19 Enero 2005 Seguir en 
Los feos han conquistado el cine y la televisión. Tanto en Estados Unidos como en la Argentina, los artistas poco agraciados físicamente consiguieron un espacio a fuerza de arte y talento. Tal es el caso clásico de Woody Allen, Whoopi Goldberg o Barbra Streisand, cuya fama resurgió por estos días gracias a la película "Los Fockers: la familia de mi esposo". También Edward Norton, Joaquin Phoenix o el recientemente premiado Geoffrey Rush. Y, en la versión criolla, se destacan los exitosos Miguel Angel Rodríguez, Dady Brieva y Lola Berthet. Todos ellos muestran el otro lado de la belleza. Los jóvenes tucumanos, en tanto, están convencidos de que ser lindos es clave para lograr el éxito, aunque consideran que no debiera ser así.
También conquistan el cine
En el mundo del espectáculo, la belleza no lo es todo. El talento y el carisma también cuentan. Esto es lo que demuestra un grupo cada vez más grande de artistas que, a pesar de su apariencia física, ha conseguido un lugar de privilegio en Hollywood.
Pueden no tener ojos claros, nariz recta, boca de manzana lista para morder o cuerpo de guitarra. Pero sí son muy talentosos. Y muestran el otro lado de la belleza. Algo que los coloca en la antípodas de Angelina Jolie, Ricky Martin, Brad Pitt, Richard Gere, George Clooney, Catherine Zeta-Jones o tantos otros, incluida la delicadísima Nicole Kidman o la armoniosa Halle Berry. Sucede que hoy las taquillas, las nominaciones y los charts tienen también escalones para los feos. Estos, sencillamente, nunca dejan de tener un público, sustancialmente menor, pero mucho más fiel que el de los astros de siempre. Son las figuras de culto, como Marilyn Manson o Michael Moore. Claro que, según un informe de Infobae, también están los "talentosos feos", con Woody Allen y la siempre taquillera Barbra Streisand a la cabeza. Casos paradigmáticos son el de actores como Edward Norton (de "El club de la pelea" y contrafigura de Brad Pitt), o Joaquin Phoenix, quien, a pesar de su labio leporino y de la competencia que significa su hermano muerto River Phoenix -galán fetiche de los noventa-, conquistó suspiros con varios de sus papeles. El más candente de ellos fue el de "Letras prohibidas", la película sobre el Marqués de Sade, donde moría de amor por Kate Winslett. Esa película casualmente fue protagonizada por el también feo Geoffrey Rush, quien descolló en "Claroscuro" como el pianista David Helfgott. Hay mujeres que se mueren por astros que nada tienen de galanes, como el imperfecto John Malcovich o el siempre gordito Gerard Depardieu.
Los ejemplos continúan. Otro de ellos es Adrien Brody, el actor de "El pianista", sensible relato de Roman Polanski sobre un joven músico polaco que logra sobrevivir escondiéndose de los nazis. El actor, a pesar de su particular nariz, fue elegido modelo exclusivo del diseñador Ermenegildo Segna.
El italiano Roberto Benigni pone la cuota italiana de fealdad en el cine, y España colabora con otro ejemplar imperfectamente bello, Javier Bardem, quien en su primera película famosa, "Carne trémula" (de Pedro Almodóvar) pasó inadvertido a la sombra del hermoso protagonista Liberto Rabal.
Del lado femenino, Helena Bonham Carter se lleva las de ganar entre las más jóvenes. Protagonizó "El planeta de los simios", disfrazada precisamente de mona, y también hizo de bruja en la reciente película "El gran pez", de Tim Burton, su actual pareja. Otra que no responde al clásico prototipo de la belleza es Meryl Streep, y sin embargo.... Tiene rasgos delicados, pero cierta dureza en el rostro y en su forma de vestir recuerdan acaso a otra diva en estos territorios ambiguos de la belleza, la gran Marlene Dietrich. Le sigue los pasos Hillary Swank, una "flacucha" de ojos grandes y boca enorme que fue elegida la más fea de Hollywood, pero que el domingo último se quedó con el Globo de Oro como mejor actriz. Siempre eligió papeles que la masculinizaban. En "Los muchachos no lloran" su personaje se vendaba los senos para hacerse pasar por varón. Y, ahora, en "Million Dollar Baby" interpreta a una boxeadora.
Y la lista sigue. Están el desequilibrado Nick Nolte y la talentosa española Rossi De Palma. Fetiches, objetos de culto o atractivas formas que la imperfección trae al mundo, los artistas poco agraciados han conseguido revertir una tendencia que imperó durante años en Hollywood. Ahora llegó su hora.
Las heroínas y los galanes criollos no son ni tan lindos, ni tan buenos
Hasta no hace mucho, en la televisión argentina sólo los buenos y lindos eran los protagonistas de las tiras más exitosas. Pero en estos tiempos los valores cambiaron. Hoy en la televisión se reivindica al feo en una sociedad que le da gran importancia a la belleza física.
El año pasado Miguel Angel Rodríguez obtuvo el papel principal en "Los Roldán". Tenía como compañera a la ex modelo y actriz Andrea Frigerio, una belleza que contrastaba abiertamente con el aspecto desaliñado, excedido de peso y algo abandonado del ex humorista. Sin embargo, el público quedó hechizado por él y el programa se convirtió en el éxito de 2004. A tal punto que en marzo, "Los Roldán" volverá a la TV (esta vez por Canal 9) con Rodríguez a la cabeza y otro grupo de actores secundarios que no descollan precisamente por su belleza.
Otro caso emblemático es el de Dady Brieva. Con su aspecto de hombre de barrio y facciones caricaturescas, el ex Midachi se convirtió en el galán de 2002, cuando protagonizó la tira "El sodero de mi vida", junto a la experimentada Andrea del Boca. Brieva actualmente está al aire con "Los secretos de papá", en donde tiene el rol principal, y su enamorada es la bella actriz Romina Gaetani. Lo mismo le sucedió a Diego Peretti, quien se convirtió en el galán indiscutido de la exitosa tira "Los simuladores". Con sus rasgos -no muy delicados pero sí exóticos- conquistó al mundo femenino de la ficción y también al del otro lado de la pantalla. Las chicas también suspiran por Fabián Gianola, quien actualmente actúa en "Los Felipe", pero que en teatro protagonizó varios papeles de conquistador sin tener precisamente la pinta de un galán.
Pero no sólo los hombres poco agraciados físicamente consiguieron espacio en los medios. También las mujeres lograron escalar a puestos nunca antes vistos. La ya desaparecida de la TV -pero no del teatro- Gladys Florimonti es un ejemplo. La comediante, de rasgos toscos y varoniles, participó en muchas comedias, claro que nunca con un protagónico Una mujer que tiene mucho éxito por su particular apariencia es Lola Berthet, quien se casó en la ficción de "Los Roldán" con el codiciado galán Tomás Fonzi. Georgina Barbarrosa siempre se jactó de ser fea, pero eso no la detuvo. Hoy continúa en el aire con "Las cosas de Georgina".
Lo cierto es que televisión argentina cambió sus estereotipos: los galanes no son tan lindos, los malos no son tan malos. Lo importante es que haya diversidad y que los artistas sean tomados en cuenta por su carisma, su encanto y su talento, y no por la apariencia.
En el mundo del espectáculo, la belleza no lo es todo. El talento y el carisma también cuentan. Esto es lo que demuestra un grupo cada vez más grande de artistas que, a pesar de su apariencia física, ha conseguido un lugar de privilegio en Hollywood.
Pueden no tener ojos claros, nariz recta, boca de manzana lista para morder o cuerpo de guitarra. Pero sí son muy talentosos. Y muestran el otro lado de la belleza. Algo que los coloca en la antípodas de Angelina Jolie, Ricky Martin, Brad Pitt, Richard Gere, George Clooney, Catherine Zeta-Jones o tantos otros, incluida la delicadísima Nicole Kidman o la armoniosa Halle Berry. Sucede que hoy las taquillas, las nominaciones y los charts tienen también escalones para los feos. Estos, sencillamente, nunca dejan de tener un público, sustancialmente menor, pero mucho más fiel que el de los astros de siempre. Son las figuras de culto, como Marilyn Manson o Michael Moore. Claro que, según un informe de Infobae, también están los "talentosos feos", con Woody Allen y la siempre taquillera Barbra Streisand a la cabeza. Casos paradigmáticos son el de actores como Edward Norton (de "El club de la pelea" y contrafigura de Brad Pitt), o Joaquin Phoenix, quien, a pesar de su labio leporino y de la competencia que significa su hermano muerto River Phoenix -galán fetiche de los noventa-, conquistó suspiros con varios de sus papeles. El más candente de ellos fue el de "Letras prohibidas", la película sobre el Marqués de Sade, donde moría de amor por Kate Winslett. Esa película casualmente fue protagonizada por el también feo Geoffrey Rush, quien descolló en "Claroscuro" como el pianista David Helfgott. Hay mujeres que se mueren por astros que nada tienen de galanes, como el imperfecto John Malcovich o el siempre gordito Gerard Depardieu.
Los ejemplos continúan. Otro de ellos es Adrien Brody, el actor de "El pianista", sensible relato de Roman Polanski sobre un joven músico polaco que logra sobrevivir escondiéndose de los nazis. El actor, a pesar de su particular nariz, fue elegido modelo exclusivo del diseñador Ermenegildo Segna.
El italiano Roberto Benigni pone la cuota italiana de fealdad en el cine, y España colabora con otro ejemplar imperfectamente bello, Javier Bardem, quien en su primera película famosa, "Carne trémula" (de Pedro Almodóvar) pasó inadvertido a la sombra del hermoso protagonista Liberto Rabal.
Del lado femenino, Helena Bonham Carter se lleva las de ganar entre las más jóvenes. Protagonizó "El planeta de los simios", disfrazada precisamente de mona, y también hizo de bruja en la reciente película "El gran pez", de Tim Burton, su actual pareja. Otra que no responde al clásico prototipo de la belleza es Meryl Streep, y sin embargo.... Tiene rasgos delicados, pero cierta dureza en el rostro y en su forma de vestir recuerdan acaso a otra diva en estos territorios ambiguos de la belleza, la gran Marlene Dietrich. Le sigue los pasos Hillary Swank, una "flacucha" de ojos grandes y boca enorme que fue elegida la más fea de Hollywood, pero que el domingo último se quedó con el Globo de Oro como mejor actriz. Siempre eligió papeles que la masculinizaban. En "Los muchachos no lloran" su personaje se vendaba los senos para hacerse pasar por varón. Y, ahora, en "Million Dollar Baby" interpreta a una boxeadora.
Y la lista sigue. Están el desequilibrado Nick Nolte y la talentosa española Rossi De Palma. Fetiches, objetos de culto o atractivas formas que la imperfección trae al mundo, los artistas poco agraciados han conseguido revertir una tendencia que imperó durante años en Hollywood. Ahora llegó su hora.
Hasta no hace mucho, en la televisión argentina sólo los buenos y lindos eran los protagonistas de las tiras más exitosas. Pero en estos tiempos los valores cambiaron. Hoy en la televisión se reivindica al feo en una sociedad que le da gran importancia a la belleza física.
El año pasado Miguel Angel Rodríguez obtuvo el papel principal en "Los Roldán". Tenía como compañera a la ex modelo y actriz Andrea Frigerio, una belleza que contrastaba abiertamente con el aspecto desaliñado, excedido de peso y algo abandonado del ex humorista. Sin embargo, el público quedó hechizado por él y el programa se convirtió en el éxito de 2004. A tal punto que en marzo, "Los Roldán" volverá a la TV (esta vez por Canal 9) con Rodríguez a la cabeza y otro grupo de actores secundarios que no descollan precisamente por su belleza.
Otro caso emblemático es el de Dady Brieva. Con su aspecto de hombre de barrio y facciones caricaturescas, el ex Midachi se convirtió en el galán de 2002, cuando protagonizó la tira "El sodero de mi vida", junto a la experimentada Andrea del Boca. Brieva actualmente está al aire con "Los secretos de papá", en donde tiene el rol principal, y su enamorada es la bella actriz Romina Gaetani. Lo mismo le sucedió a Diego Peretti, quien se convirtió en el galán indiscutido de la exitosa tira "Los simuladores". Con sus rasgos -no muy delicados pero sí exóticos- conquistó al mundo femenino de la ficción y también al del otro lado de la pantalla. Las chicas también suspiran por Fabián Gianola, quien actualmente actúa en "Los Felipe", pero que en teatro protagonizó varios papeles de conquistador sin tener precisamente la pinta de un galán.
Pero no sólo los hombres poco agraciados físicamente consiguieron espacio en los medios. También las mujeres lograron escalar a puestos nunca antes vistos. La ya desaparecida de la TV -pero no del teatro- Gladys Florimonti es un ejemplo. La comediante, de rasgos toscos y varoniles, participó en muchas comedias, claro que nunca con un protagónico Una mujer que tiene mucho éxito por su particular apariencia es Lola Berthet, quien se casó en la ficción de "Los Roldán" con el codiciado galán Tomás Fonzi. Georgina Barbarrosa siempre se jactó de ser fea, pero eso no la detuvo. Hoy continúa en el aire con "Las cosas de Georgina".
Lo cierto es que televisión argentina cambió sus estereotipos: los galanes no son tan lindos, los malos no son tan malos. Lo importante es que haya diversidad y que los artistas sean tomados en cuenta por su carisma, su encanto y su talento, y no por la apariencia.







