional fue Alimentos y bebidas no alcohólicas, principalmente por las subas en Carnes y derivados y Verduras, tubérculos y legumbres.
Según estimaciones de la consultora GMA, con la nueva canasta la inflación de 2025 habría sido del 32,6%, frente al 31,5% registrado con el método actual. El ministro Caputo argumentó que la diferencia hubiese sido mínima y confirmó que se trabajará en una nueva Encuesta de Hogares, cuyo diseño podría dilatar la implementación de un nuevo índice por varios años.
Analistas advierten que la falta de actualización de los ponderadores afecta la precisión del diagnóstico económico y genera riesgos legales en contratos indexados por inflación, como alquileres y créditos.







