14 Marzo 2005 Seguir en 
MAR DEL PLATA (Enviado especial).- Se le ensancha la sonrisa cuando el periodista le informa que viene desde Tucumán. Es que esta provincia le trae buenos recuerdos a Ulises Dumont, uno de los actores más reconocidos por el público del festival. "Es un festival profundamente nuestro, atado a los avatares normales para este tipo de actividades, que sufren los problemas de postergaciones de fechas. Por eso la gente que los organiza tiene que hacer unos dibujos terribles para mostrar las mejores películas en pocos días", explicó.
Dumont recordó haber ganado alguna vez un premio como actor en este festival. "Esta sospechosa invitación para venir todos los años me hace sentir una especie de reliquia, pero me transporta a un lugar que me encanta, donde puedo recibir muestras de cariño y, sobre todo, ver cine; enterarme de lo que ocurre en el mundo y en el país", le dijo a LA GACETA. "Creo que lo más difícil es cambiarle la cabeza a la gente para que apoye ese cine que ella misma paga cuando va a las salas, y un festival es un punto de reunión para que la gente empiece a conocer más el trabajo de los artistas", señaló.
Para trascender
Lito Cruz opina que la importancia del festival está en el hecho de sumar un poco más en todo el esfuerzo que está haciendo el cine argentino para trascender. "Lo más importante del festival es conseguir que el mundo se interese más por lo que está pasando en Argentina, y la posibilidad de vender películas en mercados importantes", agregó.
Según Cruz esto permitiría que los productores recuperen sus inversiones. "Es necesario consolidar la unión entre el Estado y el aporte privado; pero el sector privado tiene que tener garantías de que va a recuperar su inversión y eso implica conseguir mercados para las películas", precisó.
Doria criticó a los nuevos directores
Mar del Plata.- El director Alejandro Doria, que recibió en el marco del XX Festival Internacional de Cine de Mar del Plata la plaqueta de homenaje por los 20 años del estreno de su filme "Esperando la carroza", lamentó que en el cine argentino actual "se apoye al cine joven, sea cual fuere, y se deteriore a los dinosaurios". "En cualquier país del mundo, el cine es uno solo, en el que hay directores mayores, jóvenes, viejos, y todos hacen buenas, grandes, malas películas; pero acá los críticos marcaron una delimitación por edad", se quejó Doria, algo que ya había criticado durante una visita que hizo a Tucumán el año pasado.
En la misma línea de razonamiento apuntó que la división que los críticos hicieron entre la gente grande y los jóvenes es cruel, realizada por gente infame que no sabe nada. "Los críticos defenestran a Juan José Campanella porque busca el contacto con el público y, en cambio, apoyan a los que filman para minorías", señaló.
Capaz de ejemplificar esta tendencia, destacó el filme "Los muertos", de Lisandro Alonso: "es una película muy difícil de ver, muy cruel, una hora y media de dolor hecha por un chico de 28 años que evidentemente es un artista, y merece todo mi respeto y mi apoyo, pero fue hecha para cinco mil personas y no para que la viera más gente". (Télam)
Dumont recordó haber ganado alguna vez un premio como actor en este festival. "Esta sospechosa invitación para venir todos los años me hace sentir una especie de reliquia, pero me transporta a un lugar que me encanta, donde puedo recibir muestras de cariño y, sobre todo, ver cine; enterarme de lo que ocurre en el mundo y en el país", le dijo a LA GACETA. "Creo que lo más difícil es cambiarle la cabeza a la gente para que apoye ese cine que ella misma paga cuando va a las salas, y un festival es un punto de reunión para que la gente empiece a conocer más el trabajo de los artistas", señaló.
Para trascender
Lito Cruz opina que la importancia del festival está en el hecho de sumar un poco más en todo el esfuerzo que está haciendo el cine argentino para trascender. "Lo más importante del festival es conseguir que el mundo se interese más por lo que está pasando en Argentina, y la posibilidad de vender películas en mercados importantes", agregó.
Según Cruz esto permitiría que los productores recuperen sus inversiones. "Es necesario consolidar la unión entre el Estado y el aporte privado; pero el sector privado tiene que tener garantías de que va a recuperar su inversión y eso implica conseguir mercados para las películas", precisó.
Mar del Plata.- El director Alejandro Doria, que recibió en el marco del XX Festival Internacional de Cine de Mar del Plata la plaqueta de homenaje por los 20 años del estreno de su filme "Esperando la carroza", lamentó que en el cine argentino actual "se apoye al cine joven, sea cual fuere, y se deteriore a los dinosaurios". "En cualquier país del mundo, el cine es uno solo, en el que hay directores mayores, jóvenes, viejos, y todos hacen buenas, grandes, malas películas; pero acá los críticos marcaron una delimitación por edad", se quejó Doria, algo que ya había criticado durante una visita que hizo a Tucumán el año pasado.
En la misma línea de razonamiento apuntó que la división que los críticos hicieron entre la gente grande y los jóvenes es cruel, realizada por gente infame que no sabe nada. "Los críticos defenestran a Juan José Campanella porque busca el contacto con el público y, en cambio, apoyan a los que filman para minorías", señaló.
Capaz de ejemplificar esta tendencia, destacó el filme "Los muertos", de Lisandro Alonso: "es una película muy difícil de ver, muy cruel, una hora y media de dolor hecha por un chico de 28 años que evidentemente es un artista, y merece todo mi respeto y mi apoyo, pero fue hecha para cinco mil personas y no para que la viera más gente". (Télam)







