
Un estudio reveló que la caminata puede evitar los dolores de espalda. (Foto: Advil)

El dolor lumbar se convirtió en uno de los grandes males de la vida moderna. Muchas veces buscamos la solución en sillas ergonómicas costosas o en corregir la postura frente a la computadora, pero la ciencia sugiere que la respuesta es mucho más simple y económica: caminar. Un estudio poblacional realizado en Noruega puso cifras concretas a este hábito saludable.
La investigación, que analizó datos de más de 11.000 adultos, determinó que el movimiento constante es la clave para mantener la columna sana. Según los expertos, no se trata solo de caminar un poco, sino de alcanzar un volumen diario que permita al cuerpo fortalecerse y evitar la cronicidad de las molestias que afectan a gran parte de la población mundial.
El volumen sobre la intensidad
Los resultados del estudio, que fue publicado originalmente en JAMA Network Open, son reveladores. Aquellas personas que caminaban entre 78 y 100 minutos por día redujeron en un 13% el riesgo de desarrollar dolor lumbar crónico. Para quienes superaron los 100 minutos diarios, el beneficio fue aún mayor, alcanzando una reducción del 23% en comparación con quienes tienen hábitos más sedentarios.
Lo más curioso del hallazgo es que no hace falta correr ni caminar a un ritmo extenuante. El secreto parece estar en la constancia y el tiempo total acumulado. De hecho, los beneficios fueron más claros en quienes caminaban mucho tiempo a ritmo lento que en aquellos que hacían tramos cortos pero muy intensos.
Una medicina natural y efectiva
La científica de la salud Rayane Haddadj, de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología, lideró el equipo que procesó estos datos mediante acelerómetros precisos. En sus conclusiones, los investigadores enfatizan la importancia de integrar la caminata en la rutina diaria como una herramienta de prevención primaria ante una de las principales causas de discapacidad.
"Nuestros hallazgos sugieren que el volumen diario de caminata es más importante que la intensidad media de la caminata para reducir el riesgo de dolor lumbar crónico", explica Rayane Haddadj. Según la experta, estos resultados deberían impulsar estrategias de salud pública que fomenten el simple acto de andar como una medicina natural y efectiva.
Beneficios que van más allá de la columna
Caminar no solo protege nuestra espalda; es una inversión integral en salud. Se sabe que ayuda a mantener el peso, estimula la creatividad, protege el cerebro del envejecimiento y mejora la salud del corazón. Sin embargo, este vínculo específico con el dolor lumbar apenas está saliendo a la luz con evidencia sólida, confirmando lo que se sospechaba hace siglos.








