05 Marzo 2005 Seguir en 
En 2004, con "La Niñera" llegó un formato televisivo humorístico nunca antes exitoso en Argentina: las sitcoms. Con sus famosas risas grabadas y pocos lugares en los que se lleva a cabo la acción, estos programas son adaptaciones de versiones originales. Pero lo único que se cambia de la versión primitiva son las caras de los actores . En Argentina dicen exactamente las mismas palabras que sus pares de Estados Unidos, pero en español, claro. En Tucumán algo se sospechaba: las bromas de "La Niñera" argentina parecían conocidas, lo que sorprendió a más de uno.
Este año, Telefé adaptará dos sitcoms famosos en todo el mundo: "Casados con hijos" y "¿Quién es el jefe?".
Los números del rating dicen que "La Niñera", interpretada por Florencia Peña, fue una de las series más vistas en el país el año pasado. De hecho, Telefé le designó uno de los horarios más importantes de su cartelera, el de las 20. Las locuras de Flor Finkel, el personaje que interpretó Peña, fueron exactamente las mismas que hizo Fran Finne el personaje de la serie original "The Nanny", interpretado por Fran Drescher.
Ocurre que los guiones son los mismos. Los actores no pueden cambiar ni agregar una palabra a lo que está escrito en el texto, algo que es costumbre en las salas de grabación argentinas.
Un problema
En esta tremenda estructuración está la magia de las sitcoms. Su gracia está en el preciso diálogo de los personajes. Los chistes siempre se hacen a partir de lo que dijo su compañero de escena -"como un partido de ping pong actuado", comentó Carola Reyna, la actriz que cumple el papel de la odiosa Teté en "La Niñera".
Pero ante tanta rigidez a la hora de cumplir y adaptar el guión ocurre un problema: las diferencias culturales. El trabajo de los adaptadores se complica cuando estas son muy notorias. "Te encontrás con cosas cotidianas y frases hechas y hay que pensar cómo darlas vuelta", comenta Carolina González, una de ellos.
"Había chistes en ?La Niñera? original que no se los entendía, por eso la versión argentina es más divertida. Es más de nosotros", comentó Zulema, una tucumana que disfruta de la comedia.
Este año, Telefé adaptará dos sitcoms famosos en todo el mundo: "Casados con hijos" y "¿Quién es el jefe?".
Los números del rating dicen que "La Niñera", interpretada por Florencia Peña, fue una de las series más vistas en el país el año pasado. De hecho, Telefé le designó uno de los horarios más importantes de su cartelera, el de las 20. Las locuras de Flor Finkel, el personaje que interpretó Peña, fueron exactamente las mismas que hizo Fran Finne el personaje de la serie original "The Nanny", interpretado por Fran Drescher.
Ocurre que los guiones son los mismos. Los actores no pueden cambiar ni agregar una palabra a lo que está escrito en el texto, algo que es costumbre en las salas de grabación argentinas.
Un problema
En esta tremenda estructuración está la magia de las sitcoms. Su gracia está en el preciso diálogo de los personajes. Los chistes siempre se hacen a partir de lo que dijo su compañero de escena -"como un partido de ping pong actuado", comentó Carola Reyna, la actriz que cumple el papel de la odiosa Teté en "La Niñera".
Pero ante tanta rigidez a la hora de cumplir y adaptar el guión ocurre un problema: las diferencias culturales. El trabajo de los adaptadores se complica cuando estas son muy notorias. "Te encontrás con cosas cotidianas y frases hechas y hay que pensar cómo darlas vuelta", comenta Carolina González, una de ellos.
"Había chistes en ?La Niñera? original que no se los entendía, por eso la versión argentina es más divertida. Es más de nosotros", comentó Zulema, una tucumana que disfruta de la comedia.







