17 Abril 2005 Seguir en 
"El Pulmón" inaugurará su temporada teatral el sábado a las 22, con la puesta de la obra "Kamikazes del amor", del autor italiano Mario Moretti. Con la dirección de Carlos Alsina, actuarán Guillermo Arana y Marina Rosenzvaig.
En una pequeña habitación de un hotel en Israel, un joven palestino y una muchacha judía se encuentran furtivamente para amarse. En el contexto de la guerra que libran sus respectivos pueblos, y con la incomprensión de sus familias y amigos, la relación es bastante conflictiva. Así planteada, "Kamikazes del amor" se convierte en una contemporánea versión de "Romeo y Julieta", la obra de William Shakespeare.
Con este punto de partida, el autor se permite reflexionar sobre el presente de la humanidad, sobre los sentimientos más importantes del hombre, arrasado por la incomprensión y lo absurdo de las guerras. "Se trata de un teatro de ideas, profundamente conmovedor, en el cual se complementan los profundos conflictos personales con los conflictos políticos y religiosos. De hecho, el descenlace hace reflexionar sobre lo que le puede aguardar la humanidad si la situación no se modifica", explicó Alsina. El director agregó que la puesta se basa en el trabajo de los actores: "es un desafío, ya que son ellos los que sostienen el cambiante transcurrir del montaje".
En una pequeña habitación de un hotel en Israel, un joven palestino y una muchacha judía se encuentran furtivamente para amarse. En el contexto de la guerra que libran sus respectivos pueblos, y con la incomprensión de sus familias y amigos, la relación es bastante conflictiva. Así planteada, "Kamikazes del amor" se convierte en una contemporánea versión de "Romeo y Julieta", la obra de William Shakespeare.
Con este punto de partida, el autor se permite reflexionar sobre el presente de la humanidad, sobre los sentimientos más importantes del hombre, arrasado por la incomprensión y lo absurdo de las guerras. "Se trata de un teatro de ideas, profundamente conmovedor, en el cual se complementan los profundos conflictos personales con los conflictos políticos y religiosos. De hecho, el descenlace hace reflexionar sobre lo que le puede aguardar la humanidad si la situación no se modifica", explicó Alsina. El director agregó que la puesta se basa en el trabajo de los actores: "es un desafío, ya que son ellos los que sostienen el cambiante transcurrir del montaje".





