Sumar solo cinco minutos más de esta actividad puede darnos años extra de vida, según la ciencia

El hallazgo de un estudio dio cuenta que tan solo prolongar esta rutina por cinco minutos más puede hacer la diferencia en nuestra longevidad.

Esta actividad puede reducir la mortalidad en un 10%. Esta actividad puede reducir la mortalidad en un 10%. Foto: Freepik
Por Luisina Acosta Hace 2 Hs

A veces, el reloj parece correr en nuestra contra, pero la ciencia acaba de encontrar una forma de ponerlo a nuestro favor. No hace falta inscribirse en un gimnasio de elite ni preparar el bolso para una jornada intensa de entrenamiento. Según una investigación reciente, el secreto para una vida más larga podría estar escondido en apenas cinco minutos adicionales de caminata diaria.

Este hallazgo, que simplifica enormemente la meta de mantenernos saludables, surge de un extenso análisis realizado a más de 135.000 adultos en distintos países. La conclusión es tan esperanzadora como sencilla: incorporar ese breve lapso de movimiento moderado a nuestra rutina habitual puede reducir el riesgo de muerte prematura de manera significativa.

El impacto de los pequeños gestos

El estudio, que fue publicado en la prestigiosa revista médica The Lancet, destaca que sumar solo cinco minutos de actividad física moderada —como caminar a paso ligero, a unos 5 kilómetros por hora— reduce el riesgo de mortalidad por cualquier causa en aproximadamente un 10%. Esos minutos son los que perdemos revisando el celular o esperando que hierva el agua.

Lo más fascinante es que quienes más se benefician son las personas que suelen llevar una vida sedentaria. Para ellos, un pequeño desvío al volver del trabajo o elegir el camino más largo hacia el supermercado no es solo un paseo, sino un verdadero escudo para su salud cardiovascular y general.

Menos silla y más movimiento

El informe también pone el foco en el tiempo que pasamos sentados frente a las pantallas o en la oficina. Los investigadores advierten que reducir el sedentarismo en apenas 30 minutos diarios, reemplazándolos por cualquier forma de movimiento, se asocia con una caída del riesgo de mortalidad cercana al 7%. No se trata de cambiar la agenda por completo, sino de romper la inactividad.

Para llegar a estas conclusiones, se utilizaron dispositivos de seguimiento que captaron el movimiento real de los participantes, desde subir las escaleras hasta las caminatas urbanas. Aunque los autores piden prudencia por tratarse de un estudio observacional, el mensaje central es contundente: hacer algo siempre es mejor que no hacer nada, aseguran los expertos detrás del relevamiento.

La clave de la constancia

Si bien sumar cinco minutos es un gran primer paso, otros trabajos del mismo grupo científico sugieren que el beneficio se multiplica si se combina con otros ajustes mínimos. Dormir un poco mejor y cuidar la alimentación, junto a esos minutos extra de marcha, podrían traducirse en años adicionales de vida saludable para quienes hoy no tienen hábitos favorables.

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