15 Marzo 2005 Seguir en 
MAR DEL PLATA (De nuestro enviado especial, Juan Carlos Di Lullo).- Las dificultades económicas y la coincidencia en el tratamiento de ciertos temas fueron los puntos de contacto en las exposiciones de algunos de los representantes de las delegaciones que presentan sus filmes en la sección América Latina XXI, dentro del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.
Jemay Herrera Pérez, productor ejecutivo del filme colombiano "La sombra del crimen", dirigido por Ciro Guerra, transmitió su satisfacción por el hecho de haber realizado el esfuerzo exigente que demandó la filmación de la película. "Me parece muy importante que haya estos espacios en los festivales para la exhibición de nuestros filmes, porque necesitamos que el cine latinoamericano pueda volver a ser competitivo a nivel industrial y a nivel artístico", expresó.
En el mismo sentido, la actriz mexicana Danny Perea, protagonista de "Temporada de patos", dirigida por Fernando Eimbecke, destacó el esfuerzo realizado por los organizadores del festival marplatense y manifestó su orgullo por el trabajo de los realizadores latinoamericanos. "Teniendo muchos menos recursos de los que otros países pueden disponer, hacemos lo que nos dicta el corazón y seguimos al pie del cañón, haciendo cine, cada uno en su especialidad; en este festival uno puede comprobar que hay muchos proyectos que se están llevando a cabo, y por eso vale la pena seguir trabajando", dijo.
El cine histórico
Por su parte, Marilú Vaca, actriz de la película ecuatoriana "1809-1810: mientras llega el día", dirigida por Camilo Luzuriaga, advirtió que, a pesar de que ese país no tiene una fuerte tradición cinematográfica, las ganas de hacer cine siguen allí. Señaló que es la primera película ecuatoriana de carácter histórico, que corresponde al período de la independencia del país. "Fue muy interesante la reacción del público al ver por primera vez la historia de nuestro país en la pantalla, y este festival es una gran oportunidad para mostrarla ante todos ustedes", dijo.
El colombiano Sergio Cabrera, director de "Perder es cuestión de método", sostuvo que los festivales son el verdadero lugar en el que el cine latinoamericano real puede mostrarse.
"América Latina produce más de 120 películas al año y es en estas muestras donde se siente su fuerza. Por falta de buenos mecanismos de distribución y de organización industrial no tiene el peso que debería tener, pero gracias a eventos como este, puede ganar terreno", sostuvo.
Salvador del Solar es un actor peruano (protagonizó en su país "Pantaleón y las visitadoras", junto a la popular Angie Cepeda), pero está en el festival para presentar el filme boliviano "El atraco", bajo la dirección de Paolo Agazzi. "Creo que es muy importante el hecho de que el cine de nuestros países nos permita mirarnos", comentó.
Muy lejos de Hollywood, cerca de casa
MAR DEL PLATA (Enviado especial).- Luis Mandoki es el director de "Voces inocentes", filme mexicano que se presenta en la sección América Latina XXI.
Con esta película, el realizador vuelve a filmar en su país luego de haber estado trabajando más de una década en Hollywood. El mismo Mandoki considera que este rodaje significó el inicio de una nueva etapa en su carrera.
"Pienso que el cine latinoamericano está teniendo un reconocimiento y un interés tal que cuando llega una película, los ojos del mundo se abren; gracias al trabajo de todos, al talento y a las historias, que son importantes", explicó el realizador.
Mandoki agregó que cuando encara la realización de una película, no se plantea si su lenguaje es latinoamericano, europeo o hollywoodense. "Yo tomé la historia y la intención fue contarla a partir de la mirada de un niño; los ángulos de cámara son los de un niño, y los ritmos de la película son cambiantes, porque así son los niños", agregó.
Mandoki subrayó que lo importante para él fue transmitir el sentimiento de los niños atrapados por la guerra que se mete en sus casas y en sus escuelas. El productor norteamericano Lawrence Bender, que habitualmente trabaja con Quentin Tarantino, participó de este proyecto y aportó su visión sobre las diferencias de trabajar dentro y fuera de Hollywood. Según Bender, en la labor de Mandoki se encuentran las virtudes de los dos mundos: las técnicas y los métodos de Hollywood, y la sensibilidad que surge de sus entrañas latinas. "Hollywood a veces suena como una mala palabra, pero hay que reconocer que allí se hacen buenos filmes", agregó.
"Hay que mostrar la realidad"
Juan Uribe, que actúa en "Sumas y restas", dirigida por el colombiano Víctor Gaviria, explicó que no es actor profesional, y que esta es su primera experiencia ante las cámaras. "Le creo mucho al cine de Víctor y por eso me convenció cuando me propuso hacer la película. Es un cine que muestra la realidad de nuestra cultura. Además, comparto con Víctor la idea de que para educar, a esta realidad del narcotráfico y de la corrupción no hay que esconderla, sino mostrarla", señaló.
Prelorán, un hacedor de "documentos humanos"
MAR DEL PLATA (Enviado especial).- "De esa escuela tiene que salir algo especial, una camada de gente visionaria y serena", dijo Jorge Prelorán al referirse a la recientemente creada Escuela de Cine en la Universidad Nacional de Tucumán.
"¿Por qué ir a una universidad a estudiar cine?", se preguntó. "Primero, para ser una persona culta, no para ser un cineasta; cuatro años de estar en las aulas, de tomar cursos de antropología y de otras disciplinas hacen a la persona serena, independiente, visionaria, y a eso es a lo que hay que apuntar", explicó.
El prestigioso documentalista dijo que el trabajo de selección de los postulantes debe ser muy cuidadoso, para poder lograr un grupo de estudio con potencialidades sobresalientes.
Además de los homenajes que recibió Prelorán (ver aparte), se exhibió durante varias jornadas una retrospectiva de su voluminosa filmografía.
De esta manera se reconoce al cineasta argentino su inestimable aporte a través de sus documentales, a los que él prefiere llamar "etnobiografías" o "documentos humanos".
Muchos de estos trabajos, entre los que se destaca "Hermógenes Cayo", fueron realizados gracias al apoyo del Fondo Nacional de las Artes y de la Universidad Nacional de Tucumán.
"(Eugenio Flavio) Virla me dio una libertad absoluta; hice 36 películas para la UNT, y siento como un privilegio el hecho de haber podido trabajar para aquella universidad", expresó el realizador.
Prelorán declaró su ignorancia sobre los problemas del país en los últimos 30 años, cuando se encontró residiendo en EE.UU., por lo que declinó la posibilidad de responder a qué se debe la falta de continuidad en los proyectos que marcaron una época de oro en la UNT.
"Creo que los regímenes militares fueron ?des-culturosos?, o sea que nos han vaciado; éramos un pueblo increíblemente inquieto, preparado y educado; pero ahora a los chicos no les interesa nada, lo que muestra que hubo un vaciamiento", expresó.
El documentalista manifestó su preocupación por el hecho de que las universidades no logren abandonar su calidad de "museos del conocimiento", lo que las llevará -en su opinión- a la intrascendencia. "Lo más terrible es que se vaya a las universidades sólo para obtener un título, y punto", subrayó.
Consultado acerca de los triunfos que el cine argentino ha conquistado en los últimos años, Prelorán dijo que no está en condiciones de emitir opinión. "No puedo decir una sola palabra; no conozco nada; estoy aislado en un lugar en el que no se ve nada de material extranjero; tampoco estoy ya en la universidad", explicó.
Homenajes
Prelorán se convirtió durante dos días en el centro de los homenajes en el festival. El domingo recibió un premio Astor; el lunes fue declarado Visitante Ilustre por el Concejo Deliberante de la ciudad y esa misma noche fue homenajeado en el Aula Magna de la Facultad de Derecho.
Jemay Herrera Pérez, productor ejecutivo del filme colombiano "La sombra del crimen", dirigido por Ciro Guerra, transmitió su satisfacción por el hecho de haber realizado el esfuerzo exigente que demandó la filmación de la película. "Me parece muy importante que haya estos espacios en los festivales para la exhibición de nuestros filmes, porque necesitamos que el cine latinoamericano pueda volver a ser competitivo a nivel industrial y a nivel artístico", expresó.
En el mismo sentido, la actriz mexicana Danny Perea, protagonista de "Temporada de patos", dirigida por Fernando Eimbecke, destacó el esfuerzo realizado por los organizadores del festival marplatense y manifestó su orgullo por el trabajo de los realizadores latinoamericanos. "Teniendo muchos menos recursos de los que otros países pueden disponer, hacemos lo que nos dicta el corazón y seguimos al pie del cañón, haciendo cine, cada uno en su especialidad; en este festival uno puede comprobar que hay muchos proyectos que se están llevando a cabo, y por eso vale la pena seguir trabajando", dijo.
El cine histórico
Por su parte, Marilú Vaca, actriz de la película ecuatoriana "1809-1810: mientras llega el día", dirigida por Camilo Luzuriaga, advirtió que, a pesar de que ese país no tiene una fuerte tradición cinematográfica, las ganas de hacer cine siguen allí. Señaló que es la primera película ecuatoriana de carácter histórico, que corresponde al período de la independencia del país. "Fue muy interesante la reacción del público al ver por primera vez la historia de nuestro país en la pantalla, y este festival es una gran oportunidad para mostrarla ante todos ustedes", dijo.
El colombiano Sergio Cabrera, director de "Perder es cuestión de método", sostuvo que los festivales son el verdadero lugar en el que el cine latinoamericano real puede mostrarse.
"América Latina produce más de 120 películas al año y es en estas muestras donde se siente su fuerza. Por falta de buenos mecanismos de distribución y de organización industrial no tiene el peso que debería tener, pero gracias a eventos como este, puede ganar terreno", sostuvo.
Salvador del Solar es un actor peruano (protagonizó en su país "Pantaleón y las visitadoras", junto a la popular Angie Cepeda), pero está en el festival para presentar el filme boliviano "El atraco", bajo la dirección de Paolo Agazzi. "Creo que es muy importante el hecho de que el cine de nuestros países nos permita mirarnos", comentó.
MAR DEL PLATA (Enviado especial).- Luis Mandoki es el director de "Voces inocentes", filme mexicano que se presenta en la sección América Latina XXI.
Con esta película, el realizador vuelve a filmar en su país luego de haber estado trabajando más de una década en Hollywood. El mismo Mandoki considera que este rodaje significó el inicio de una nueva etapa en su carrera.
"Pienso que el cine latinoamericano está teniendo un reconocimiento y un interés tal que cuando llega una película, los ojos del mundo se abren; gracias al trabajo de todos, al talento y a las historias, que son importantes", explicó el realizador.
Mandoki agregó que cuando encara la realización de una película, no se plantea si su lenguaje es latinoamericano, europeo o hollywoodense. "Yo tomé la historia y la intención fue contarla a partir de la mirada de un niño; los ángulos de cámara son los de un niño, y los ritmos de la película son cambiantes, porque así son los niños", agregó.
Mandoki subrayó que lo importante para él fue transmitir el sentimiento de los niños atrapados por la guerra que se mete en sus casas y en sus escuelas. El productor norteamericano Lawrence Bender, que habitualmente trabaja con Quentin Tarantino, participó de este proyecto y aportó su visión sobre las diferencias de trabajar dentro y fuera de Hollywood. Según Bender, en la labor de Mandoki se encuentran las virtudes de los dos mundos: las técnicas y los métodos de Hollywood, y la sensibilidad que surge de sus entrañas latinas. "Hollywood a veces suena como una mala palabra, pero hay que reconocer que allí se hacen buenos filmes", agregó.
Juan Uribe, que actúa en "Sumas y restas", dirigida por el colombiano Víctor Gaviria, explicó que no es actor profesional, y que esta es su primera experiencia ante las cámaras. "Le creo mucho al cine de Víctor y por eso me convenció cuando me propuso hacer la película. Es un cine que muestra la realidad de nuestra cultura. Además, comparto con Víctor la idea de que para educar, a esta realidad del narcotráfico y de la corrupción no hay que esconderla, sino mostrarla", señaló.
Prelorán, un hacedor de "documentos humanos"
MAR DEL PLATA (Enviado especial).- "De esa escuela tiene que salir algo especial, una camada de gente visionaria y serena", dijo Jorge Prelorán al referirse a la recientemente creada Escuela de Cine en la Universidad Nacional de Tucumán.
"¿Por qué ir a una universidad a estudiar cine?", se preguntó. "Primero, para ser una persona culta, no para ser un cineasta; cuatro años de estar en las aulas, de tomar cursos de antropología y de otras disciplinas hacen a la persona serena, independiente, visionaria, y a eso es a lo que hay que apuntar", explicó.
El prestigioso documentalista dijo que el trabajo de selección de los postulantes debe ser muy cuidadoso, para poder lograr un grupo de estudio con potencialidades sobresalientes.
Además de los homenajes que recibió Prelorán (ver aparte), se exhibió durante varias jornadas una retrospectiva de su voluminosa filmografía.
De esta manera se reconoce al cineasta argentino su inestimable aporte a través de sus documentales, a los que él prefiere llamar "etnobiografías" o "documentos humanos".
Muchos de estos trabajos, entre los que se destaca "Hermógenes Cayo", fueron realizados gracias al apoyo del Fondo Nacional de las Artes y de la Universidad Nacional de Tucumán.
"(Eugenio Flavio) Virla me dio una libertad absoluta; hice 36 películas para la UNT, y siento como un privilegio el hecho de haber podido trabajar para aquella universidad", expresó el realizador.
Prelorán declaró su ignorancia sobre los problemas del país en los últimos 30 años, cuando se encontró residiendo en EE.UU., por lo que declinó la posibilidad de responder a qué se debe la falta de continuidad en los proyectos que marcaron una época de oro en la UNT.
"Creo que los regímenes militares fueron ?des-culturosos?, o sea que nos han vaciado; éramos un pueblo increíblemente inquieto, preparado y educado; pero ahora a los chicos no les interesa nada, lo que muestra que hubo un vaciamiento", expresó.
El documentalista manifestó su preocupación por el hecho de que las universidades no logren abandonar su calidad de "museos del conocimiento", lo que las llevará -en su opinión- a la intrascendencia. "Lo más terrible es que se vaya a las universidades sólo para obtener un título, y punto", subrayó.
Consultado acerca de los triunfos que el cine argentino ha conquistado en los últimos años, Prelorán dijo que no está en condiciones de emitir opinión. "No puedo decir una sola palabra; no conozco nada; estoy aislado en un lugar en el que no se ve nada de material extranjero; tampoco estoy ya en la universidad", explicó.
Homenajes
Prelorán se convirtió durante dos días en el centro de los homenajes en el festival. El domingo recibió un premio Astor; el lunes fue declarado Visitante Ilustre por el Concejo Deliberante de la ciudad y esa misma noche fue homenajeado en el Aula Magna de la Facultad de Derecho.







