En busca de un soporte

Enrique J. Martínez

16 Abril 2005
Los mercados emergentes están afectados por el golpe de la suba de las tasas de interés en los EEUU, y van acompañados en el deterioro de los precios por las antiguas Bolsas, como Wall Street, que en el año perdió 4,68%. A los inversores de riesgo esto no los sorprendió; saben del rol importante de los flujos globales de capital, lo que se puede agravar aún más si el movimiento de fondos privados se vuelve súbito y severo.
En el escenario central se ubican la debilidad del dólar, las subas del petróleo y las tasas de interés. El euro -por ahora- aguanta con solidez, y aparece el potencial de los bonos estadounidenses como refugio. Sólo apostando a que las empresas en el mundo y en la Argentina ganen más podría atenuarse la caída en las acciones. Pero en el frente doméstico hay variables nuevas, como la inflación, la demora en el canje de deuda y las señales contradictorias sobre la reapertura del canje para los que oportunamente no se adhirieron. Incluso, en este tema hubo que soportar la presión del FMI, que sí cobra -sin quita y con privilegios- a diferencia de los acreedores a los que hoy defiende.
Todo esto fue demasiado para un mercado que redujo sus productos por el canje, y que cuando introdujo una operatoria como la "gris" del "siempre y cuando" -con los nuevos bonos- debió suspenderla por el embargo en los EEUU. Hay muchos heridos.
Esta semana el Estado volvió a comprar dólares para soportar su precio y, aunque aparece una posición más conciliadora para los bonistas -lo que divide la estrategia del Gobierno-, llegaron señales desde afuera, y de dos lados diferentes: el apoyo de Alemania a la visita de Néstor Kirchner y el pedido de definiciones por parte de los EEUU. Ambos son socios del FMI, y formaron parte de la polémica participación -desde el origen y hasta ahora- en el canje demorado de la deuda externa.

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