12 Marzo 2005 Seguir en 
Nueva York.- Pasaron 50 años desde que murió el creador del "bebob" y quizá el mejor saxofonista de todos los tiempos. Charlie "Bird" Parker murió, tras una corta y turbulenta vida, el 12 de marzo de 1955, como consecuencia de un ataque cardíaco. Junto a Louis Armstrong y a Ornette Coleman, Parker es considerado uno de los tres "revolucionarios" del jazz.
El director Clint Eastwood le rindió homenaje al músico y compositor negro en 1988 en la película "Bird".
En las "tocadas", que duraban noches enteras, Parker buscó a principios de los 40, en Harlem, alejarse del swing, que para él era demasiado chato y comercial.
Junto con el trompetista Dizzy Gillespie, el pianista Thelonious Monk y el percusionista Kenny Clarke, rompió con todas las reglas de la armonía y el ritmo vigentes hasta entonces y desarrolló un estilo propio, marcado por saltos de tono agitados y extremos. El "bebob", como lo llamaron sus pioneros, dio inicio a la era moderna del jazz.
El ascenso de Parker hasta convertirse en el legendario "Bird" fue al mismo tiempo el camino hacia su muerte. Cada día, el saxofonista sentía la necesidad de poner a prueba su enorme talento. Su adicción a la heroína y al alcohol lo llevaron varias veces al hospital, e incluso a ser internado en una institución psiquiátrica.
A principios de los 50 su estilo de vida excesivo lo superó: perdió actuaciones, no podía pagarle a su banda y se le prohibió la entrada en varios clubes nocturnos de Nueva York. Gillespie dijo, cuando murió "Bird": "fue demasiado frágil para durar. Es terrible ser negro en esta sociedad. Si dejas que te afecten todas esas presiones, te irás a la deriva y sólo te quedará la piel".
Parker reflejan dolor, soledad y una nostalgia difícil de definir. Son como la banda sonora de su propia vida. (DPA-Especial)
El director Clint Eastwood le rindió homenaje al músico y compositor negro en 1988 en la película "Bird".
En las "tocadas", que duraban noches enteras, Parker buscó a principios de los 40, en Harlem, alejarse del swing, que para él era demasiado chato y comercial.
Junto con el trompetista Dizzy Gillespie, el pianista Thelonious Monk y el percusionista Kenny Clarke, rompió con todas las reglas de la armonía y el ritmo vigentes hasta entonces y desarrolló un estilo propio, marcado por saltos de tono agitados y extremos. El "bebob", como lo llamaron sus pioneros, dio inicio a la era moderna del jazz.
El ascenso de Parker hasta convertirse en el legendario "Bird" fue al mismo tiempo el camino hacia su muerte. Cada día, el saxofonista sentía la necesidad de poner a prueba su enorme talento. Su adicción a la heroína y al alcohol lo llevaron varias veces al hospital, e incluso a ser internado en una institución psiquiátrica.
A principios de los 50 su estilo de vida excesivo lo superó: perdió actuaciones, no podía pagarle a su banda y se le prohibió la entrada en varios clubes nocturnos de Nueva York. Gillespie dijo, cuando murió "Bird": "fue demasiado frágil para durar. Es terrible ser negro en esta sociedad. Si dejas que te afecten todas esas presiones, te irás a la deriva y sólo te quedará la piel".
Parker reflejan dolor, soledad y una nostalgia difícil de definir. Son como la banda sonora de su propia vida. (DPA-Especial)







