24 Abril 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Frente a los incesantes reclamos de recomposición salarial, el Gobierno le habría pedido a la cúpula de la CGT que aguarde dos semanas más para dar una respuesta al planteo de aumento del salario mínimo, vital y móvil. Sin embargo, desde la Unión Industrial Argentina (UIA), el empresario Héctor Méndez afirmó ayer que la industria ya paga salarios muy dignos a los trabajadores del sector.
Méndez, quien el martes asumirá la presidencia de la entidad, coincidió con el criterio del ministro de Economía, Roberto Lavagna, respecto de que una suba generalizada de sueldos generaría más inflación. Además, manifestó que hay que mantener el diálogo con la CGT por los salarios, aunque aclaró que ese debate no debe generar falsas expectativas entre los trabajadores.
En tanto, el Ministerio de Economía salió a defender la participación del Estado en la fijación del salario, al asegurar: "la intervención pública no ha obstruido el funcionamiento del mercado de trabajo sino que, por el contrario, permitió aceitar los mecanismos de ajustes salariales alcanzados en los últimos dos años". En momentos en que desde el ámbito privado se cuestiona la intervención del Estado, la Secretaría de Política Económica, a cargo de Oscar Tangelson, publicó el trabajo "Empleo e Ingresos en el nuevo contexto macroeconómico". La edición da cuenta de que, en materia de ingresos, la etapa iniciada en 2002 deja como conclusión que la dinámica de los salarios se ha mostrado procíclica, ayudando al aumento de la producción.
Fue desde 2002 y hasta 2004 que la economía creció a una inusual tasa del 9% anual, período en que el Indice de Salarios, que elabora el Indec, registra un aumento del 62% para los sueldos de los empleados registrados. En este marco, "el aumento de la demanda de empleo, consecuencia del mayor nivel de actividad, trajo no sólo ajustes por cantidades sino además alzas salariales", indica el diagnóstico.
En cuanto al ingreso del grupo familiar, el informe oficial sostiene que entre los últimos meses de 2002 y principios de 2003 se observó una leve mejora, fundamentalmente, por el incremento de la ocupación, en tanto que las remuneraciones reales se mantuvieron casi constantes. (Télam-DyN)
Méndez, quien el martes asumirá la presidencia de la entidad, coincidió con el criterio del ministro de Economía, Roberto Lavagna, respecto de que una suba generalizada de sueldos generaría más inflación. Además, manifestó que hay que mantener el diálogo con la CGT por los salarios, aunque aclaró que ese debate no debe generar falsas expectativas entre los trabajadores.
En tanto, el Ministerio de Economía salió a defender la participación del Estado en la fijación del salario, al asegurar: "la intervención pública no ha obstruido el funcionamiento del mercado de trabajo sino que, por el contrario, permitió aceitar los mecanismos de ajustes salariales alcanzados en los últimos dos años". En momentos en que desde el ámbito privado se cuestiona la intervención del Estado, la Secretaría de Política Económica, a cargo de Oscar Tangelson, publicó el trabajo "Empleo e Ingresos en el nuevo contexto macroeconómico". La edición da cuenta de que, en materia de ingresos, la etapa iniciada en 2002 deja como conclusión que la dinámica de los salarios se ha mostrado procíclica, ayudando al aumento de la producción.
Fue desde 2002 y hasta 2004 que la economía creció a una inusual tasa del 9% anual, período en que el Indice de Salarios, que elabora el Indec, registra un aumento del 62% para los sueldos de los empleados registrados. En este marco, "el aumento de la demanda de empleo, consecuencia del mayor nivel de actividad, trajo no sólo ajustes por cantidades sino además alzas salariales", indica el diagnóstico.
En cuanto al ingreso del grupo familiar, el informe oficial sostiene que entre los últimos meses de 2002 y principios de 2003 se observó una leve mejora, fundamentalmente, por el incremento de la ocupación, en tanto que las remuneraciones reales se mantuvieron casi constantes. (Télam-DyN)







