El verano le sienta bien a las reservas del Banco Central

La compra de divisas roza los U$S 1.000 millones en lo que va del mes. Ayuda la cotización del oro. ¿Cuáles son los sectores que aportaron más divisas para atesoramiento?

MERCADO. La cotización del dólar sigue en descenso. MERCADO. La cotización del dólar sigue en descenso. Fuente: La Nación.

En el cierre de la semana, el Banco Central (BCRA) adquirió U$S 75 millones y, así, alcanzó los U$S 978 millones en lo que va de enero. A este ritmo, con un promedio de U$S 65,3 millones diarios, el BCRA cumpliría con el objetivo de acumular U$S 10.000 millones en septiembre, como parte de los objetivos planteados ante el FMI, que elogió a la Argentina en el marco del Foro Económico de Davos.

Cabe destacar, sin embargo, que no todo lo adquirido se destina a engrosar las reservas: este lunes el Tesoro compró al Central U$S 279 millones. ¿Las razones? En febrero corresponde un pago al Fondo de U$S 830 millones en concepto de intereses.

Las reservas internacionales brutas se ubicaron ahora en los U$S 45.561 millones, el nivel más alto desde 2021 y con una ventaja agregada: la cotización de la divisa retrocede. El tipo de cambio minorista retrocedió a $ 1.455 contabilizando lo que va del mes, lo que representó un descenso del 2%, a pesar de que este viernes el billete verde subió.

Además de las compras en el mercado cambiario, el avance del precio internacional del oro impactó de manera positiva en el volumen de reservas. El banco dispone de cerca de 1,98 millón de onzas troy, cuyo valor rozó los U$S 5.000 por unidad en la última jornada.

El vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, estimó ante inversores que las empresas todavía podría colocar deuda por unos U$S 6.500 millones, lo que permitirá engrosar aún más las reservas. Analistas aguardan que el BCRA siga comprando dólares en las próximas semanas. Y destacan que la acumulación de reservas es una señal contundente de solvencia.

Empresas como YPF, Scania, Telecom y Macro protagonizaron colocaciones de deuda que contribuyeron al plan oficial de acumulación de reservas.

La presión sobre el precio del dólar fue sin embargo limitada, e incluso retrocedió un 1,9% desde el inicio del año. El contexto ayudó. La estacionalidad todavía mantiene elevada la demanda de pesos, mientras que los ingresos de divisas por la emisión de Obligaciones Negociables (que tras las elecciones se reactivaron, con colocaciones por U$S 7.000 millones) y la liquidación del agro sostuvieron un flujo de oferta significativo, detalla GMA Capital. Además, parte de las intervenciones habría sido realizada en bloque. Hasta el momento, las compras del Central promediaron el 15% del total negociado en el mercado de cambios, tres veces el máximo de 5% que las autoridades vaticinaban hace un mes.

Generadores de divisas

El superávit comercial está fuera de discusión. Sin embargo, al desagregar el balance cambiario por sectores, emerge una dinámica marcadamente asimétrica. El resultado positivo de 2025 descansó en un número acotado de motores, mientras que buena parte de la economía siguió ejerciendo presión sobre la demanda de dólares, puntualiza GMA.

El complejo del agro se mantuvo como el principal generador neto de divisas. En los últimos 12 meses, el sector explicó un saldo positivo cercano a U$S 35.700 millones. La reducción transitoria de las retenciones actuó como amortiguador frente a un contexto de precios internacionales menos favorables. No obstante, y a diferencia de otros ciclos, el flujo de dólares se concentró durante ese periodo, rompiendo con la estacionalidad habitual, y dejando menos margen hasta la próxima cosecha.

Así, en el corto plazo, la acumulación de reservas se apoya en la cuenta financiera. La confianza en el modelo económico es clave. Al respecto, una buena noticia animó a los inversores: la persistencia de los superávits gemelos (fiscal y comercial), describe el economista Nery Persichini.

El cambio más relevante se observó en minería y energía. Con ayuda del RIGI, la balanza comercial energética marcó un récord de U$S 7.815 millones en 2025. Por su parte, en lo que respecta al balance cambiario, las exportaciones energéticas en su conjunto también marcaron un máximo por U$S 14.841 millones.

Del lado deficitario, la industria continuó demandando divisas. El sector cerró el año con un rojo próximo a U$S 22.900 millones, en línea con el crecimiento de las importaciones. Sin embargo, el mayor desequilibrio volvió a concentrarse en personas humanas, con un saldo negativo en torno a U$S 38.500 millones, explicado por turismo, gastos de tarjeta y la formación de activos externos, presionado aún más por la incertidumbre electoral. En consecuencia, la generación de divisas quedó en manos de los sectores con mayor perfil exportador, que a la vez mostraron un mejor desempeño relativo en términos de actividad, expresa el reporte semanal de GMA.

Riesgo país

En el menor nivel desde junio de 2018

El optimismo del mercado para con la Argentina dejó una nueva suba de los bonos en dólares que apuntaló otra baja del riesgo país. Los bonos en dólares mostraron su tercer avance consecutivo en Wall Street y el riesgo país cerró la semana en mínimos de siete años y medio, a 527 puntos básicos. La suba de los títulos soberanos se dio a pesar del complicado entramado global que hizo tambalear a los mercados con la avanzada de Donald Trump sobre Groenlandia. En la plaza local, los bonos soberanos en dólares cerraron con mayoría de subas, encabezadas por el Global 2041 (1,3%).  El riesgo país cedió 3,5% y se ubicó en 527 unidades, según la medición de JP Morgan. Se trata de su menor nivel desde junio de 2018.

Mora en financiaciones

Crece el endeudamiento de las familias

Los indicadores de endeudamiento de los hogares mostraron un nuevo deterioro en noviembre. Según el último Informe sobre Bancos, difundido por el Banco Central, la mora de las financiaciones a las familias alcanzó el 8,8% del total de la cartera, un aumento mensual que llevó el indicador a su nivel más alto desde 2010. El avance estuvo explicado por el desempeño de los créditos destinados al consumo, en un contexto de mayores dificultades para cumplir con las obligaciones financieras. El documento señaló que el incremento de la mora no se limitó a las familias. En noviembre, el indicador correspondiente a las empresas también mostró un avance y se ubicó en 2,3%, con aumentos en todos los sectores económicos relevados.

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