15 Abril 2005 Seguir en 
Buenos Aires.- El FMI, el Banco Mundial (BM) y el gobierno de Estados Unidos salieron a presionar a la Argentina, con tonos diferentes, para que busque un acuerdo con los acreedores que no aceptaron la oferta de reestructuración de la deuda.
El director gerente del FMI, Rodrigo de Rato, reclamó nuevamente a la Argentina que busque una solución para los bonistas que no se adhirieron al canje de la deuda, y expresó que el país necesita un enfoque realista sobre la deuda sin reestructurar.
El funcionario formuló estos conceptos en una conferencia de prensa que se realizó en Washington, dos días antes del inicio de la reunión de primavera del FMI y el BM. En ella participará el ministro de Economía Roberto Lavagna. De Rato evitó responder si la reapertura del canje es un paso indispensable para la firma de un nuevo acuerdo con la Argentina.
En el mismo escenario, el titular del BM, James Wolfensohn, dijo que espera que el país llegue a un acuerdo con el FMI. "Mi esperanza es que la Argentina quiera y esté ansiosa por ser parte del actual sistema financiero internacional, y que el reconocimiento de sus potencialidades y sus problemas sea algo sobre lo que podamos obtener una solución negociada", dijo.
Desde la Casa Blanca
El gobierno de EEUU se unió al pedido del FMI a fin de que se proponga un plan para atender la situación de los acreedores que no aceptaron el canje. El reclamo partió de boca del saliente subsecretario del Tesoro, John Taylor, que remarcó que, en caso de lograr un nuevo acuerdo con el Fondo, la Argentina deberá comprometerse a una serie de cuestiones estructurales como las reformas fiscal y bancaria, aún pendientes. Pese a la reiteración en los reclamos, el funcionario resaltó como una señal de éxito el nivel de aceptación alcanzado en el canje de deuda.
El canje cerró el 25 de febrero, con un 76% de adhesión. Desde ese día comenzaron las presiones para que se llegue a un arreglo con el 24% que rechazó la oferta argentina. (DyN-NA-Reuter)
El caso argentino en la agenda del G-7
BUENOS AIRES.- La delicada situación financiera de la Argentina derivada del canje de la deuda y la falta de acuerdo con los organismos financieros multilaterales, será uno de los temas centrales que tratarán hoy los ministros de Finanzas y los presidentes de los Bancos Centrales de los países que integran el Grupo de los Siete (G-7).
En el marco de la Asamblea de Primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI), el G-7, representante de las naciones más poderosas del mundo, incluyeron el caso argentino como uno de los puntos más delicados del sistema económico mundial, junto con la suba del precio del petróleo; la flotación libre de la moneda china; el alivio de la deuda a los países más pobres del mundo; la suba en las tasas de interés y el crecimiento económico.
Otro de los tópicos que será tratado en relación con la Argentina es la posibilidad de que el Gobierno proteja las reservas externas contra eventuales acciones preventivas como usarlas en el repago de los préstamos hacia el FMI. "Hay consenso entre los miembros del Grupo de los 7 sobre la necesidad de que la Argentina negocie con los acreedores que no participaron del canje", expresó un portavoz.
En tanto, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, y su par alemán, Hans Eichel, se reunieron anoche para profundizar lo conversado previamente por el presidente Néstor Kirchner y el canciller Gerhard Schröder.
Los dos ministros intentaron solucionar con "espíritu de amistad los temas de finanzas vinculados tanto con el FMI como los de alcance bilaterales.
Por otra parte, Lavagna partirá hoy desde Berlín con destino a Washington, para asistir a la Asamblea Anual del FMI y el Banco Mundial (BM). Lavagna podría llevar adelante reuniones bilaterales con funcionarios del Tesoro norteamericano y de otros países miembros del Grupo de los Siete (G-7). (DyN-Télam)
Kirchner, contra las recetas externas
Buenos Aires.- El presidente Néstor Kirchner denunció ayer que por seguir las recetas del FMI la Argentina sufrió una catástrofe y soportó la "aplicación de un modelo que favoreció la proliferación de genocidas, ladrones y corruptos". También consideró que ese organismo no tiene destino en el nuevo orden mundial y llamó a someterlo a una profunda reestructuración.
En un duro discurso pronunciado en Alemania, que reflejó el grado de enfrentamiento entre la Argentina y el Fondo, Kirchner señaló: "mi país, por seguir esas recetas, viene de sufrir una de las catástrofes socioeconómicas más graves de su existencia, que hizo eclosión a finales de 2001, producto de un modelo político-económico al servicio de intereses ajenos al bien común".
En su discurso, el Presidente opinó: "los organismos multilaterales generaron los endeudamientos", y consideró: "el Fondo no tiene futuro en orden a la función que se le quiso dar". Kirchner habló en el marco de un encuentro organizado por la Fundación Friedrich Ebert, y acusó al FMI de "plantear nuevas exigencias a medida que avanzamos en la solución de nuestros problemas".
Las nuevas críticas se producen en momentos en que el FMI y el resto de la comunidad financiera internacional presionan a la Argentina para que solucione la situación de los bonistas que no entraron al canje.
El jefe de Estado volvió a instar a los organismos de crédito a que reformen sus estructuras y a que respeten la elección de cada país para elegir su propio camino de desarrollo. Kirchner reivindicó la posición de su Gobierno de lograr el "crecimiento sustentable con inclusión social, producción y empleo". (NA-Especial)
El director gerente del FMI, Rodrigo de Rato, reclamó nuevamente a la Argentina que busque una solución para los bonistas que no se adhirieron al canje de la deuda, y expresó que el país necesita un enfoque realista sobre la deuda sin reestructurar.
El funcionario formuló estos conceptos en una conferencia de prensa que se realizó en Washington, dos días antes del inicio de la reunión de primavera del FMI y el BM. En ella participará el ministro de Economía Roberto Lavagna. De Rato evitó responder si la reapertura del canje es un paso indispensable para la firma de un nuevo acuerdo con la Argentina.
En el mismo escenario, el titular del BM, James Wolfensohn, dijo que espera que el país llegue a un acuerdo con el FMI. "Mi esperanza es que la Argentina quiera y esté ansiosa por ser parte del actual sistema financiero internacional, y que el reconocimiento de sus potencialidades y sus problemas sea algo sobre lo que podamos obtener una solución negociada", dijo.
Desde la Casa Blanca
El gobierno de EEUU se unió al pedido del FMI a fin de que se proponga un plan para atender la situación de los acreedores que no aceptaron el canje. El reclamo partió de boca del saliente subsecretario del Tesoro, John Taylor, que remarcó que, en caso de lograr un nuevo acuerdo con el Fondo, la Argentina deberá comprometerse a una serie de cuestiones estructurales como las reformas fiscal y bancaria, aún pendientes. Pese a la reiteración en los reclamos, el funcionario resaltó como una señal de éxito el nivel de aceptación alcanzado en el canje de deuda.
El canje cerró el 25 de febrero, con un 76% de adhesión. Desde ese día comenzaron las presiones para que se llegue a un arreglo con el 24% que rechazó la oferta argentina. (DyN-NA-Reuter)
BUENOS AIRES.- La delicada situación financiera de la Argentina derivada del canje de la deuda y la falta de acuerdo con los organismos financieros multilaterales, será uno de los temas centrales que tratarán hoy los ministros de Finanzas y los presidentes de los Bancos Centrales de los países que integran el Grupo de los Siete (G-7).
En el marco de la Asamblea de Primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI), el G-7, representante de las naciones más poderosas del mundo, incluyeron el caso argentino como uno de los puntos más delicados del sistema económico mundial, junto con la suba del precio del petróleo; la flotación libre de la moneda china; el alivio de la deuda a los países más pobres del mundo; la suba en las tasas de interés y el crecimiento económico.
Otro de los tópicos que será tratado en relación con la Argentina es la posibilidad de que el Gobierno proteja las reservas externas contra eventuales acciones preventivas como usarlas en el repago de los préstamos hacia el FMI. "Hay consenso entre los miembros del Grupo de los 7 sobre la necesidad de que la Argentina negocie con los acreedores que no participaron del canje", expresó un portavoz.
En tanto, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, y su par alemán, Hans Eichel, se reunieron anoche para profundizar lo conversado previamente por el presidente Néstor Kirchner y el canciller Gerhard Schröder.
Los dos ministros intentaron solucionar con "espíritu de amistad los temas de finanzas vinculados tanto con el FMI como los de alcance bilaterales.
Por otra parte, Lavagna partirá hoy desde Berlín con destino a Washington, para asistir a la Asamblea Anual del FMI y el Banco Mundial (BM). Lavagna podría llevar adelante reuniones bilaterales con funcionarios del Tesoro norteamericano y de otros países miembros del Grupo de los Siete (G-7). (DyN-Télam)
Buenos Aires.- El presidente Néstor Kirchner denunció ayer que por seguir las recetas del FMI la Argentina sufrió una catástrofe y soportó la "aplicación de un modelo que favoreció la proliferación de genocidas, ladrones y corruptos". También consideró que ese organismo no tiene destino en el nuevo orden mundial y llamó a someterlo a una profunda reestructuración.
En un duro discurso pronunciado en Alemania, que reflejó el grado de enfrentamiento entre la Argentina y el Fondo, Kirchner señaló: "mi país, por seguir esas recetas, viene de sufrir una de las catástrofes socioeconómicas más graves de su existencia, que hizo eclosión a finales de 2001, producto de un modelo político-económico al servicio de intereses ajenos al bien común".
En su discurso, el Presidente opinó: "los organismos multilaterales generaron los endeudamientos", y consideró: "el Fondo no tiene futuro en orden a la función que se le quiso dar". Kirchner habló en el marco de un encuentro organizado por la Fundación Friedrich Ebert, y acusó al FMI de "plantear nuevas exigencias a medida que avanzamos en la solución de nuestros problemas".
Las nuevas críticas se producen en momentos en que el FMI y el resto de la comunidad financiera internacional presionan a la Argentina para que solucione la situación de los bonistas que no entraron al canje.
El jefe de Estado volvió a instar a los organismos de crédito a que reformen sus estructuras y a que respeten la elección de cada país para elegir su propio camino de desarrollo. Kirchner reivindicó la posición de su Gobierno de lograr el "crecimiento sustentable con inclusión social, producción y empleo". (NA-Especial)







