16 Abril 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES y WASHINGTON.- Los principales directivos del Fondo Monetario Internacional (FMI), del Banco Mundial y del Tesoro de los Estados Unidos reiteraron ayer sus reclamos para que la Argentina encuentre una solución para los titulares de bonos de la deuda argentina impaga que no aceptaron el canje del Gobierno.
El FMI planteó que la Argentina debe terminar de resolver su situación -que define como una "estrategia realista"- con los acreedores que no aceptaron ingresar al canje oficial, para poder normalizar su relación con los mercados de capitales. Sin embargo, la entidad monetaria aclaró que (su reclamo) no apunta necesariamente a una reapertura del canje, a lo cual el Gobierno ya se negó reiteradamente.
"No hemos hablado de reabrir el canje ni de no reabrir el canje. Lo que sí debe haber es una estrategia respecto de esa deuda (que no fue reestructurada), que por otra parte es legal", dijo el director gerente del Fondo, Rodrigo de Rato.
"La Argentina se debe acomodar a las reglas de préstamos para países en mora si quiere volver a negociar un acuerdo", agregó el economista español.
A su turno, el director para el Hemisferio Occidental del FMI, Anoop Singh, opinó: "lidiar con los otros acreedores aceleraría la sustentabilidad del crecimiento en el mediano plazo y el retorno de la Argentina a los mercados de capital".
Singh puntualizó que no sólo hay que terminar de resolver el tema de la deuda, sino que hay otras cuestiones a nivel de política fiscal, sistema financiero y otros aspectos que son actualmente tema de diálogo entre el FMI y Buenos Aires.
Conversaciones
En tanto, el secretario del Tesoro de los EEUU, John Snow, manifestó ayer que en la reestructuración de la deuda argentina "aún queda mucho por hacer" por parte del gobierno de Néstor Kirchner, para regularizar la situación del 24% del capital privado que no optó por canjear sus títulos de default por nuevos bonos.
Los EEUU redoblaron, así, su presión para que la Argentina defina una propuesta que atienda la situación de los bonistas privados que no entraron al canje.
El funcionario de la administración de George W. Bush afirmó que este tema forma parte de las "conversaciones" entre los Estados Unidos y la Argentina.
Al respecto, Snow consignó que el trámite que se cerró el pasado 25 de febrero fue "un primer paso para la reestructuración de los compromisos externos" del país, y estimó que "obviamente, queda mucho por hacer" en este tema.Los dichos del funcionario fueron expresados previo al encuentro que tendrán este fin de semana en la asamblea del FMI, del BM y la reunión del Grupo de los Siete (G-7) países más industrializados. (DyN-Télam-NA-Reuter)
Cinco países del Cono Sur apoyarán el proceso de canje
Washington.- Cinco países sudamericanos respaldarán hoy la reestructuración de la deuda argentina ante el Comité Monetario y Financiero del FMI, y destacarán que el Gobierno ya tiene una estrategia realista para atender a los acreedores que no aceptaron el canje.
El encargado de transmitir la postura será el ministro de Finanzas chileno, Nicolás Eyzaguirre, que hablará ante el órgano político del Fondo en nombre de la Argentina, de Uruguay, de Chile, de Paraguay, de Bolivia y de Perú.
"La Argentina ha actuado durante el proceso de reestructuración guiada por el principio de no tomar compromisos que vayan más allá de su capacidad de pago", sostiene el documento que leerá hoy el ministro chileno y que fue difundido a través de la página de internet del Fondo.
"La Argentina ha seguido una estrategia realista, y va a seguir haciéndolo, en el convencimiento de que ello le permitirá atender -a su debido tiempo y en el marco del prospecto de canje- cualquier deuda que haya quedado fuera de la reestructuración por libre decisión de sus tenedores", señala el documento.
La ponencia sostiene que "después del exitoso canje" la deuda argentina volvió a niveles manejables, y agrega que, considerando la magnitud de la crisis, "no es una sorpresa que la quita en el valor de la deuda en default haya sido necesariamente grande".
"Ese fue considerado el mejor camino para construir certidumbre sobre la habilidad de la economía argentina de cumplir con sus obligaciones, una clara ruptura con las experiencias pasadas, mientras que al mismo tiempo se crea un ambiente favorable para la inversión y el crecimiento", expresa el documento.
El texto también refiere que el Gobierno se comprometió a tomar todas las medidas necesarias para contener las presiones inflacionarias, un motivo de preocupación. (Télam)
Una tensa visita de Lavagna al Fondo
BUENOS AIRES.- El ministro de Economía, Roberto Lavagna, participará desde hoy, en Washington, de la Asamblea conjunta del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), en medio de las presiones de esos organismos y las del Grupo de los 7 (G7), que tiene al caso argentino entre los principales temas de su agenda.
Desde las advertencias a no sentar un precedente riesgoso por parte del G7, hasta el pedido de una estrategia para negociar con los hold outs (acreedores que quedaron fuera del canje) por parte del Tesoro de EE UU, Lavagna deberá enfrentarse con un abanico de reclamos.
Entre ellos, también está presente la histórica vinculación del BM y el FMI, ya que el primero sólo libera desembolsos luego de que el país solicitante consiga la aprobación del segundo.Por otra parte, fuentes del G7 (cuyos miembros dominan el directorio del FMI) alertaron sobre los riesgos de tratar con "guante de seda a la Argentina, un país en deuda que rompe relaciones con el FMI, paga una parte de sus deudas y luego vuelve al FMI". "Estamos creando un precedente muy riesgoso", indicaron.
Lavagna viajó desde Berlín, donde participó de la comitiva que acompañó al presidente Néstor Kirchner en su visita a Alemania, para asistir a la Asamblea del Fondo, después de una semana de fuego cruzado verbal entre la Argentina y el FMI. La reanudación de un programa que vincule a la Argentina con ese organismo será el objetivo del titular del Palacio de Hacienda, aunque para que eso el Gobierno nacional debería reabrir una instancia de negociación con tenedores de títulos en default que no ingresaron al canje. (DYN)
El FMI planteó que la Argentina debe terminar de resolver su situación -que define como una "estrategia realista"- con los acreedores que no aceptaron ingresar al canje oficial, para poder normalizar su relación con los mercados de capitales. Sin embargo, la entidad monetaria aclaró que (su reclamo) no apunta necesariamente a una reapertura del canje, a lo cual el Gobierno ya se negó reiteradamente.
"No hemos hablado de reabrir el canje ni de no reabrir el canje. Lo que sí debe haber es una estrategia respecto de esa deuda (que no fue reestructurada), que por otra parte es legal", dijo el director gerente del Fondo, Rodrigo de Rato.
"La Argentina se debe acomodar a las reglas de préstamos para países en mora si quiere volver a negociar un acuerdo", agregó el economista español.
A su turno, el director para el Hemisferio Occidental del FMI, Anoop Singh, opinó: "lidiar con los otros acreedores aceleraría la sustentabilidad del crecimiento en el mediano plazo y el retorno de la Argentina a los mercados de capital".
Singh puntualizó que no sólo hay que terminar de resolver el tema de la deuda, sino que hay otras cuestiones a nivel de política fiscal, sistema financiero y otros aspectos que son actualmente tema de diálogo entre el FMI y Buenos Aires.
Conversaciones
En tanto, el secretario del Tesoro de los EEUU, John Snow, manifestó ayer que en la reestructuración de la deuda argentina "aún queda mucho por hacer" por parte del gobierno de Néstor Kirchner, para regularizar la situación del 24% del capital privado que no optó por canjear sus títulos de default por nuevos bonos.
Los EEUU redoblaron, así, su presión para que la Argentina defina una propuesta que atienda la situación de los bonistas privados que no entraron al canje.
El funcionario de la administración de George W. Bush afirmó que este tema forma parte de las "conversaciones" entre los Estados Unidos y la Argentina.
Al respecto, Snow consignó que el trámite que se cerró el pasado 25 de febrero fue "un primer paso para la reestructuración de los compromisos externos" del país, y estimó que "obviamente, queda mucho por hacer" en este tema.Los dichos del funcionario fueron expresados previo al encuentro que tendrán este fin de semana en la asamblea del FMI, del BM y la reunión del Grupo de los Siete (G-7) países más industrializados. (DyN-Télam-NA-Reuter)
Washington.- Cinco países sudamericanos respaldarán hoy la reestructuración de la deuda argentina ante el Comité Monetario y Financiero del FMI, y destacarán que el Gobierno ya tiene una estrategia realista para atender a los acreedores que no aceptaron el canje.
El encargado de transmitir la postura será el ministro de Finanzas chileno, Nicolás Eyzaguirre, que hablará ante el órgano político del Fondo en nombre de la Argentina, de Uruguay, de Chile, de Paraguay, de Bolivia y de Perú.
"La Argentina ha actuado durante el proceso de reestructuración guiada por el principio de no tomar compromisos que vayan más allá de su capacidad de pago", sostiene el documento que leerá hoy el ministro chileno y que fue difundido a través de la página de internet del Fondo.
"La Argentina ha seguido una estrategia realista, y va a seguir haciéndolo, en el convencimiento de que ello le permitirá atender -a su debido tiempo y en el marco del prospecto de canje- cualquier deuda que haya quedado fuera de la reestructuración por libre decisión de sus tenedores", señala el documento.
La ponencia sostiene que "después del exitoso canje" la deuda argentina volvió a niveles manejables, y agrega que, considerando la magnitud de la crisis, "no es una sorpresa que la quita en el valor de la deuda en default haya sido necesariamente grande".
"Ese fue considerado el mejor camino para construir certidumbre sobre la habilidad de la economía argentina de cumplir con sus obligaciones, una clara ruptura con las experiencias pasadas, mientras que al mismo tiempo se crea un ambiente favorable para la inversión y el crecimiento", expresa el documento.
El texto también refiere que el Gobierno se comprometió a tomar todas las medidas necesarias para contener las presiones inflacionarias, un motivo de preocupación. (Télam)
Una tensa visita de Lavagna al Fondo
BUENOS AIRES.- El ministro de Economía, Roberto Lavagna, participará desde hoy, en Washington, de la Asamblea conjunta del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), en medio de las presiones de esos organismos y las del Grupo de los 7 (G7), que tiene al caso argentino entre los principales temas de su agenda.
Desde las advertencias a no sentar un precedente riesgoso por parte del G7, hasta el pedido de una estrategia para negociar con los hold outs (acreedores que quedaron fuera del canje) por parte del Tesoro de EE UU, Lavagna deberá enfrentarse con un abanico de reclamos.
Entre ellos, también está presente la histórica vinculación del BM y el FMI, ya que el primero sólo libera desembolsos luego de que el país solicitante consiga la aprobación del segundo.Por otra parte, fuentes del G7 (cuyos miembros dominan el directorio del FMI) alertaron sobre los riesgos de tratar con "guante de seda a la Argentina, un país en deuda que rompe relaciones con el FMI, paga una parte de sus deudas y luego vuelve al FMI". "Estamos creando un precedente muy riesgoso", indicaron.
Lavagna viajó desde Berlín, donde participó de la comitiva que acompañó al presidente Néstor Kirchner en su visita a Alemania, para asistir a la Asamblea del Fondo, después de una semana de fuego cruzado verbal entre la Argentina y el FMI. La reanudación de un programa que vincule a la Argentina con ese organismo será el objetivo del titular del Palacio de Hacienda, aunque para que eso el Gobierno nacional debería reabrir una instancia de negociación con tenedores de títulos en default que no ingresaron al canje. (DYN)







