12 Febrero 2005 Seguir en 
"No existe ningún tipo de problemas para la exportación de limones, ni a la Unión Europea (UE), en general, ni a España, en particular". La contundente afirmación fue brindada ayer a LA GACETA por el titular de la Asociación Tucumana del Citrus (ATC), Carlos Parravicini.
Sin embargo, en el diario "Las Provincias", de Valencia, España, se habla de que las organizaciones agrarias de esa zona reclaman el cierre de fronteras a los cítricos de la Argentina.
-Los agricultores españoles tienen derecho a efectuar reclamos, porque en la exportación a Europa hay dos aspectos que se deben tener en cuenta: 1) la comunicación oficial entre el Senasa y su ente par en Bruselas, que es el que regula los términos fitosanitarios; 2) la posición de España como Estado, por la cual puede proteger sus producciones comprobando si el control que ejerce la UE es correcto, lo que tiene impacto sólo en producciones específicas. De todas maneras, la recomendación de Bruselas sostiene que la Argentina trabajó bien durante la temporada última y, además, acepta los términos en que se está planteando la campaña actual. Al mismo tiempo, Bruselas pone énfasis en que la fruta argentina tiene que llegar en perfectas condiciones, según lo establecen las pautas del protocolo.
-¿Qué hace la ATC para cuidar que las exportaciones se realicen con la calidad exigida?
- Se llamó la atención de los exportadores de Tucumán, del NOA y del NEA para que tomen conciencia de que hay que tener mucho cuidado con los controles. Todos debemos ser exigentes, aceptar las sugerencias del Senasa, que actúa como policía fitosanitaria. A su vez, ese ente debe ser riguroso en los puertos de salida y detectar la seriedad de cada exportador. Si un exportador no cumple, es imprescindible que se le decomise la mercadería en Buenos Aires y no que esté luego, interdicta, en Europa, porque eso impactaría sobre toda la citricultura argentina.
¿A cuánto llegará la producción de esta campaña?
- Es difícil de determinar. En diciembre, pensábamos que Tucumán tendría una producción muy temprana y muy grande, y se iban a dar excedentes peligrosos. Hoy, por la sequía de enero-febrero, el tamaño de la fruta será menor. De todas maneras, Tucumán, desde el punto de vista productivo, está bien.
¿Cuánto se podría exportar?
- Volúmenes parecidos a los de los últimos dos años: entre 300.000 y 350.000 toneladas, más unas 700.000 u 800.000 toneladas para la industria.
La UE evaluó el control a cítricos de la Argentina
Funcionarios de la Dirección General de Sanidad y Defensa de los Consumidores de la comisión europea evaluaron positivamente los datos aportados por los técnicos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) respecto de la producción y del control fitosanitario de los cítricos cultivados en la Argentina que se exportan a Europa. Esa evaluación surgió de la reunión que se realizó esta semana en Bruselas, según informó el Senasa.
La delegación argentina estuvo encabezada por el vicepresidente del organismo, Carlos Casamiquela. Según el Senasa, los funcionarios de la Unión Europea reconocieron que la Argentina mejoró su sistema de control y resaltaron la existencia de un sistema de trazabilidad adecuado. "No creo que haya inconvenientes para el comercio de cítricos argentinos en la UE", expresó Casamiquela.
Los técnicos europeos adelantaron a la delegación argentina su intención de enviar una nueva misión de auditoría en junio o julio. Antes, el Senasa evaluará ese pedido, ya que están previstas otras auditorías.
Efectos de la helada
Sin embargo desde España, Valencia Unión y la Asociación Valenciana de Agricultores exigieron al comité de la UE el máximo rigor en las partidas (de citrus) que se importen en los próximos meses al Viejo Continente. Según publica el diario valenciano "Las Provincias", en su edición digital, los agricultores españoles reclaman incluso el cierre de fronteras para los cítricos argentinos mientras no se implante un control fitosanitario por parte de los inspectores europeos en los puertos de origen.
Pese a este planteo, los citricultores de España reconocen que faltarán naranjas y limones para atender la demanda en ese país y en otros mercados de Europa, donde el intenso frío afectó gravemente los cultivos. Por esa razón, más de 50.000 agricultores tendrán pérdidas este año, según dice el diario español. El Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales de España estudia un plan de protección para el sector con un aporte de 120 millones de euros para paliar las pérdidas.
Sin embargo, en el diario "Las Provincias", de Valencia, España, se habla de que las organizaciones agrarias de esa zona reclaman el cierre de fronteras a los cítricos de la Argentina.
-Los agricultores españoles tienen derecho a efectuar reclamos, porque en la exportación a Europa hay dos aspectos que se deben tener en cuenta: 1) la comunicación oficial entre el Senasa y su ente par en Bruselas, que es el que regula los términos fitosanitarios; 2) la posición de España como Estado, por la cual puede proteger sus producciones comprobando si el control que ejerce la UE es correcto, lo que tiene impacto sólo en producciones específicas. De todas maneras, la recomendación de Bruselas sostiene que la Argentina trabajó bien durante la temporada última y, además, acepta los términos en que se está planteando la campaña actual. Al mismo tiempo, Bruselas pone énfasis en que la fruta argentina tiene que llegar en perfectas condiciones, según lo establecen las pautas del protocolo.
-¿Qué hace la ATC para cuidar que las exportaciones se realicen con la calidad exigida?
- Se llamó la atención de los exportadores de Tucumán, del NOA y del NEA para que tomen conciencia de que hay que tener mucho cuidado con los controles. Todos debemos ser exigentes, aceptar las sugerencias del Senasa, que actúa como policía fitosanitaria. A su vez, ese ente debe ser riguroso en los puertos de salida y detectar la seriedad de cada exportador. Si un exportador no cumple, es imprescindible que se le decomise la mercadería en Buenos Aires y no que esté luego, interdicta, en Europa, porque eso impactaría sobre toda la citricultura argentina.
¿A cuánto llegará la producción de esta campaña?
- Es difícil de determinar. En diciembre, pensábamos que Tucumán tendría una producción muy temprana y muy grande, y se iban a dar excedentes peligrosos. Hoy, por la sequía de enero-febrero, el tamaño de la fruta será menor. De todas maneras, Tucumán, desde el punto de vista productivo, está bien.
¿Cuánto se podría exportar?
- Volúmenes parecidos a los de los últimos dos años: entre 300.000 y 350.000 toneladas, más unas 700.000 u 800.000 toneladas para la industria.
La UE evaluó el control a cítricos de la Argentina
Funcionarios de la Dirección General de Sanidad y Defensa de los Consumidores de la comisión europea evaluaron positivamente los datos aportados por los técnicos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) respecto de la producción y del control fitosanitario de los cítricos cultivados en la Argentina que se exportan a Europa. Esa evaluación surgió de la reunión que se realizó esta semana en Bruselas, según informó el Senasa.
La delegación argentina estuvo encabezada por el vicepresidente del organismo, Carlos Casamiquela. Según el Senasa, los funcionarios de la Unión Europea reconocieron que la Argentina mejoró su sistema de control y resaltaron la existencia de un sistema de trazabilidad adecuado. "No creo que haya inconvenientes para el comercio de cítricos argentinos en la UE", expresó Casamiquela.
Los técnicos europeos adelantaron a la delegación argentina su intención de enviar una nueva misión de auditoría en junio o julio. Antes, el Senasa evaluará ese pedido, ya que están previstas otras auditorías.
Efectos de la helada
Sin embargo desde España, Valencia Unión y la Asociación Valenciana de Agricultores exigieron al comité de la UE el máximo rigor en las partidas (de citrus) que se importen en los próximos meses al Viejo Continente. Según publica el diario valenciano "Las Provincias", en su edición digital, los agricultores españoles reclaman incluso el cierre de fronteras para los cítricos argentinos mientras no se implante un control fitosanitario por parte de los inspectores europeos en los puertos de origen.
Pese a este planteo, los citricultores de España reconocen que faltarán naranjas y limones para atender la demanda en ese país y en otros mercados de Europa, donde el intenso frío afectó gravemente los cultivos. Por esa razón, más de 50.000 agricultores tendrán pérdidas este año, según dice el diario español. El Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales de España estudia un plan de protección para el sector con un aporte de 120 millones de euros para paliar las pérdidas.







