¿Qué hacer con tu aguinaldo? Tips de una especialista para ordenar los gastos

Con la llegada del aguinaldo, muchas familias encuentran un respiro en medio de un contexto económico ajustado. Sin embargo, ese ingreso extra puede diluirse rápidamente si no hay planificación previa. Así lo advirtió a LA GACETA Celeste Sánchez, especialista en economía familiar, quien remarcó la importancia de organizar con anticipación el destino de ese dinero, independientemente de su monto.
“La clave es saber para qué vamos a usar esa plata antes de que llegue”, dijo Sánchez. Según señaló, el aguinaldo suele ser esperado como “un oasis en el desierto”, pero sin una decisión clara puede perderse entre los gastos cotidianos y generar luego la sensación de que se recibió un ingreso adicional sin haber obtenido un beneficio concreto.
La especialista indicó que el uso del aguinaldo es muy personal y depende de las necesidades de cada familia; puede destinarse a vacaciones, al pago de deudas, a afrontar los gastos de las fiestas o a realizar arreglos en el hogar o el vehículo. “Lo importante es definir un objetivo”, aclaró. En caso de no tenerlo claro, recomendó separar ese dinero del resto de los ingresos para evitar que se mezcle y se consuma sin advertirlo.
Sánchez también aconsejó pensar a futuro y tener en cuenta que el aguinaldo es un ingreso previsible, ya que se cobra siempre en los mismos meses del año. “No es algo que nos sorprenda. Idealmente, deberíamos planificarlo con anticipación, incluso pensando en los aguinaldos de los próximos años”.
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En cuanto al dinero que no se utiliza de inmediato, sugirió no dejarlo inmovilizado en la cuenta bancaria. “Si se va a usar más adelante, por ejemplo para vacaciones en febrero, conviene guardarlo en una opción que genere alguna pequeña ganancia, como una billetera virtual o un fondo común de inversión”, recomendó.
Uno de los puntos centrales fue el uso del aguinaldo para saldar deudas. Sánchez sostuvo que, en especial cuando se trata de tarjetas de crédito, suele ser conveniente priorizar su cancelación para frenar el crecimiento de intereses. No obstante, aclaró que, si el monto no alcanza para cubrir todo, es preferible concentrarse en una sola deuda antes que repartir pequeñas sumas en varias. “Poner un poco en cada tarjeta no baja significativamente ninguna deuda”, explicó.
Según su experiencia, una gran parte de las personas destina el aguinaldo a regularizar compromisos pendientes. “Más allá del beneficio económico, pagar deudas devuelve tranquilidad. Reduce el estrés, mejora el descanso y evita conflictos familiares”, afirmó, al tiempo que destacó la relación directa entre los problemas financieros y el bienestar emocional.
Finalmente, Sánchez abordó el costado más difícil del manejo del dinero: el autocontrol. “Se dice que el manejo de las finanzas es 20% conocimiento y 80% autocontrol”, señaló. Reconoció que es natural querer darse un gusto, pero recomendó fijar un límite claro para esos gastos. “Está bien disfrutar una parte del aguinaldo, pero no todo. Si decidís gastar, hacelo sin culpa, y al resto buscále un uso o guardalo”, concluyó.





