06 Marzo 2005 Seguir en 
Todo indica que este será un muy buen año para el cine argentino, y que posiblemente dé comienzo a una nueva etapa en la producción fílmica nacional, con una fuerza y pujanza nunca antes vistas. La cinematografía local parece estar saliendo de la crisis financiera que lo afectó, especialmente, a partir de diciembre de 2001. En los próximos meses se estrenarán varios filmes, mientras se filman varios más en distintos puntos del país.
El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) informó que hay 28 proyectos de largometrajes en preproducción (elección de elencos y escenarios, castings, etc). Otros 18 ya están siendo rodados y 35 más a punto de entrar a la etapa de posproducción.
Pero eso no es todo. Otras 30 películas están listas para ser estrenadas este año, aunque no todas están destinadas al circuito comercial, por lo que no será sencillo que los tucumanos puedan verlos.
Otro inconveniente para las producciones nacionales es que deben pelear por entrar a las salas, colmadas de películas extranjeras que supuestamente pueden dar más ganancias para los dueños de las salas.
Sin embargo, ya tienen fecha de estreno varios filmes argentinos. Entre las películas que llegarán en marzo se destacan "Pyme", de Alejandro Malowicki y "Pueblo Chico", de Fernán Rudnik. A ellas se sumarán "Seres queridos", una coproducción con España, Portugal y Gran Bretaña, y "La suerte está echada", de Sebastián Borenztein.
En abril se anotan "Iluminados por el juego", con Gastón Pauls y "Las mantenidas sin suelos", ópera prima de Vera Fogwill y Martín Desalvo.
Además, este mes comenzarán varios rodajes, como "El caudillo", de Adrián Caetano, y "La mujer sin cabeza", de Lucrecia Martel, además de "Arbol de fuego", una producción de Red Lojo a cargo del ganador del Oscar, Eugenio Zanetti.
En mayo estarán listas "El viento", de Eduardo Mignona y "El aura", de Fabián Belinsky, con Ricardo Darín; en junio lo harán "Ronda nocturna", de Edgardo Cozarinsky y en julio "Manekenk", de Juan Shroder con Marilina Ross.
La independencia es ficción
Sin embargo, en esta industria que tiene más de 100 años en el país (la primera película argentina se filmó en 1897), la prosperidad está atada indefectiblemente a los subsidios estatales.
Por ello, el cine independiente es literalmente inexsistente, según el informe elaborado por el Centro de Estudios para el Desarrollo Económico Metropolitano (Cedem).
Allí se detallan los movimientos económicos del Incaa. Anualmente, el ente autárquico dispone de más de $ 50 millones (provienen del 10% de las entradas de cine vendidas, del 10% del alquiler y venta de videos, y un porcentaje de lo que los canales de TV le aportan al Comfer). De ese monto, el 50% debe ser destinado a subsidios que, en cada caso, no puede superar $ 1,5 millón, a lo que debe sumarse el subsidio por $ 475.000 del pase a formato televisivo de las películas.
Jorge Coscia, presidente del Incaa, aseguró que con los recursos disponibles para subsidios, y el aporte del sector privado que se beneficia con las producciones cinematográficas, podrían hacerse unas 50 películas al año, cuando en España se hacen 100 y en Chile 10.
En sus conclusiones, el informe destaca que debería ordenarse la legislación para que el sector privado también corra riesgos al invertir en una producción. Como ejemplo, la investigación cita el caso de la taquillera "El hijo de la novia" (2001), que tuvo un costo de producción de $ 1,9 millón, y recaudó en las boleterías $ 1,8 millón. Sin subsidios, el director, los actores y el equipo de producción la hubieran pasado muy mal ese año.
Emir Kusturica llega a Mar del Plata con una película, una banda de rock y muchas ideas
BUENOS AIRES.- Entre el rock, el punk y los aires gitanos, la música de los balcanes deleitó a los porteños y el responsable fue Emir Kusturica, que junto a su "The No Smoking Orchestra", se presentó el jueves por la noche en el estadio Luna Park de Buenos Aires.
La banda, que ya estuvo en nuestro país en 2001 y volverá a tocar hoy en Rosario, el jueves en Córdoba y el sábado 12 en Mar del Plata, interpretó temas de su último CD llamado "La vida es un milagro", que lleva el mismo título de la película que Kusturica estrenará el 17 de marzo en las salas de nuestro país.
El cineasta, de origen Bosnio, no sólo se encuentra en Argentina por la música. Además de participar como invitado especial en el Festival Internacional de cine de Mar del Plata, que comenzará el jueves y se extenderá hasta el domingo 20, grabará la película sobre la vida Diego Armando Maradona.
"Un gran héroe"
Kusturica, de 51 años, tiene una extensa y exitosa carrera en la pantalla grande. Sus filmes cruzaron las fronteras y, con un estilo inconfundible, transmitió con gran originalidad el mundo de los gitanos y la vida en la belicosa Europa Oriental. "Underground", "Gato negro, gato blanco" y "Tiempo de gitanos", son una muestra de ese sello personal. Por todo ello, no podía ser otro el director elegido por Maradona, para rodar la película sobre su vida. En las próximas semanas comenzará a rodar las primeras imágenes del filme.
"Maradona es más que un jugador de fútbol, es casi un artista. El, para mi, es un gran héroe y se lo puede destacar desde otros ángulos y no lo que la prensa ha publicado de él en los últimos años", dijo el artista a un diario porteño cuando le preguntaron sobre "el Diego". Además, Kusturica habló del cine, de la guerra y contó que su escritor favorito de todos los tiempos es Jorge Luis Borges.
En su nueva película relata cómo la guerra les cambia y les complica la vida a una familia que vive en un pueblo en las montañas de Bosnia.
"Que terminen o no los conflictos en la zona de los balcanes no depende de la gente, depende de Estados Unidos. A la guerra en Bosnia nadie la paró, porque es una empresa que da ganancias, es un elemento necesario del progreso humano, lamentablemente" confesó el director, luego de presentar el relato de su nuevo filme.
El cineasta agregó " en mi cine me gusta poner milagros que hagan que la vida sea un poco mejor". (Especial)
El cine que viene
Cuando la locomotora llegó a Lyon en la primera función cinematográfica presentada por los hermanos Lumière, el documental llegaba a la pantalla. Un hecho real era registrado, no se representaba nada, no había ficción.
Una cosa es hacer cine y otra registrar imágenes en movimiento. Cuando a fines del año pasado Alejandro Doria afirmaba que no creía en un "nuevo cine argentino", ya que eso presuponía la existencia de uno "viejo", de alguna manera diferenciaba lo novedoso de lo vivo.
El cine es creación. Puede conmover a través del intelecto o de la emoción, puede responder a formas ya realizados o a la búsqueda de nuevas posibilidades narrativas. En "El hijo de la novia", Campanella no parece preocuparse por buscar elementos renovadores y sin embargo logra un producto de notable calidad artística. Ocurre con "Historias mínimas", de Sorín, aunque a partir de recursos distintos. El primero se basa en el trabajo de actores extraordinarios, con un relato "aristotélico" y tradicional. El otro apela a la espontaneidad de actores no profesionales y construye historias independientes que se entrecruzan en un todo armónico y conmovedor.
Son los diversos caminos que se abren para el cine que viene. El Festival de Mar del Plata permitirá conocer a otra generación de cineastas con nuevas propuestas, y que seguramente mostrarán pasión por el cine vivo. El poder del cine para confrontar ideas con fervor e inteligencia no está muerto. Sólo necesita las palabras dirigidas a Lázaro.
Pablo Jose Parolo
Crítico de cine, actor y director de Teatro de la Secretaría de Cultura de la Provincia
El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) informó que hay 28 proyectos de largometrajes en preproducción (elección de elencos y escenarios, castings, etc). Otros 18 ya están siendo rodados y 35 más a punto de entrar a la etapa de posproducción.
Pero eso no es todo. Otras 30 películas están listas para ser estrenadas este año, aunque no todas están destinadas al circuito comercial, por lo que no será sencillo que los tucumanos puedan verlos.
Otro inconveniente para las producciones nacionales es que deben pelear por entrar a las salas, colmadas de películas extranjeras que supuestamente pueden dar más ganancias para los dueños de las salas.
Sin embargo, ya tienen fecha de estreno varios filmes argentinos. Entre las películas que llegarán en marzo se destacan "Pyme", de Alejandro Malowicki y "Pueblo Chico", de Fernán Rudnik. A ellas se sumarán "Seres queridos", una coproducción con España, Portugal y Gran Bretaña, y "La suerte está echada", de Sebastián Borenztein.
En abril se anotan "Iluminados por el juego", con Gastón Pauls y "Las mantenidas sin suelos", ópera prima de Vera Fogwill y Martín Desalvo.
Además, este mes comenzarán varios rodajes, como "El caudillo", de Adrián Caetano, y "La mujer sin cabeza", de Lucrecia Martel, además de "Arbol de fuego", una producción de Red Lojo a cargo del ganador del Oscar, Eugenio Zanetti.
En mayo estarán listas "El viento", de Eduardo Mignona y "El aura", de Fabián Belinsky, con Ricardo Darín; en junio lo harán "Ronda nocturna", de Edgardo Cozarinsky y en julio "Manekenk", de Juan Shroder con Marilina Ross.
La independencia es ficción
Sin embargo, en esta industria que tiene más de 100 años en el país (la primera película argentina se filmó en 1897), la prosperidad está atada indefectiblemente a los subsidios estatales.
Por ello, el cine independiente es literalmente inexsistente, según el informe elaborado por el Centro de Estudios para el Desarrollo Económico Metropolitano (Cedem).
Allí se detallan los movimientos económicos del Incaa. Anualmente, el ente autárquico dispone de más de $ 50 millones (provienen del 10% de las entradas de cine vendidas, del 10% del alquiler y venta de videos, y un porcentaje de lo que los canales de TV le aportan al Comfer). De ese monto, el 50% debe ser destinado a subsidios que, en cada caso, no puede superar $ 1,5 millón, a lo que debe sumarse el subsidio por $ 475.000 del pase a formato televisivo de las películas.
Jorge Coscia, presidente del Incaa, aseguró que con los recursos disponibles para subsidios, y el aporte del sector privado que se beneficia con las producciones cinematográficas, podrían hacerse unas 50 películas al año, cuando en España se hacen 100 y en Chile 10.
En sus conclusiones, el informe destaca que debería ordenarse la legislación para que el sector privado también corra riesgos al invertir en una producción. Como ejemplo, la investigación cita el caso de la taquillera "El hijo de la novia" (2001), que tuvo un costo de producción de $ 1,9 millón, y recaudó en las boleterías $ 1,8 millón. Sin subsidios, el director, los actores y el equipo de producción la hubieran pasado muy mal ese año.
BUENOS AIRES.- Entre el rock, el punk y los aires gitanos, la música de los balcanes deleitó a los porteños y el responsable fue Emir Kusturica, que junto a su "The No Smoking Orchestra", se presentó el jueves por la noche en el estadio Luna Park de Buenos Aires.
La banda, que ya estuvo en nuestro país en 2001 y volverá a tocar hoy en Rosario, el jueves en Córdoba y el sábado 12 en Mar del Plata, interpretó temas de su último CD llamado "La vida es un milagro", que lleva el mismo título de la película que Kusturica estrenará el 17 de marzo en las salas de nuestro país.
El cineasta, de origen Bosnio, no sólo se encuentra en Argentina por la música. Además de participar como invitado especial en el Festival Internacional de cine de Mar del Plata, que comenzará el jueves y se extenderá hasta el domingo 20, grabará la película sobre la vida Diego Armando Maradona.
"Un gran héroe"
Kusturica, de 51 años, tiene una extensa y exitosa carrera en la pantalla grande. Sus filmes cruzaron las fronteras y, con un estilo inconfundible, transmitió con gran originalidad el mundo de los gitanos y la vida en la belicosa Europa Oriental. "Underground", "Gato negro, gato blanco" y "Tiempo de gitanos", son una muestra de ese sello personal. Por todo ello, no podía ser otro el director elegido por Maradona, para rodar la película sobre su vida. En las próximas semanas comenzará a rodar las primeras imágenes del filme.
"Maradona es más que un jugador de fútbol, es casi un artista. El, para mi, es un gran héroe y se lo puede destacar desde otros ángulos y no lo que la prensa ha publicado de él en los últimos años", dijo el artista a un diario porteño cuando le preguntaron sobre "el Diego". Además, Kusturica habló del cine, de la guerra y contó que su escritor favorito de todos los tiempos es Jorge Luis Borges.
En su nueva película relata cómo la guerra les cambia y les complica la vida a una familia que vive en un pueblo en las montañas de Bosnia.
"Que terminen o no los conflictos en la zona de los balcanes no depende de la gente, depende de Estados Unidos. A la guerra en Bosnia nadie la paró, porque es una empresa que da ganancias, es un elemento necesario del progreso humano, lamentablemente" confesó el director, luego de presentar el relato de su nuevo filme.
El cineasta agregó " en mi cine me gusta poner milagros que hagan que la vida sea un poco mejor". (Especial)
Cuando la locomotora llegó a Lyon en la primera función cinematográfica presentada por los hermanos Lumière, el documental llegaba a la pantalla. Un hecho real era registrado, no se representaba nada, no había ficción.
Una cosa es hacer cine y otra registrar imágenes en movimiento. Cuando a fines del año pasado Alejandro Doria afirmaba que no creía en un "nuevo cine argentino", ya que eso presuponía la existencia de uno "viejo", de alguna manera diferenciaba lo novedoso de lo vivo.
El cine es creación. Puede conmover a través del intelecto o de la emoción, puede responder a formas ya realizados o a la búsqueda de nuevas posibilidades narrativas. En "El hijo de la novia", Campanella no parece preocuparse por buscar elementos renovadores y sin embargo logra un producto de notable calidad artística. Ocurre con "Historias mínimas", de Sorín, aunque a partir de recursos distintos. El primero se basa en el trabajo de actores extraordinarios, con un relato "aristotélico" y tradicional. El otro apela a la espontaneidad de actores no profesionales y construye historias independientes que se entrecruzan en un todo armónico y conmovedor.
Son los diversos caminos que se abren para el cine que viene. El Festival de Mar del Plata permitirá conocer a otra generación de cineastas con nuevas propuestas, y que seguramente mostrarán pasión por el cine vivo. El poder del cine para confrontar ideas con fervor e inteligencia no está muerto. Sólo necesita las palabras dirigidas a Lázaro.
Pablo Jose Parolo
Crítico de cine, actor y director de Teatro de la Secretaría de Cultura de la Provincia







