El G7 se suma al FMI y exige a Argentina una estrategia para su deuda externa pendiente

16 Abril 2005
WASHINGTON.- Los ministros de Finanzas de los siete países más industrializados del mundo (G7) se sumaron este sábado a las exigencias del Fondo Monetario Internacional (FMI) y pidieron a Argentina una estrategia para los bonistas que se quedaron fuera del canje de la deuda.
"Después del canje de la deuda, Argentina necesita hacer frente a la deuda en default que quedó pendiente, en línea con la política del Fondo con los países que tienen atrasos (con la propia institución)", expresó el G7 en un comunicado difundido tras su reunión en Washington.Los ministros de los siete países (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón) instaron asimismo al país sudamericano a "emprender reformas estructurales para garantizar un crecimiento sostenible".
El G7 se sumó con esta declaración a las exigencias del FMI, que pidió a Argentina "una estrategia realista" con los acreedores (23,85% del total) que no aceptaron el canje de su deuda pública de 81.800 Millones de dólares, para negociar un nuevo programa.
En rueda de prensa, el secretario estadounidense del Tesoro, John Snow, dio su propia lectura del comunicado del G7: "No lo interpretaría como una crítica, sino como lo que el G7 opina que debe hacerse", explicó.El responsable de Estados Unidos, que apoya a Argentina tanto en el G7 como en el FMI, subrayó además que si las negociaciones entre Argentina y el Fondo prosperan, el acuerdo "debería reflejar un compromiso real" del país sudamericano.
Una fuente de la delegación alemana subrayó, por su parte, que el grupo de los siete exige "una estrategia realista" a Argentina y "no una solución" para la porción de su deuda que no ha sido reestructurada y equivale a más de 20.000 Millones de dólares, cerca de la cuarta parte del total.
El matiz tiene su importancia. Según explicó una fuente del Fondo, la "estrategia realista" deja más flexibilidad a Buenos Aires.
"Es poco probable que Argentina vaya a ofrecer una solución al 100% de la deuda a los tenedores de bonos", algo que no tendría precedentes en la historia, explicó la fuente alemana.
Por ese motivo, el pasado fin de semana en la cumbre del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Okinawa (sur de Japón), el ministro argentino de Economía, Roberto Lavagna, había asegurado que no aceptaría "posturas discriminatorias" del FMI.
El comunicado del G7 no reflejó, sin embargo, el tono virulento del ministro japonés de Finanzas, Sadakazu Tanigaki, hace una semana en Okinawa.
"Pienso que es realmente lamentable que Argentina haya fracasado en negociar de buena fe con sus acreedores y haya actuado unilateralmente sin dar otra opción a sus acreedores", declaró.
"No podemos dejar que la forma argentina de enfrentar su deuda se convierta en un mal precedente porque entonces sería un peligro moral", agregó el ministro, cuyo país, junto a Italia, mantiene las posiciones más duras del G7 respecto a Argentina.
Lavagna, por su parte, considera responsables a los bancos japoneses e italianos, que "violando expresamente los prospectos, vendieron parte de las colocaciones de bonos a inversores minoristas no sofisticados".(AFP-NA)

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