Todas las voces, todas

El conjunto realizará, a lo largo del año, una serie de conciertos y otras actividades en conmemoración de su fundación, en 1945.

ACTIVIDAD. Actualmente, el coro está compuesto por 80 cantantes que trabajan sin percibir dinero a cambio (sólo el director cobra).
ACTIVIDAD. Actualmente, el coro está compuesto por 80 cantantes que trabajan sin percibir dinero a cambio (sólo el director cobra).
23 Marzo 2005


Más de 1.100 personas integraron el Coro Universitario a lo largo de sus 60 años de existencia. De allí surgieron al menos 50 matrimonios, según el censo que se está realizando. Muchos de ellos participarán en las actividades que se programaron para este año, que culminarán el 10 de noviembre con un gran concierto en el Teatro Alberdi. Eduardo "Lalo" López Oteo, que estuvo 55 años en el grupo vocal, rememora algunas de las anécdotas que integran el libro que editará, mientras se prepara la salida de dos CD con grabaciones de todas las épocas. El maestro Juan Pablo Cadierno dijo: "el coro mantiene intactas las características que tenía en 1945".

Organizan los festejos del Coro Universitario

El Coro Universitario de Tucumán no es sólo uno de los más antiguos del país, sino también uno de los más prestigiosos. El 10 de noviembre, la agrupación cumplirá 60 años, y las celebraciones se están preparando a lo grande.
"Una de las cosas más importantes del coro es que mantiene intactas las características con las que fue creado en 1945 por un grupo de estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras", destacó el maestro Juan Pablo Cadierno, que, desde 2001, tiene la batuta de la agrupación.
Aunque es un coro independiente, desde sus inicios ha estado ligado a la vida de la UNT, que lleva 20 años apoyando su labor y garantizando su continuidad, según dijo su director.Cadierno comentó además, que, después de la actividad deportiva, la coral vocacional es la segunda en cuanto a cantidad de gente que moviliza en el país. "Lo mejor es que es un espacio en el que se comparte la música con gente sin distinción de sexo ni de edad", explicó.
El coro tucumano tuvo en los años 60 y 70 una relevancia nacional incomparable, a partir de los festivales que se organizaron en la provincia y que congregaron a coreutas de todo el país. "Queremos reeditar esa experiencia, y por eso vamos a hacer un Festival Nacional de Coros entre el 7 y el 9 octubre", contó Cadierno.

Conciertos
Otra de las actividades conmemorativas tendrá lugar el 29 y 30 de julio, cuando el coro brinde conciertos junto a la Orquesta Sinfónica de la UNT con un variado repertorio de música clásica y popular latinoamericana.
Finalmente, el 10 de noviembre, en el Teatro Alberdi, los 80 integrantes de la agrupación brindarán un concierto a capella con un repertorio clásico y popular. Ese día, actuarán también ex integrantes del coro.
Además, continuarán realizándose conciertos en barrios de la capital y en ciudades del interior de la provincia.
Pero eso no será todo. Cadierno comentó que se está empezando a seleccionar el material registrado en todas las etapas del coro para editar al menos dos CD.
Finalmente, el director convocó a los ex integrantes del coro que quieran participar en estas últimas actividades, a concurrir al Alberdi de lunes a jueves, de 21 a 23.30, y los sábados a la Facultad de Artes, de 17 a 20. Otra opción es escribir un e-mail a corouniversitariodetucuman@argentina.com. Además, se convocó a un concurso de logotipos para integrantes y ex miembros del grupo (concursologocut@yahoo.com.ar).

"Lalo", un "dinosaurio" memorioso

En los años 50, los integrantes del coro viajaron a Buenos Aires y, mientras se registraban, un hombre empezó a gritar. "Era un muchacho muy pulcro, que estaba de novio con una chica del coro... bueno, intentaba. El conserje le ofreció una habitación doble, y él se puso como loco; en esa época no era como ahora...", contó Eduardo López Oteo, o "Lalo", como le dicen, recurriendo a su impresionante memoria.
El coreuta continuó con la historia: "resulta que se habían hecho las reservaciones desde Tucumán. Ese no era un hotel común, sino un hotel alojamiento, y tuvimos que salir a buscar otro", contó entre carcajadas.
"Lalo" pasó 55 de sus 72 años en el Coro Universitario, y los recuerda, casi con todos detalles, con sus anécdotas más alegres. Con nostalgia, pero con esperanza, sigue desde cerca al grupo que integró hasta el año pasado y prepara la reedición del libro que se publicó cuando el coro cumplió 50 años, en 1995.
"Son 100 páginas las que agrego porque hay demasiadas cosas buenas para contar (el original tiene 76)", contó sin ocultar su orgullo.
"Lalo" explicó que no le gusta pensar en las cosas malas que le pasaron en la vida. "Todos mis recuerdos son alegres, y tal vez eso me ayuda a sobrevivir; trato de eludir los momentos malos", aclaró. López Oteo forma, junto a Carlos Labanda y Antonio Liberti, el grupo que los más jóvenes del elenco llaman "los dinosaurios". Es que el coro parece ser una gran familia, en la que las damas son "corilindas" y los caballeros los "corifeos", según la antigua denominación que se asignaron a sí mismos."Para mí el coro es importantísimo, fueron 55 años continuos durante los cuales me ayudó a olvidarme de los problemas... Es algo que uno siente íntimamente y tener que jubilarse duele mucho", dijo, en el único momento de la entrevista en que se entristeció un poco.
"Lalo" no quiere adelantar muchas anécdotas para mantener la expectativa ante la aparición del libro. Pero, ante la cantidad de anécdotas que relata en "Mis recuerdos", su primer libro, se puede esperar una andanada de evocaciones divertidas.

Unas 50 parejas se conocieron en el grupo

Más de 1.100 personas pasaron, durante 60 años, por las filas del Coro Universitario de Tucumán. Muchos de ellos compartieron alegrías y tristezas con gente que estuvo allí gran parte de su vida. Entre ellos, Carlos Labanda y Antonio Liberti tienen, además, la particularidad de que cumplen 60 años de vida en 2005.
Labanda lleva 37 años en el coro. Allí conoció a su esposa (hay alrededor de 50 matrimonios surgidos en el coro). Tuvieron siete hijos; con tres de ellos compartió la pasión por esta actividad y por el grupo. Dos de sus hijos se profesionalizaron en la música.
"Para mí es muy importante; desde que entré, me comprometí mucho porque hay una ligazón afectiva muy grande. Tanto, que mi oficina laboral solía ser el caedero y el eje de reuniones del coro", contó Labanda.

Formación y expresión
El coro, según Labanda, es un ámbito de formación y de expresión muy importante. "Para mí, como para el resto de mis compañeros, eso tiene un valor muy importante porque el coro tiene un buen nivel aunque se trabaje con gente que no sepa un corno de música", dijo.
"Somos gente que lo hace por vocación, y el director y el mismo grupo se encargan de equilibrar; así, se pueden hacer cosas impresionantes", dijo, eufórico.
Labanda se apasiona, recuerda y debate con conocimiento de causa sobre la necesidad de que este tipo de coro siga siendo vocacional, por ejemplo. O sobre la manera de inculcarles el gusto por la música a los chicos.

Tamaño texto
Comentarios