14 Marzo 2005 Seguir en 
MAR DEL PLATA (De nuestro enviado especial Juan Carlos Di Lullo).- En el marco de las actividades que se desarrollan en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, el realizador británico Hugh Hudson, uno de los integrantes del jurado, brindó una charla ilustrada con fragmentos de sus filmes y de otras realizaciones. Hudson es el director de "Carrozas de fuego", la historia basada en la participación de dos maratonistas ingleses en las olimpíadas de 1924, que ganó el Oscar a la mejor película y una postulación a mejor director para Hudson. Posteriormente filmó una versión de la clásica historia de Tarzán ("Greystoke, la leyenda de Tarzán") y "Revolution", para la que reunió un elenco de notables figuras encabezadas por Al Pacino, Donald Sutherland y Nastassia Kinski.
Hudson estaba acompañado por el periodista norteamericano Jeffrey Wells, de "Hollywood Elsewhere", quien actuó como moderador. El director británico brindó algunas precisiones acerca de la realización de su filme más conocido, "Carrozas de fuego". Dijo que la película, a pesar de tratar un tema político, conformó tanto a sectores conservadores como progresistas. Relató que el filme le encantó a la entonces primera ministra Margaret Thatcher, y que el famoso tema compuesto por "Vangelis" se usó en Inglaterra durante la guerra de Malvinas.
El sentido del arte
Hudson señaló como un hecho irónico que, al mismo tiempo y en pleno conflicto bélico, el público hacía colas en los cines de la Argentina para ver el filme. La temática de la búsqueda de la identidad es una constante en buena parte de la obra de Hudson. "Tratar de explicar quiénes somos es el sentido del arte", sostuvo enfáticamente. Es por eso que el realizador considera que influyó mucho en su desarrollo artístico la relación que trabó con Juan Manuel Fangio, en oportunidad de su visita a nuestro país en la década del 70, para realizar un documental sobre el quíntuple campeón mundial de automovilismo. "Fangio sabía quién era; era un hombre sencillo, modesto, que conocía sus límites; siempre admiré esas cualidades de este mecánico que comenzó a conducir automóviles de carrera y descubrió su talento para ello, lo que lo llevó a ser el mejor del mundo; aprendí mucho de este ejemplo de simplicidad", expresó el director. Hudson explicó que el tema de la identidad reaparece en su versión de la historia de Tarzán. Señaló que debió imponer su criterio de emplear actores prácticamente desconocidos para no restar credibilidad a la historia. Por eso se eligió a los entonces ignotos Christophe Lambert y Andie Mac Dowell para los roles centrales. Relató una curiosa situación con respecto al libreto de ese filme. El guionista original, Robert Towne, quedó en deuda con el estudio que producía el filme, por lo que debió renunciar a los derechos de autor. Hudson reescribió el guión, el que finalmente recibió una postulación para el Oscar.
Pero Towne, que ya había escrito los guiones de filmes como "Chinatown", estaba absolutamente disgustado con los productores, y por eso puso el nombre de su perro, P. H. Vazak, como candidato.
Hudson estaba acompañado por el periodista norteamericano Jeffrey Wells, de "Hollywood Elsewhere", quien actuó como moderador. El director británico brindó algunas precisiones acerca de la realización de su filme más conocido, "Carrozas de fuego". Dijo que la película, a pesar de tratar un tema político, conformó tanto a sectores conservadores como progresistas. Relató que el filme le encantó a la entonces primera ministra Margaret Thatcher, y que el famoso tema compuesto por "Vangelis" se usó en Inglaterra durante la guerra de Malvinas.
El sentido del arte
Hudson señaló como un hecho irónico que, al mismo tiempo y en pleno conflicto bélico, el público hacía colas en los cines de la Argentina para ver el filme. La temática de la búsqueda de la identidad es una constante en buena parte de la obra de Hudson. "Tratar de explicar quiénes somos es el sentido del arte", sostuvo enfáticamente. Es por eso que el realizador considera que influyó mucho en su desarrollo artístico la relación que trabó con Juan Manuel Fangio, en oportunidad de su visita a nuestro país en la década del 70, para realizar un documental sobre el quíntuple campeón mundial de automovilismo. "Fangio sabía quién era; era un hombre sencillo, modesto, que conocía sus límites; siempre admiré esas cualidades de este mecánico que comenzó a conducir automóviles de carrera y descubrió su talento para ello, lo que lo llevó a ser el mejor del mundo; aprendí mucho de este ejemplo de simplicidad", expresó el director. Hudson explicó que el tema de la identidad reaparece en su versión de la historia de Tarzán. Señaló que debió imponer su criterio de emplear actores prácticamente desconocidos para no restar credibilidad a la historia. Por eso se eligió a los entonces ignotos Christophe Lambert y Andie Mac Dowell para los roles centrales. Relató una curiosa situación con respecto al libreto de ese filme. El guionista original, Robert Towne, quedó en deuda con el estudio que producía el filme, por lo que debió renunciar a los derechos de autor. Hudson reescribió el guión, el que finalmente recibió una postulación para el Oscar.
Pero Towne, que ya había escrito los guiones de filmes como "Chinatown", estaba absolutamente disgustado con los productores, y por eso puso el nombre de su perro, P. H. Vazak, como candidato.







