20 Marzo 2005 Seguir en 
Aunque también toca la guitarra y tiene armada la batería en su casa, Javier Malosetti es el hombre del bajo. Y si bien todos sus premios y sus recitales son en nombre del jazz, admite que, en particular su último álbum, contiene mucho blues, soul y la energía y crudeza del rock and roll, además de la propia música sincopada.
Malosetti y su trío (Oscar Giunta, en batería y Hernán Jacinto, en teclados) actuarán hoy a las 21 en el Teatro Alberdi.
"El jazz es la mejor de todas las músicas", le dijo a LA GACETA en una entrevista telefónica. Exhultante porque hace pocas horas había tocado en la cancha de Boca Juniors (el club de sus amores, en la previa de Lenny Kravitz), Malosetti afirmó que en el jazz "la armonía cobra un vuelo que puede tener la música clásica, pero a ello hay que agregarle el ritmo de lo afroamericano, la improvisación en la composición y el swing. Por sobre todo, el jazz responde al folclore de una cultura y no es un invento de marketing", señaló a modo de definición.
Javier Malosetti, ya ha dejado hace años de ser reconocido como el hijo de Walter Malosetti o el bajista de Luis Spinetta, y con tranquilidad, indica que "hoy tengo la suerte de tocar mi propia música y hacer lo que me gusta".
Cuando el cronista le pregunta sobre el nombre del disco, "Onyx", recuerda que había un club con ese nombre en la calle 52 (en Nueva York), en la que tocaban Miles Davis y Charlie Parker."Pero también lo hice por el nombre de la piedra", agrega inmediatamente.
Malosetti toca el bajo, pero con un criterio de guitarra.
Malosetti y su trío (Oscar Giunta, en batería y Hernán Jacinto, en teclados) actuarán hoy a las 21 en el Teatro Alberdi.
"El jazz es la mejor de todas las músicas", le dijo a LA GACETA en una entrevista telefónica. Exhultante porque hace pocas horas había tocado en la cancha de Boca Juniors (el club de sus amores, en la previa de Lenny Kravitz), Malosetti afirmó que en el jazz "la armonía cobra un vuelo que puede tener la música clásica, pero a ello hay que agregarle el ritmo de lo afroamericano, la improvisación en la composición y el swing. Por sobre todo, el jazz responde al folclore de una cultura y no es un invento de marketing", señaló a modo de definición.
Javier Malosetti, ya ha dejado hace años de ser reconocido como el hijo de Walter Malosetti o el bajista de Luis Spinetta, y con tranquilidad, indica que "hoy tengo la suerte de tocar mi propia música y hacer lo que me gusta".
Cuando el cronista le pregunta sobre el nombre del disco, "Onyx", recuerda que había un club con ese nombre en la calle 52 (en Nueva York), en la que tocaban Miles Davis y Charlie Parker."Pero también lo hice por el nombre de la piedra", agrega inmediatamente.
Malosetti toca el bajo, pero con un criterio de guitarra.







