21 Enero 2005 Seguir en 
El Mollar se pone el traje de gran anfitrión y ultima los preparativos para su celebración mayor. Además de ser la capital estival de la juventud tucumana, entre hoy y el próximo domingo recibirá a un aluvión de turistas, que acudirán a ser parte de la XVII edición de la Fiesta Nacional de la Verdura.
Además de los atractivos naturales únicos, propios del Valle de Tafí, los visitantes podrán disfrutar en este penúltimo fin de semana de enero de una serie de espectáculos folclóricos de primer nivel. La plaza principal del pueblo será el lugar donde se llevarán adelante los festejos, aunque, en los hechos, todo El Mollar será un gigantesco escenario para una fiesta joven en años, pero milenaria en tradiciones.
Este año, una de las particularidades del festival consistirá en que será a beneficio de las escuelas de alta montaña, por lo que el público deberá llevar un alimento no perecedero como entrada. El acontecimiento cuenta con el auspicio de la comuna de El Mollar y de las secretarías de Turismo y de Cultura de la provincia.
Comida y canto
Las actividades comenzarán con la apertura de las pascanas para la degustación de comidas regionales. Continuarán con espectáculos folclóricos: la actuación de copleros y de musiqueros de los Valles y de los coloridos ballets, con sus danzas tradicionales.
No estarán ausentes las agrupaciones gauchas, que ofrecerán muestras de destreza criolla. Los artesanos terminarán de ponerles color a las jornadas, con sus producciones en alfarería, labranza de la madera y tejidos que dan como resultado exquisitos chales, ponchos y mantas con los más variados diseños.
La historia
La fiesta es organizada por los lugareños para rendir homenaje a las huertas pródigas de esa localidad y a la Madre Tierra.Esta celebración, que ya se ha convertido en un clásico vallisto, nació hace 18 años. Se originó como una muestra de agradecimiento de los trabajadores agrarios de la zona por los frutos obtenidos durante la cosecha.
En un principio, los festejos tenían lugar en un paraje llamado "Casas Viejas". Pero a partir del segundo año, y en los sucesivos, tuvo como emplazamiento el predio en el que se encuentran actualmente los menhires, que es la plaza de la villa turística.
Además de los atractivos naturales únicos, propios del Valle de Tafí, los visitantes podrán disfrutar en este penúltimo fin de semana de enero de una serie de espectáculos folclóricos de primer nivel. La plaza principal del pueblo será el lugar donde se llevarán adelante los festejos, aunque, en los hechos, todo El Mollar será un gigantesco escenario para una fiesta joven en años, pero milenaria en tradiciones.
Este año, una de las particularidades del festival consistirá en que será a beneficio de las escuelas de alta montaña, por lo que el público deberá llevar un alimento no perecedero como entrada. El acontecimiento cuenta con el auspicio de la comuna de El Mollar y de las secretarías de Turismo y de Cultura de la provincia.
Comida y canto
Las actividades comenzarán con la apertura de las pascanas para la degustación de comidas regionales. Continuarán con espectáculos folclóricos: la actuación de copleros y de musiqueros de los Valles y de los coloridos ballets, con sus danzas tradicionales.
No estarán ausentes las agrupaciones gauchas, que ofrecerán muestras de destreza criolla. Los artesanos terminarán de ponerles color a las jornadas, con sus producciones en alfarería, labranza de la madera y tejidos que dan como resultado exquisitos chales, ponchos y mantas con los más variados diseños.
La historia
La fiesta es organizada por los lugareños para rendir homenaje a las huertas pródigas de esa localidad y a la Madre Tierra.Esta celebración, que ya se ha convertido en un clásico vallisto, nació hace 18 años. Se originó como una muestra de agradecimiento de los trabajadores agrarios de la zona por los frutos obtenidos durante la cosecha.
En un principio, los festejos tenían lugar en un paraje llamado "Casas Viejas". Pero a partir del segundo año, y en los sucesivos, tuvo como emplazamiento el predio en el que se encuentran actualmente los menhires, que es la plaza de la villa turística.







