12 Febrero 2005 Seguir en 
Buenos Aires.- El Gobierno trabaja para que todos los bonistas acompañen y acepten el canje de la deuda en default, aseguró ayer el jefe de Gabinete, Alberto Fernández. "El país debe salir de su borrachera de endeudamiento, por lo que no volverá a pedir créditos externos por lo menos durante los próximos dos años", ratificó.
"Tenemos que acostumbrarnos ahora a ser capaces de ahorrar más, recurrir menos al crédito y empezar a pagar nuestras obligaciones", enfatizó el hombre fuerte del gabinete nacional.
De todos modos, Fernández sostuvo que con el Fondo Monetario habrá que retomar la conversación después de que todo esto termine, aunque aclaró que mantendrá su rechazo a las exigencias del FMI sobre las tarifas de servicios públicos; la privatización del Banco Nación y la reforma tributaria.
En tanto, los parlamentarios italianos, que llegarán el lunes a las 7 de la mañana a la Argentina y estarán aquí durante una semana, mantendrán reuniones con ministros del Gabinete nacional; con representantes del Banco Central; con legisladores de ambas Cámaras; con empresarios e integrantes de la comunidad italiana en la Argentina.
Los legisladores, opositores al gobierno de Silvio Berlusconi, son Luigi Olivieri y Giorgio Benvenutto, de la Democracia de Izquierda; y Giovanni Didone, del partido Leganord. Los tres son autores de un proyecto de ley, con media sanción en el Senado italiano, que establece la corresponsabilidad de los bancos locales por su asesoramiento a los acreedores italianos que sufrirán los efectos de la quita en la deuda propuesta por la Argentina.
Pero la visita fue rechazada por los representantes de los acreedores privados.
En efecto, el correpresentante del Comité Global de Tenedores de Bonos de Argentina (GCAB por sus siglas en inglés), Nicola Stock, aseguró que la invitación del Gobierno argentino es inoportuna, en este momento, y advirtió que la visita debería realizarse luego del 25 de febrero, fecha del cierre del canje.
Cuestionan la visita de los parlamentarios
BUENOS AIRES.- El presidente del Movimiento Internacional Defensa de los Derechos de los Italianos en el Exterior (Middie), Tullio Zembo, calificó de "inútil" la visita de los diputados que arribarán mañana.
"¿Adónde estuvieron estos tres años desde el default argentino?", preguntó. "Bien hubieran podido, en ese tiempo, ayudar a la Argentina ante el G7 y el FMI en sus negociaciones para la salida de la cesación de pagos; y de esta forma, sin duda, hubieran ayudado a solucionar nuestros problemas como acreedores. Hoy es demasiado tarde", afirmó. "Esta visita es parte de la campaña electoral para las elecciones italianas en la primavera", dijo.
"Los bonistas italianos esperamos que se apruebe, a corto plazo -en Italia-, la propuesta de ley que prevé la restitución de los ahorros perdidos sin poner como condición la residencia fiscal del bonista en Italia", concluyó.
La inversión futura es el índice por medir
BUENOS AIRES.- El economista argentino Carlos Zarazaga, director del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Reserva Federal de Dallas, sostuvo que el porcentaje adecuado para medir el éxito o el fracaso del canje de deuda no es su grado de aceptación. Considera que lo importante es el nivel que alcanzará la inversión hacia el futuro, medida en relación con el PBI, indicativo del nivel de confianza que vuelva a generar la Argentina.
El analista, colaborador del Nobel de Economía, Finn Kydland, aseguró que, pese a que se registre un alto grado de adhesión, "el canje será un fracaso si la relación inversión/PBI no supera el 20% de modo sostenido; y será exitoso si esa relación supera el 25%. "Hoy arañamos el 19%, y es insuficiente; apenas alcanza para reponer el capital. Estamos muy por debajo de lo que era hace 20 años. Esta es la gran debilidad de la Argentina", explicó. (DyN-Télam-Reuter-NA - Especial)
En un clima de euforia, la Bolsa logró otro récord
Tras superar los 1.500 puntos gracias a una ola de compras alentadas por las noticias favorables sobre el canje, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires perdió algo de fuerza y cerró ayer con un alza del 0,64%. A pesar de ello, fijó un nuevo máximo histórico y su séptimo incremento consecutivo, en una sesión activa. El termómetro de los papeles líderes despidió la semana en 1.496,91 puntos.
"Un dato interesante es que la Bolsa porteña no acusaba siete subas consecutivas desde junio de 2004", puntualizó Rubén Pasquali de la casa bursátil Mayoral.
Los títulos públicos también atravesaron una jornada a todas luces positiva, con mejoras tanto para los que están en default como para aquellos que tienen sus pagos al día. Entre los primeros, y en la familia de los globales, la emisión 2027 descolló con un repunte del 4%, seguida por los 2008 con un avance del 2,15%.
Los bonos posdefault también estuvieron demandados, pero los precios no se movieron con la misma intensidad. Los Boden 2008 agregaron un 0,21% a las ventajas que vienen acumulando.
A pesar de un nuevo incremento de las liquidaciones de dólares, motorizadas por exportadores y entidades financieras, el dólar en Buenos Aires terminó ayer la semana a $ 2,93, vendedor, en promedio. En Tucumán, quedó a $ 2,94 en las casas de cambio y a entre $ 2,93 y $ 2,94 en los bancos. Se mantiene el escaso volumen de negocios, con mayoría de liquidaciones y escasa demanda.
La moneda única europea, el euro, cerró en la City local a entre $ 3,84 y $ 3,87, con un mercado muy reducido.
PULSO DE LA CITY
Perdura el entusiasmo
La Bolsa sigue entusiasmada con el avance del canje de deuda: batieron récord el índice de las acciones líderes y el volumen diario de negocios. Son buenas noticias y hay optimismo. Este buen rendimiento bursátil absorbió las amenazas de toma de ganancias, poniéndose en línea con la Bolsa de San Pablo (Brasil) -con máximos históricos-, anticipando un probable buen año para la región.
Los tenedores de bonos en default optaron por los nuevos títulos en pesos, lo que provocó sobreoferta por los Par y Cuasipar, ambos bajo leyes nacionales. De esta manera, el pago de los valores se hará en la Argentina para evitar que embarguen los fondos los bonistas que no canjeen.
Pero como hay control de cambios y es muy caro sacar divisas del país, tal vez el Gobierno diseñe un plan de inversiones para capitalizar esa deuda.
La acciones de las empresas regionales cotizantes siguen firmes: la azucarera Ledesma sube 3,4% y la citrícola San Miguel 7,14%; por ahora no las afectó el temor a la falta de gas en los cuatro meses en que la demanda es máxima.
Sigue demorada la puesta en marcha del Mercado Electrónico de Gas que ofrecerá en pizarra al fluido y su movimiento. Pero los conflictos políticos en Bolivia frenan la inversión de las empresas.
Para Tucumán fue buena noticia el anuncio de que se construirán más viviendas, mientras que la mayor demanda de energía, la mejora en la venta de autos y el crecimiento de los créditos hipotecarios -enero versus diciembre 2004- contrastó con menor venta de materiales de la construcción y de maquinarias agrícolas, ahora con menos renta en el campo.
Enrique J. Martinez
"Tenemos que acostumbrarnos ahora a ser capaces de ahorrar más, recurrir menos al crédito y empezar a pagar nuestras obligaciones", enfatizó el hombre fuerte del gabinete nacional.
De todos modos, Fernández sostuvo que con el Fondo Monetario habrá que retomar la conversación después de que todo esto termine, aunque aclaró que mantendrá su rechazo a las exigencias del FMI sobre las tarifas de servicios públicos; la privatización del Banco Nación y la reforma tributaria.
En tanto, los parlamentarios italianos, que llegarán el lunes a las 7 de la mañana a la Argentina y estarán aquí durante una semana, mantendrán reuniones con ministros del Gabinete nacional; con representantes del Banco Central; con legisladores de ambas Cámaras; con empresarios e integrantes de la comunidad italiana en la Argentina.
Los legisladores, opositores al gobierno de Silvio Berlusconi, son Luigi Olivieri y Giorgio Benvenutto, de la Democracia de Izquierda; y Giovanni Didone, del partido Leganord. Los tres son autores de un proyecto de ley, con media sanción en el Senado italiano, que establece la corresponsabilidad de los bancos locales por su asesoramiento a los acreedores italianos que sufrirán los efectos de la quita en la deuda propuesta por la Argentina.
Pero la visita fue rechazada por los representantes de los acreedores privados.
En efecto, el correpresentante del Comité Global de Tenedores de Bonos de Argentina (GCAB por sus siglas en inglés), Nicola Stock, aseguró que la invitación del Gobierno argentino es inoportuna, en este momento, y advirtió que la visita debería realizarse luego del 25 de febrero, fecha del cierre del canje.
Cuestionan la visita de los parlamentarios
BUENOS AIRES.- El presidente del Movimiento Internacional Defensa de los Derechos de los Italianos en el Exterior (Middie), Tullio Zembo, calificó de "inútil" la visita de los diputados que arribarán mañana.
"¿Adónde estuvieron estos tres años desde el default argentino?", preguntó. "Bien hubieran podido, en ese tiempo, ayudar a la Argentina ante el G7 y el FMI en sus negociaciones para la salida de la cesación de pagos; y de esta forma, sin duda, hubieran ayudado a solucionar nuestros problemas como acreedores. Hoy es demasiado tarde", afirmó. "Esta visita es parte de la campaña electoral para las elecciones italianas en la primavera", dijo.
"Los bonistas italianos esperamos que se apruebe, a corto plazo -en Italia-, la propuesta de ley que prevé la restitución de los ahorros perdidos sin poner como condición la residencia fiscal del bonista en Italia", concluyó.
La inversión futura es el índice por medir
BUENOS AIRES.- El economista argentino Carlos Zarazaga, director del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Reserva Federal de Dallas, sostuvo que el porcentaje adecuado para medir el éxito o el fracaso del canje de deuda no es su grado de aceptación. Considera que lo importante es el nivel que alcanzará la inversión hacia el futuro, medida en relación con el PBI, indicativo del nivel de confianza que vuelva a generar la Argentina.
El analista, colaborador del Nobel de Economía, Finn Kydland, aseguró que, pese a que se registre un alto grado de adhesión, "el canje será un fracaso si la relación inversión/PBI no supera el 20% de modo sostenido; y será exitoso si esa relación supera el 25%. "Hoy arañamos el 19%, y es insuficiente; apenas alcanza para reponer el capital. Estamos muy por debajo de lo que era hace 20 años. Esta es la gran debilidad de la Argentina", explicó. (DyN-Télam-Reuter-NA - Especial)
En un clima de euforia, la Bolsa logró otro récord
Tras superar los 1.500 puntos gracias a una ola de compras alentadas por las noticias favorables sobre el canje, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires perdió algo de fuerza y cerró ayer con un alza del 0,64%. A pesar de ello, fijó un nuevo máximo histórico y su séptimo incremento consecutivo, en una sesión activa. El termómetro de los papeles líderes despidió la semana en 1.496,91 puntos.
"Un dato interesante es que la Bolsa porteña no acusaba siete subas consecutivas desde junio de 2004", puntualizó Rubén Pasquali de la casa bursátil Mayoral.
Los títulos públicos también atravesaron una jornada a todas luces positiva, con mejoras tanto para los que están en default como para aquellos que tienen sus pagos al día. Entre los primeros, y en la familia de los globales, la emisión 2027 descolló con un repunte del 4%, seguida por los 2008 con un avance del 2,15%.
Los bonos posdefault también estuvieron demandados, pero los precios no se movieron con la misma intensidad. Los Boden 2008 agregaron un 0,21% a las ventajas que vienen acumulando.
A pesar de un nuevo incremento de las liquidaciones de dólares, motorizadas por exportadores y entidades financieras, el dólar en Buenos Aires terminó ayer la semana a $ 2,93, vendedor, en promedio. En Tucumán, quedó a $ 2,94 en las casas de cambio y a entre $ 2,93 y $ 2,94 en los bancos. Se mantiene el escaso volumen de negocios, con mayoría de liquidaciones y escasa demanda.
La moneda única europea, el euro, cerró en la City local a entre $ 3,84 y $ 3,87, con un mercado muy reducido.
Perdura el entusiasmo
La Bolsa sigue entusiasmada con el avance del canje de deuda: batieron récord el índice de las acciones líderes y el volumen diario de negocios. Son buenas noticias y hay optimismo. Este buen rendimiento bursátil absorbió las amenazas de toma de ganancias, poniéndose en línea con la Bolsa de San Pablo (Brasil) -con máximos históricos-, anticipando un probable buen año para la región.
Los tenedores de bonos en default optaron por los nuevos títulos en pesos, lo que provocó sobreoferta por los Par y Cuasipar, ambos bajo leyes nacionales. De esta manera, el pago de los valores se hará en la Argentina para evitar que embarguen los fondos los bonistas que no canjeen.
Pero como hay control de cambios y es muy caro sacar divisas del país, tal vez el Gobierno diseñe un plan de inversiones para capitalizar esa deuda.
La acciones de las empresas regionales cotizantes siguen firmes: la azucarera Ledesma sube 3,4% y la citrícola San Miguel 7,14%; por ahora no las afectó el temor a la falta de gas en los cuatro meses en que la demanda es máxima.
Sigue demorada la puesta en marcha del Mercado Electrónico de Gas que ofrecerá en pizarra al fluido y su movimiento. Pero los conflictos políticos en Bolivia frenan la inversión de las empresas.
Para Tucumán fue buena noticia el anuncio de que se construirán más viviendas, mientras que la mayor demanda de energía, la mejora en la venta de autos y el crecimiento de los créditos hipotecarios -enero versus diciembre 2004- contrastó con menor venta de materiales de la construcción y de maquinarias agrícolas, ahora con menos renta en el campo.
Enrique J. Martinez







