13 Febrero 2005 Seguir en 
Bajo ciertas condiciones, los precios de los activos pueden impulsar la inversión. La inversión será la variable estrella en 2005 y 2006 y determinará si la rápida recuperación de la economía argentina se transforma en crecimiento sostenido. Para analizarla, el área de Economía del IAE-Universidad Austral (que dirige el ex secretario de Coordinación Económica, Juan Llach) elaboró un Indice de Precios de Activos Productivos (IPAP) que muestra su valor en dólares constantes de 2000.
En el informe proporcionado a LA GACETA, el IPAP incluye los precios de los departamentos, el valor del índice Merval y los precios de la tierra. Estos precios son importantes porque reflejan la rentabilidad esperada de los activos y la confianza en el futuro, pero también porque anticipan entre uno y dos trimestres qué pasará con la inversión y, por ello, con la economía real.
El IPAP muestra una fuerte recuperación de los precios de los activos desde 2002, pero sus niveles en diciembre de 2004 eran 30% inferiores a los máximos (1997).
La trayectoria de la inversión (caso de la industria), sin embargo, depende también del costo de reposición de los activos. Por eso se incluye en el informe el IPAP (Q), que es un cociente entre el IPAP y los indicadores de dichos costos de reposición. Como lo estableció el premio Nobel James Tobin con su célebre Q, cuanto mayor es el cociente "precio/costo de reposición" de un activo, mayor es el incentivo para invertir y menor el interés en adquirirlo en los mercados de capitales o de usados.
Durante los noventa, los costos de reponer los activos decrecieron suavemente, pero su caída luego de la devaluación fue drástica y por ello el IPAP (Q) muestra una suave baja inicial y luego una recuperación que supera hoy los niveles de los noventa. Pero a diferencia de lo ocurrido en la década pasada, la inversión queda por debajo del IPAP (Q). De no haber sido así la inversión en 2004 tendría que haber llegado al 22,5% del PBI, en vez del 18% (19,5% en el cuarto trimestre).
Distintos factores
¿Qué factores pueden explicar este comportamiento? Por un lado, casi toda la divergencia entre el IPAP (Q) y la inversión se debe a los componentes departamentos y tierra, mientras que el Merval no muestra desvíos significativos. Por otro lado, es posible es que hoy haya menor confianza para invertir, es decir, que los inversores exijan mayores precios de sus activos para invertir lo mismo que antes. La hipótesis no es descartable, pero la menor confianza debería reflejarse en los propios precios de los activos. Otra explicación es que la inversión que está quedando hoy más rezagada es claramente la vinculada a los servicios públicos, cuya alta intensidad de capital puede estar rezagando la inversión.
La buena noticia es que, si estos factores se corrigen y son acompañados por una buena salida del default (70% o más de aceptación, lo que es muy probable), la suba de la inversión puede ser importante, salvo en el caso de la agropecuaria, que estará limitada por la caída de los precios de los granos.
Esto ya está siendo anticipado por algunos mercados, como el representado por el índice Merval. Por todo ello, si bien el pronóstico del IAE para el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que elabora el Banco Central (BCRA) es de un aumento de la inversión del 16,5% en 2004, se podría llegar a un 20% si se dan las hipótesis mencionadas. En ese caso el cociente inversión/PBI llegaría a 20,2%, en vez de 19,5% pronosticado hasta ahora, y la economía puede crecer 7%.
Impacto de la inflación en los ahorros
MARIO LAMOTHE
Experto en finanzas del CEB
En 2005 se va a crear en la Argentina un mercado de capitales mucho más grande, más líquido, y el Gobierno podría salir a colocar alguna deuda porque va a necesitar financiamiento, con una nueva emisión de Boden, más allá de lo que pueden comprar las AFJP.
Los inversores grandes también van a tener los nuevos productos que van a largar los bancos, los DIBA, que tienen alguna similitud a los plazos fijos con CER, pero atados a otras variables. Los bancos están diseñando ese producto que va tratar de asegurar el capital, y su rendimiento va a estar atado a, por ejemplo, el Dow Jones o el precio de la soja.
Este año, entonces, se presentarán, en general para el gran inversor, algunos nuevos instrumentos bancarios y en el mercado de capitales se ofrecerán bonos, fideicomisos, Lebac, etc.
El pequeño inversor, a lo sumo, tiene que buscar un rendimiento que evite o compense la inflación y, por lo tanto, tendrá la posibilidad de hacer un plazo fijo a 60 días con CER.
Un mediano inversor, que quiera asumir el riesgo de negociar con la Bolsa, podrá comprar acciones o bonos.
En 2005 todos los ahorristas tendrán más cuidado con la inflación que en 2004, porque están dadas las condiciones para que los índices sean de dos dígitos. En esto influirán las presiones sindicales por los aumentos de salarios, los ajustes pendientes en los servicios públicos, la recomposición de precios, etc.
En las regiones, caso del NOA, no hay tantas opciones para invertir como puede ser un pool de siembra que se da en la Pampa Húmeda, que son producciones a más largo plazo. Por consiguiente, no se abren tantas puertas a un minorista que tiene liquidez para invertir en un proyecto rural a corto plazo.
ESCENARIO
El país después del default
JOSE MARIO LAKS
Consultor de empresas
Imaginar un escenario posdefault representa ver el mediano y largo plazo. Hasta ahora el Gobierno tiene como objetivo número uno el canje de la deuda. El PEN deberá enfrentar los pagos derivados de los acuerdos, es decir que los recursos de los cuales disponía por el default debe destinarlos al cumplimiento de lo pactado.
En el corto plazo (suponiendo un canje exitoso) representa menos disposición de fondos para desarrollo doméstico y ausencia de inversiones externas inmediatas. Es muy poco probable que después del canje, haya inversiones externas inmediatas.
Resolver el default es un paso trascendental pero igual o más importante es saber como será el rumbo de aquí en más.
Definido el canje hay que pensar en la reconstrucción del país. Los números que se presentan son casi los de un país de posguerra. El rumbo que tomará el gobierno es vital para entender como moverse en el futuro. El pensamiento post keynesiano parece primar en lo económico.En inversión externa tendría en cuenta el destino de esos fondos. Si el Gobierno es coherente deberá orientar esos capitales dentro de su proyecto económico.
En el sector interno haría uso de sus principales herramientas: la fiscal y la financiera. La conjunción de ambas alientan o desalientan las inversiones en función de las necesidades o modelo económico proyectados.
El sistema financiero, actualmente legislado por la ley del proceso militar, es un fin en sí mismo. Tendrá que pensarse en otro esquema distinto, modificarse esquemas, normas, índices. En este sentido habrá instituciones a las cuales no les interesará el negocio. El sistema impositivo debería orientarse hacia mecanismos de premios y castigos sobre la base de políticas de reinversión de utilidades y desaliento de la especulación (una política de expansión del mercado interno con redistribución de riquezas). El discurso del Presidente parece apuntar hacia ese rumbo.
En este modelo no cabe aguardar soluciones mágicas. El crecimiento debe hacerse sobre bases genuinas y eso lleva tiempo. En esto es de esperarse una activa intervención del estado como regulador de la economía.
Para invertir
Las alternativas de inversión, de darse estas condiciones, serían muy distintas a las vistas en los últimos años. Las principales actividades estarán orientadas a la obra pública, al consumo interno y al sector exportador. La inversión financiera debería estar orientada al mercado de valores en función al nuevo rumbo económico que trace el gobierno.
HIPOTESIS
Habría menos riesgo con los títulos
Considerando como hipótesis que el acuerdo de renegociación de deuda se logrará en el corto o en el mediano plazo, la inversión en títulos públicos argentinos conllevará un menor riesgo. Así lo estima el gerente de inversiones de Capital Markets, Jaime Otto Krause. Señala que la inversión en títulos performing minimiza aún más dicho riesgo, ya que estos títulos reciben el pago de sus servicios en tiempo y forma. Considerando una inflación proyectada del orden del 8% anual, la inversión en activos ajustados por CER se muestra atractiva.
Fideicomisos financieros
Observa Krause que los fideicomisos financieros de créditos de consumo lograron un track record excelente en materia de cumplimiento de los servicios en tiempo y forma, aún en períodos de estrés como los acontecidos en la Argentina desde 2001.
Esta clase de activos presenta una relación rentabilidad/riesgo óptima, son de baja duración y contribuyen a contrabalancear la tenencia de bonos soberanos.
Detalla el experto que las empresas nacionales mostraron en los últimos meses mejores indicadores económico-financieros y es creciente el número de empresas que logró reestructurar sus pasivos. Dentro del escenario proyectado que implicaría un menor riesgo país, las acciones serán en general favorecidas, puesto que los inversores estarán dispuestos a pagar mayores múltiplos de P/E (precio sobre ganancias).
El sector bancario será favorecido por la revalorización de la deuda donde los bancos poseen una parte sustancial de sus activos, reactivación del crédito y mantenimiento del consumo, etc.
Estima Krause que el sector de la energía y la siderurgia continuarían mostrando un crecimiento sostenido no sólo por las perspectivas de precios internacionales sostenidos sino también por el importante nivel de actividad interno proyectado.
El crecimiento global proyectado con aumentos de tasas de interés moderados crea un escenario propicio para la inversión en acciones. Los estimados de crecimientos de las utilidades de las empresas para los próximos trimestres se encuentran en general por sobre la media histórica.
La valorización en términos de Precio/Ganancias y Precio/Ventas de estos activos se encuentra dentro del promedio histórico. Sería conveniente -dice el experto-, la inversión diversificada en acciones globalizadasEl sector de energía podría seguir mostrando ajustados inventarios puesto que la demanda muestra proyecciones crecientes y supera la velocidad de crecimiento de la oferta. Así el gas mantiene sus elevados precios. "Por todo, sugerimos la inversión en Tenaris, líder mundial en tubos sin costura", arriesga Krause.
La Bolsa está al alcance de todos
CARLOS MARTIN
Nueva Bolsa de Comercio de Tucumán
Hoy en día las posibilidades de inversión en el sistema bursátil, para un pequeño o mediano inversor, son variadas, y en general se nota un mayor acercamiento de la gente a las instituciones bursátiles en busca de asesoramiento y la pregunta común a todos parece ser: ¿cómo se hace para invertir en la Bolsa? Esto demuestra que existe una mayor predisposición a acercarse al mercado de capitales.
Con esto trato de transmitir a la gente que las Bolsas tienen sus puertas abiertas para quién quiera acercarse para conocer cómo funciona el mercado de capitales, o para solicitar asesoramiento.
En realidad, puede invertir en el sistema bursátil quien tenga $ 1.000, como así también quien tenga mucho más capital disponible, es decir que la Bolsa está abierta para todos.
Las alternativas de inversión son variadas y ofrecen atractivas tasas, tanto en pesos como en dólares, con rendimientos muy superiores a los que puede obtenerse en el mercado financiero nacional.
En el informe proporcionado a LA GACETA, el IPAP incluye los precios de los departamentos, el valor del índice Merval y los precios de la tierra. Estos precios son importantes porque reflejan la rentabilidad esperada de los activos y la confianza en el futuro, pero también porque anticipan entre uno y dos trimestres qué pasará con la inversión y, por ello, con la economía real.
El IPAP muestra una fuerte recuperación de los precios de los activos desde 2002, pero sus niveles en diciembre de 2004 eran 30% inferiores a los máximos (1997).
La trayectoria de la inversión (caso de la industria), sin embargo, depende también del costo de reposición de los activos. Por eso se incluye en el informe el IPAP (Q), que es un cociente entre el IPAP y los indicadores de dichos costos de reposición. Como lo estableció el premio Nobel James Tobin con su célebre Q, cuanto mayor es el cociente "precio/costo de reposición" de un activo, mayor es el incentivo para invertir y menor el interés en adquirirlo en los mercados de capitales o de usados.
Durante los noventa, los costos de reponer los activos decrecieron suavemente, pero su caída luego de la devaluación fue drástica y por ello el IPAP (Q) muestra una suave baja inicial y luego una recuperación que supera hoy los niveles de los noventa. Pero a diferencia de lo ocurrido en la década pasada, la inversión queda por debajo del IPAP (Q). De no haber sido así la inversión en 2004 tendría que haber llegado al 22,5% del PBI, en vez del 18% (19,5% en el cuarto trimestre).
Distintos factores
¿Qué factores pueden explicar este comportamiento? Por un lado, casi toda la divergencia entre el IPAP (Q) y la inversión se debe a los componentes departamentos y tierra, mientras que el Merval no muestra desvíos significativos. Por otro lado, es posible es que hoy haya menor confianza para invertir, es decir, que los inversores exijan mayores precios de sus activos para invertir lo mismo que antes. La hipótesis no es descartable, pero la menor confianza debería reflejarse en los propios precios de los activos. Otra explicación es que la inversión que está quedando hoy más rezagada es claramente la vinculada a los servicios públicos, cuya alta intensidad de capital puede estar rezagando la inversión.
La buena noticia es que, si estos factores se corrigen y son acompañados por una buena salida del default (70% o más de aceptación, lo que es muy probable), la suba de la inversión puede ser importante, salvo en el caso de la agropecuaria, que estará limitada por la caída de los precios de los granos.
Esto ya está siendo anticipado por algunos mercados, como el representado por el índice Merval. Por todo ello, si bien el pronóstico del IAE para el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que elabora el Banco Central (BCRA) es de un aumento de la inversión del 16,5% en 2004, se podría llegar a un 20% si se dan las hipótesis mencionadas. En ese caso el cociente inversión/PBI llegaría a 20,2%, en vez de 19,5% pronosticado hasta ahora, y la economía puede crecer 7%.
Impacto de la inflación en los ahorros
MARIO LAMOTHE
Experto en finanzas del CEB
En 2005 se va a crear en la Argentina un mercado de capitales mucho más grande, más líquido, y el Gobierno podría salir a colocar alguna deuda porque va a necesitar financiamiento, con una nueva emisión de Boden, más allá de lo que pueden comprar las AFJP.
Los inversores grandes también van a tener los nuevos productos que van a largar los bancos, los DIBA, que tienen alguna similitud a los plazos fijos con CER, pero atados a otras variables. Los bancos están diseñando ese producto que va tratar de asegurar el capital, y su rendimiento va a estar atado a, por ejemplo, el Dow Jones o el precio de la soja.
Este año, entonces, se presentarán, en general para el gran inversor, algunos nuevos instrumentos bancarios y en el mercado de capitales se ofrecerán bonos, fideicomisos, Lebac, etc.
El pequeño inversor, a lo sumo, tiene que buscar un rendimiento que evite o compense la inflación y, por lo tanto, tendrá la posibilidad de hacer un plazo fijo a 60 días con CER.
Un mediano inversor, que quiera asumir el riesgo de negociar con la Bolsa, podrá comprar acciones o bonos.
En 2005 todos los ahorristas tendrán más cuidado con la inflación que en 2004, porque están dadas las condiciones para que los índices sean de dos dígitos. En esto influirán las presiones sindicales por los aumentos de salarios, los ajustes pendientes en los servicios públicos, la recomposición de precios, etc.
En las regiones, caso del NOA, no hay tantas opciones para invertir como puede ser un pool de siembra que se da en la Pampa Húmeda, que son producciones a más largo plazo. Por consiguiente, no se abren tantas puertas a un minorista que tiene liquidez para invertir en un proyecto rural a corto plazo.
ESCENARIO
El país después del default
JOSE MARIO LAKS
Consultor de empresas
Imaginar un escenario posdefault representa ver el mediano y largo plazo. Hasta ahora el Gobierno tiene como objetivo número uno el canje de la deuda. El PEN deberá enfrentar los pagos derivados de los acuerdos, es decir que los recursos de los cuales disponía por el default debe destinarlos al cumplimiento de lo pactado.
En el corto plazo (suponiendo un canje exitoso) representa menos disposición de fondos para desarrollo doméstico y ausencia de inversiones externas inmediatas. Es muy poco probable que después del canje, haya inversiones externas inmediatas.
Resolver el default es un paso trascendental pero igual o más importante es saber como será el rumbo de aquí en más.
Definido el canje hay que pensar en la reconstrucción del país. Los números que se presentan son casi los de un país de posguerra. El rumbo que tomará el gobierno es vital para entender como moverse en el futuro. El pensamiento post keynesiano parece primar en lo económico.En inversión externa tendría en cuenta el destino de esos fondos. Si el Gobierno es coherente deberá orientar esos capitales dentro de su proyecto económico.
En el sector interno haría uso de sus principales herramientas: la fiscal y la financiera. La conjunción de ambas alientan o desalientan las inversiones en función de las necesidades o modelo económico proyectados.
El sistema financiero, actualmente legislado por la ley del proceso militar, es un fin en sí mismo. Tendrá que pensarse en otro esquema distinto, modificarse esquemas, normas, índices. En este sentido habrá instituciones a las cuales no les interesará el negocio. El sistema impositivo debería orientarse hacia mecanismos de premios y castigos sobre la base de políticas de reinversión de utilidades y desaliento de la especulación (una política de expansión del mercado interno con redistribución de riquezas). El discurso del Presidente parece apuntar hacia ese rumbo.
En este modelo no cabe aguardar soluciones mágicas. El crecimiento debe hacerse sobre bases genuinas y eso lleva tiempo. En esto es de esperarse una activa intervención del estado como regulador de la economía.
Para invertir
Las alternativas de inversión, de darse estas condiciones, serían muy distintas a las vistas en los últimos años. Las principales actividades estarán orientadas a la obra pública, al consumo interno y al sector exportador. La inversión financiera debería estar orientada al mercado de valores en función al nuevo rumbo económico que trace el gobierno.
HIPOTESIS
Habría menos riesgo con los títulos
Considerando como hipótesis que el acuerdo de renegociación de deuda se logrará en el corto o en el mediano plazo, la inversión en títulos públicos argentinos conllevará un menor riesgo. Así lo estima el gerente de inversiones de Capital Markets, Jaime Otto Krause. Señala que la inversión en títulos performing minimiza aún más dicho riesgo, ya que estos títulos reciben el pago de sus servicios en tiempo y forma. Considerando una inflación proyectada del orden del 8% anual, la inversión en activos ajustados por CER se muestra atractiva.
Fideicomisos financieros
Observa Krause que los fideicomisos financieros de créditos de consumo lograron un track record excelente en materia de cumplimiento de los servicios en tiempo y forma, aún en períodos de estrés como los acontecidos en la Argentina desde 2001.
Esta clase de activos presenta una relación rentabilidad/riesgo óptima, son de baja duración y contribuyen a contrabalancear la tenencia de bonos soberanos.
Detalla el experto que las empresas nacionales mostraron en los últimos meses mejores indicadores económico-financieros y es creciente el número de empresas que logró reestructurar sus pasivos. Dentro del escenario proyectado que implicaría un menor riesgo país, las acciones serán en general favorecidas, puesto que los inversores estarán dispuestos a pagar mayores múltiplos de P/E (precio sobre ganancias).
El sector bancario será favorecido por la revalorización de la deuda donde los bancos poseen una parte sustancial de sus activos, reactivación del crédito y mantenimiento del consumo, etc.
Estima Krause que el sector de la energía y la siderurgia continuarían mostrando un crecimiento sostenido no sólo por las perspectivas de precios internacionales sostenidos sino también por el importante nivel de actividad interno proyectado.
El crecimiento global proyectado con aumentos de tasas de interés moderados crea un escenario propicio para la inversión en acciones. Los estimados de crecimientos de las utilidades de las empresas para los próximos trimestres se encuentran en general por sobre la media histórica.
La valorización en términos de Precio/Ganancias y Precio/Ventas de estos activos se encuentra dentro del promedio histórico. Sería conveniente -dice el experto-, la inversión diversificada en acciones globalizadasEl sector de energía podría seguir mostrando ajustados inventarios puesto que la demanda muestra proyecciones crecientes y supera la velocidad de crecimiento de la oferta. Así el gas mantiene sus elevados precios. "Por todo, sugerimos la inversión en Tenaris, líder mundial en tubos sin costura", arriesga Krause.
La Bolsa está al alcance de todos
CARLOS MARTIN
Nueva Bolsa de Comercio de Tucumán
Hoy en día las posibilidades de inversión en el sistema bursátil, para un pequeño o mediano inversor, son variadas, y en general se nota un mayor acercamiento de la gente a las instituciones bursátiles en busca de asesoramiento y la pregunta común a todos parece ser: ¿cómo se hace para invertir en la Bolsa? Esto demuestra que existe una mayor predisposición a acercarse al mercado de capitales.
Con esto trato de transmitir a la gente que las Bolsas tienen sus puertas abiertas para quién quiera acercarse para conocer cómo funciona el mercado de capitales, o para solicitar asesoramiento.
En realidad, puede invertir en el sistema bursátil quien tenga $ 1.000, como así también quien tenga mucho más capital disponible, es decir que la Bolsa está abierta para todos.
Las alternativas de inversión son variadas y ofrecen atractivas tasas, tanto en pesos como en dólares, con rendimientos muy superiores a los que puede obtenerse en el mercado financiero nacional.







