14 Febrero 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Cerca de la mitad de la deuda pública argentina podría quedar nominada en pesos tras la reestructuración del segmento que se encuentra en default, lo cual realinearía las obligaciones futuras del Estado con los ingresos fiscales, por primera vez en la historia del endeudamiento nacional.
La contracara de ese efecto positivo del canje en marcha, según los analistas, es que si la inflación le gana al dólar -como muchos vaticinan-, las obligaciones indexadas del país podrían aumentar más que lo esperado en los primeros años tras la salida del default. La semana pasada, el Ministerio de Economía informó que con un 37,3% de la deuda en default canjeada, la distribución por monedas arrojaba un 50,8% en pesos, un 30,5% en dólares, un 17,9% en euros y un 0,8% en yenes.
Esa importante diferencia podría ir reduciéndose en la medida en que ingresen con más decisión al canje los tenedores de bonos extranjeros, más reacios a aceptar pesos, pero también permeables a los consejos de Wall Street, que recomienda casi a coro la suscripción de títulos Descuento en moneda nacional actualizada por inflación.
Según un economista argentino con oficina en "La Gran Manzana", entre un 40 y un 50% de la deuda que surja del canje estará nominada en pesos luego del 25 de febrero.
"Los inversores no se deciden a suscribir títulos en pesos porque temen lo que pase con la moneda. Algunos ven que el peso puede apreciarse en términos reales, pero los asusta un mercado cambiario que es chico al lado de una de las deudas más grandes del mundo emergente", analizó. El diputado y economista Claudio Lozano (CTA) dijo que es importante la pesificación de los pasivos externos, aunque aclaró que sin control de capitales, para los acreedores será fácil pasar a dólares las ganancias que obtengan en moneda local. (Télam)
Los italianos analizarán la realidad económica local
BUENOS AIRES.- Un grupo de diputados italianos llegará hoy al país con el objetivo de conocer en forma directa y sin intermediarios la realidad económica argentina, para lo cual se reunirá con varios funcionarios del Gobierno; entre ellos, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, y el canciller Rafael Bielsa. Los diputados -dos opositores y uno de la coalición del gobierno de Silvio Berlusconi- reunirán información para evaluar si la propuesta argentina del canje de deuda en default es como afirma el Gobierno, la única posible, o si se puede mejorar, como sostienen los bancos.
En la agenda de la visita, que aún no tiene forma definitiva y se extenderá por una semana, se encuentran también el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, y el titular del Banco Central, Martín Redrado; y no se descarta que el presidente Néstor Kirchner se sume a alguna de las reuniones previstas. "Se trata de una misión informativa para ver si el canje tiene sustento", explicó el embajador argentino en Italia, Victorio Taccetti, sobre la visita de los diputados democráticos de izquierda Luigi Olivieri y Giorgio Benvenuto, y del oficialista de la Liga del Norte, Giovanni Didoné. Los tres diputados lograron que en su país se apruebe una ley para declarar la corresponsabilidad de los bancos por la venta de los bonos a los ahorristas italianos. (Télam)
La contracara de ese efecto positivo del canje en marcha, según los analistas, es que si la inflación le gana al dólar -como muchos vaticinan-, las obligaciones indexadas del país podrían aumentar más que lo esperado en los primeros años tras la salida del default. La semana pasada, el Ministerio de Economía informó que con un 37,3% de la deuda en default canjeada, la distribución por monedas arrojaba un 50,8% en pesos, un 30,5% en dólares, un 17,9% en euros y un 0,8% en yenes.
Esa importante diferencia podría ir reduciéndose en la medida en que ingresen con más decisión al canje los tenedores de bonos extranjeros, más reacios a aceptar pesos, pero también permeables a los consejos de Wall Street, que recomienda casi a coro la suscripción de títulos Descuento en moneda nacional actualizada por inflación.
Según un economista argentino con oficina en "La Gran Manzana", entre un 40 y un 50% de la deuda que surja del canje estará nominada en pesos luego del 25 de febrero.
"Los inversores no se deciden a suscribir títulos en pesos porque temen lo que pase con la moneda. Algunos ven que el peso puede apreciarse en términos reales, pero los asusta un mercado cambiario que es chico al lado de una de las deudas más grandes del mundo emergente", analizó. El diputado y economista Claudio Lozano (CTA) dijo que es importante la pesificación de los pasivos externos, aunque aclaró que sin control de capitales, para los acreedores será fácil pasar a dólares las ganancias que obtengan en moneda local. (Télam)
Los italianos analizarán la realidad económica local
BUENOS AIRES.- Un grupo de diputados italianos llegará hoy al país con el objetivo de conocer en forma directa y sin intermediarios la realidad económica argentina, para lo cual se reunirá con varios funcionarios del Gobierno; entre ellos, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, y el canciller Rafael Bielsa. Los diputados -dos opositores y uno de la coalición del gobierno de Silvio Berlusconi- reunirán información para evaluar si la propuesta argentina del canje de deuda en default es como afirma el Gobierno, la única posible, o si se puede mejorar, como sostienen los bancos.
En la agenda de la visita, que aún no tiene forma definitiva y se extenderá por una semana, se encuentran también el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, y el titular del Banco Central, Martín Redrado; y no se descarta que el presidente Néstor Kirchner se sume a alguna de las reuniones previstas. "Se trata de una misión informativa para ver si el canje tiene sustento", explicó el embajador argentino en Italia, Victorio Taccetti, sobre la visita de los diputados democráticos de izquierda Luigi Olivieri y Giorgio Benvenuto, y del oficialista de la Liga del Norte, Giovanni Didoné. Los tres diputados lograron que en su país se apruebe una ley para declarar la corresponsabilidad de los bancos por la venta de los bonos a los ahorristas italianos. (Télam)







