Molinuevo cuestionó la decisión judicial tras el ataque en Tafí del Valle: “No se puede meter presos a inocentes para dar un mensaje”

El intendente de Concepción denunció una injerencia del Poder Ejecutivo en la causa y rechazó la comparación con el caso Báez Sosa.

Hace 3 Hs

El intendente de Concepción, Alejandro Molinuevo, se refirió a la detención de los dos jóvenes de esa ciudad, acusados de haber participado en la golpiza a Patricio Ledezma a la salida de un boliche en Tafí del Valle. En diálogo con LA GACETA, el jefe municipal cuestionó la prisión preventiva dictada por la Justicia, sostuvo que se trata de una medida “injustificada y desproporcionada” y negó que el hecho pueda compararse con el crimen de Fernando Báez Sosa, como se instaló en algunos sectores de la opinión pública.

Ayer, Molinuevo participó de la marcha realizada en Concepción para pedir justicia por los jóvenes detenidos -Santiago Bagne (18) y César Máximo Carreras (19)-, decisión que generó polémica. Consultado sobre los motivos de su presencia, el intendente explicó que actuó desde un plano personal y profesional.

“Antes que nada, fui como vecino de la ciudad de Concepción, antes que como intendente. Y también como abogado. Sentí algo muy profundo, porque acá se había tomado una decisión apresurada y sin fundamentos ni pruebas”.

En ese marco, detalló los criterios legales que deben regir una prisión preventiva y remarcó que, a su entender, ninguno se cumple en este caso. “Las prisiones preventivas son excepcionales. Se dictan cuando hay pruebas o semipruebas y cuando existe peligro de fuga, de entorpecer la investigación o cuando la persona es peligrosa. Acá estamos hablando de dos jóvenes que no aparecen comprometidos en las pruebas”, sostuvo.

El intendente relató además lo ocurrido durante la audiencia judicial, a la que asistieron más de 50 abogados de distintos puntos de la provincia. “Cuando se expone a la víctima, cuando se lee el informe médico que habla de lesiones leves y cuando se observan los videos, todos los presentes entendían que la causa se caía. Incluso la propia víctima incurrió en contradicciones y reconoció que ya no tenía marcas visibles porque habían pasado varios días”, señaló.

Sin embargo, el juez resolvió dictar 30 días de prisión preventiva en una cárcel de máxima seguridad, decisión que Molinuevo cuestionó con firmeza. “Esto no fue una simple detención; fue una prisión preventiva, que es mucho más grave. Y fue absolutamente innecesaria”, afirmó.

Si bien dejó en claro su repudio a cualquier hecho de violencia, el intendente marcó una diferencia entre castigar a los responsables y avanzar contra personas que, según dijo, no están debidamente involucradas. “No justifico la violencia de ningún tipo. Me solidarizo con el joven lesionado y con su familia. Pero tampoco podemos permitir que se use el poder para dar ejemplos con gente inocente”, expresó.

EN EL PENAL. Santiago Bagne y César Máximo Carreras fueron trasladados a Benjamín Paz. EN EL PENAL. Santiago Bagne y César Máximo Carreras fueron trasladados a Benjamín Paz.

Uno de los ejes centrales de sus declaraciones fue el rechazo a la comparación con el caso Báez Sosa. “Se lo quiere asociar a este hecho con el caso de Fernando Báez Sosa, y eso es un error grave. No hubo una patota, no hubo premeditación, no surge de la causa que alguien haya querido matar a otra persona. Eso cae por su propio peso con solo leer el expediente”, sostuvo.

En ese sentido, Molinuevo advirtió sobre lo que definió como una “condena social anticipada”. “No podemos subestimar a la gente. Ya se instaló la idea de que son patoteros, delincuentes, y eso es una condena previa, sin sentencia judicial”, remarcó.

El intendente fue aún más lejos al denunciar una presunta injerencia del Poder Ejecutivo provincial en el accionar judicial. “Cuando el gobernador sale públicamente a decir que son patoteros y que van a ir a Benjamín Paz, condiciona al juez. Estoy convencido de que ese juez debía otorgar la libertad y continuar la investigación para determinar quiénes fueron los verdaderos responsables”, afirmó.

“No me cabe ninguna duda de que hubo presión política. Y no hay pruebas. La verdad siempre sale a la luz y esta decisión va a ser revisada”, agregó Molinuevo, quien se mostró confiado en que una nueva audiencia permita revertir la medida.

Otro de los puntos que generó especial indignación en el jefe municipal fue el procedimiento policial utilizado para detener a los jóvenes. “Mandaron al Grupo Cero, rompieron la puerta de una casa, redujeron a una madre en el piso. ¿Con qué necesidad? Como si se tratara de delincuentes peligrosos. Eso es inadmisible”, cuestionó.

Asimismo, rechazó las versiones que lo vinculan con las familias de los detenidos y negó cualquier tipo de favoritismo. “No tengo amistad con las familias. En Concepción nos conocemos todos porque es una ciudad chica, pero eso no significa tener relaciones personales. Mi postura no pasa por ahí, pasa por la injusticia que veo”, aclaró.

Finalmente, Molinuevo se refirió a la estigmatización que alcanzó al rugby y al club Huirapuca, al que pertenece uno de los jóvenes detenidos. “Duele el alma leer que se diga que esto es idéntico al caso Báez Sosa o que se acuse a un club entero. Si alguien es culpable, soy el primero en pedir sanciones ejemplares, pero no se puede condenar a un deporte ni a una institución”, sostuvo. Destacó, por último, que el club cuenta con tribunal de disciplina y antecedentes de sanciones cuando fue necesario.

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