17 Abril 2005 Seguir en 
Se parecen mucho. Ambos son actores; tienen una exitosa carrera en el teatro y la televisión, e integran ese exclusivo club de artistas que pueden pasar de la comedia al drama sin mayor inconveniente. Pero, a la hora de hablar, dejan bien en claro sus diferencias. Recién llegados a Tucumán y sin Andrea Frigerio ni Mónica Ayos (que se quedaron en Salta para visitar a la Virgen del Milagro), Fabián Gianola y Carlos Calvo se presentan a la rueda de prensa sin ocultar los ojos hinchados por las pocas horas de sueño. Sin embargo su simpatía permanece intacta. "Vinimos en taxi", dicen entre risas, en clara alusión a la obra que protagonizaron anoche en el teatro San Martín y que repondrán hoy a las 19 y a las 21.
La charla de ambos artistas con LA GACETA, que tuvo como escenario la piscina del hotel Garden Park, transcurrió precisamente por estos carriles: los de la cordialidad y la reflexión. "Es extraño lo que ocurre con ?Taxi 1?. Nunca, en 23 años de profesión, me pasó esto de que en cada provincia donde actuamos se agoten las localidades", contó Gianola. Un gran éxito que también exige grandes sacrificios. "Es un mes y medio al año que se vuelve bastante pesado", agregó el actor, que además protagoniza en televisión la tira "Los Felipe" y conduce el ciclo "Vale la pena".
Calvo, en tanto, se mostró encantado de actuar en Tucumán. Y lo explicó con claridad. "El porteño es distante. En cambio, el público del interior es menos ?careta?. Hay más sinceridad y cariño. Por eso me gusta salir de gira", confesó. Y esa demostración es, según el actor, una suerte de inyección de energía. "Las buenas ondas que emite el público de las provincias justifica cualquier sacrificio", agregó.
Por supuesto que hacer reír en una provincia acostumbrada a los golpes bajos, no es una tarea sencilla. Sin embargo, tanto Gianola como Calvo aseguran que todo es cuestión de honestidad. "La clave es el respeto. Nosotros tratamos de elegir la mejor comedia y la ensayamos durante cinco meses. Por eso, cuando salimos de gira, llevamos a las provincias que visitamos el mismo espectáculo que hicimos en Mar del Plata", opinó Gianola. Y Calvo fue más allá: "los conflictos que planteamos en la obra son universales. Tienen que ver con el humor y también con la reflexión. Tratamos de brindarle a la gente un recreo en el que puedan distenderse y disfrutar. Estamos educados para pelearle a la vida, para aguantar y para sufrir. No se nos educa para ser felices. Y por eso, cuando llega el éxito, muchos se desestructuran. Nosotros tratamos de ayudar a que la gente se sienta feliz".
Política y corrupción
Claro que la realidad a veces supera cualquier deseo. Y, en este sentido, la situación del país a veces conspira contra las buenas intenciones de los artistas. "Hay que seguir trabajando para que no se pierda la esperanza. Creo que este Gobierno ha estado sentando las bases de una nueva sociedad, pero ahora hay que trabajar sobre algunos puntos oscuros", señaló "Carlín".
Gianola, en cambio, se mostró mucho más tajante y radical. "Creo que el gran problema de este Gobierno es la corrupción, que sigue entroncada en el poder. Y mientras no haya justicia y persista la corrupción, yo no puedo tener esperanzas", dijo. Y agregó: "los diputados siguen cobrando jubilaciones de privilegio y los jueces no hacen su declaración jurada. Todo es muy sospechoso y nadie va preso".
La charla de ambos artistas con LA GACETA, que tuvo como escenario la piscina del hotel Garden Park, transcurrió precisamente por estos carriles: los de la cordialidad y la reflexión. "Es extraño lo que ocurre con ?Taxi 1?. Nunca, en 23 años de profesión, me pasó esto de que en cada provincia donde actuamos se agoten las localidades", contó Gianola. Un gran éxito que también exige grandes sacrificios. "Es un mes y medio al año que se vuelve bastante pesado", agregó el actor, que además protagoniza en televisión la tira "Los Felipe" y conduce el ciclo "Vale la pena".
Calvo, en tanto, se mostró encantado de actuar en Tucumán. Y lo explicó con claridad. "El porteño es distante. En cambio, el público del interior es menos ?careta?. Hay más sinceridad y cariño. Por eso me gusta salir de gira", confesó. Y esa demostración es, según el actor, una suerte de inyección de energía. "Las buenas ondas que emite el público de las provincias justifica cualquier sacrificio", agregó.
Por supuesto que hacer reír en una provincia acostumbrada a los golpes bajos, no es una tarea sencilla. Sin embargo, tanto Gianola como Calvo aseguran que todo es cuestión de honestidad. "La clave es el respeto. Nosotros tratamos de elegir la mejor comedia y la ensayamos durante cinco meses. Por eso, cuando salimos de gira, llevamos a las provincias que visitamos el mismo espectáculo que hicimos en Mar del Plata", opinó Gianola. Y Calvo fue más allá: "los conflictos que planteamos en la obra son universales. Tienen que ver con el humor y también con la reflexión. Tratamos de brindarle a la gente un recreo en el que puedan distenderse y disfrutar. Estamos educados para pelearle a la vida, para aguantar y para sufrir. No se nos educa para ser felices. Y por eso, cuando llega el éxito, muchos se desestructuran. Nosotros tratamos de ayudar a que la gente se sienta feliz".
Política y corrupción
Claro que la realidad a veces supera cualquier deseo. Y, en este sentido, la situación del país a veces conspira contra las buenas intenciones de los artistas. "Hay que seguir trabajando para que no se pierda la esperanza. Creo que este Gobierno ha estado sentando las bases de una nueva sociedad, pero ahora hay que trabajar sobre algunos puntos oscuros", señaló "Carlín".
Gianola, en cambio, se mostró mucho más tajante y radical. "Creo que el gran problema de este Gobierno es la corrupción, que sigue entroncada en el poder. Y mientras no haya justicia y persista la corrupción, yo no puedo tener esperanzas", dijo. Y agregó: "los diputados siguen cobrando jubilaciones de privilegio y los jueces no hacen su declaración jurada. Todo es muy sospechoso y nadie va preso".





