La inflación profundiza el debate en la previa de las presidenciales

La inflación profundiza el debate en la previa de las presidenciales

Según Invecq, el actual Gobierno se expone a una cuarta crisis de importancia en la historia económica del país. La situación fiscal.

La inflación profundiza el debate en la previa de las presidenciales

La inflación mensual de septiembre vino peor que la de agosto, al contrario de lo que el gobierno esperaba. Con 12,7% intermensual, se ubica como el segundo registro histórico más alto en 32 años. La tasa de inflación interanual alcanzó, de esta manera, el 138%. Liderando la suba de precios estuvieron los bienes y servicios estacionales (14,7%) que suelen ser a su vez los de mayor flexibilidad dada la alta rotación de stocks. Luego los del componente núcleo (13,4%) y por último los regulados, que apenas subieron 8,3% como consecuencia del congelamiento o la suspensión de la indexación que dispuso el gobierno sobre las tarifas de los servicios públicos como estrategia cortoplacistas de contener la suba de precios en la previa electoral, indica un reporte elaborado por Invecq Consulting. Es decir que el 12,7% de septiembre estuvo contenido por el intervencionismo estatal y parte de la inflación ha sido reprimida. Según la consultora, el consecuente desalineamiento de precios relativos que esta intervención genera deberá ser resuelto en el futuro cercano, sincerando más inflación que la observada.

Las primeras dos semanas de octubre no arrancaron de la mejor manera como para esperar una desaceleración significativa del ritmo de aumento de precios. Invecq sostiene que la corrida cambiaria iniciada la semana pasada continuó en esta semana corta y probablemente se mantendrá la tensión cambiaria en los cuatro días hábiles de la semana que viene, previos a las elecciones generales.

La inflación profundiza el debate en la previa de las presidenciales

“El feriado de este viernes y del lunes próximo resultaron ser las medidas más efectivas para tranquilizar al dólar por parte del gobierno”, señala en su reporte.

Al cierre de las cuatro ruedas diarias, el dólar blue terminó en $ 980 (luego de tocar un máximo de $ 1.050), el dólar MEP terminó en $ 870 y el Contado con Liquidación (CCL) en $ 967. “Esto significa un aumento de los tipos de cambio en lo que va del mes de 22,5%, 24% y 18% respectivamente”, detalla la consultora. Si bien el tipo de cambio oficial está planchado, sabemos que el aumento de los paralelos y el crecimiento de las brechas cambiarias contagia al índice de precios por lo que la alta inflación está garantizada también en el mes de octubre. “Suponiendo una tasa de inflación de entre 10% y 11% para octubre -continúa Invecq-, la tasa interanual se acercaría al 150% y el ritmo anualizado del último trimestre ya marcará una inflación superior al 280%. Inflación récord y acelerando”. Con estos datos, la consultora dirigida por el economista Esteban Domecq proyecta que el año cerrará en la zona del 200% de inflación acumulada en 12 meses.

El espejo retrovisor

Pensando hacia adelante, pero usando a la historia económica como espejo retrovisor, lo que se decidirá en los próximos meses es cómo termina este proceso en el que se ha metido la economía argentina. “Esto dependerá del resultado electoral pero esencialmente del programa y de la capacidad de implementarlo por parte del futuro gobierno que resulte electo”, considera. Solo en tres momentos antes la tasa de inflación anual había superado el 130% hasta este momento. El primero fue en 1975 con el Rodrigazo, el segundo en 1981 con la crisis de la tablita y la crisis de deuda, la tercera en 1987. En todos esos episodios el desenlace fue desastroso. Cada uno más desastroso que el anterior, pero todos se caracterizaron por ser períodos largos de tiempo con tasas de inflación anual superior al 130% y en aumento. Invecq los define del siguiente modo:

JAVIER MILEI. JAVIER MILEI.

• El primero, inaugurado un mes después del “Rodrigazo” abrió un período de 56 meses con una tasa de inflación que permaneció por encima del 130% anual, en promedio la tasa de inflación anual fue de 250% y el pico fue de casi 780% en mayo de 1976.

• El segundo comenzó en diciembre de 1981, tuvo una duración similar, de 54 meses, pero en promedio el proceso fue mucho más inflacionario con una tasa anual del 430%. Y el mes de mayor inflación fue junio de 1985, previo al lanzamiento del Plan Austral. La tasa de inflación anual había alcanzado en ese entonces casi el 1.200%.

SERGIO MASSA. SERGIO MASSA.

• El último episodio histórico fue el más dramático, concluyó luego de dos hiperinflaciones y el Plan Bonex. Comenzó con el fracaso del Plan Austral y su sucesor, el Plan Primavera, en septiembre de 1987, duró 48 meses con un promedio de 2.435% de inflación y un pico (durante la segunda hiperinflación, ya en el gobierno de Menem) de más de 20.200% de inflación anual.

• El cuarto episodio acaba de ser inaugurado por este gobierno. Hay algunos elementos que indicarían que la situación actual tiene chances de no terminar de la peor manera; pero de algunos de ellos el gobierno se está encargando de eliminarlos. El contexto internacional es significativamente más auspicioso y positivo para las cuentas externas de la Argentina que durante los 70 y principalmente los 80. Y eso podría ponerle un techo a la magnitud de la crisis nominal y real.

PATRICIA BULLRICH: PATRICIA BULLRICH:

Otro factor que lucía en mejor estado era el resultado fiscal, indica la consultora. En los tres episodios previos, el tamaño del desequilibrio fiscal (y cuasi fiscal) del gobierno era significativamente mayor. Sin embargo, esta semana con la aprobación por ley de la devolución del IVA a las compras de productos básicos que se suma a la eliminación del impuesto a las Ganancias, el gobierno garantiza un aumento del déficit fiscal para el año que viene de 2% del PBI. Así, explica la firma, el desequilibrio total para el año próximo superará el 6% del PBI, colocándolo en una zona de mayor riesgo que lo que estaba antes de las PASO.

Por último, Invecq indica que propuestas sin fundamentos económicos como la dolarización sin dólares podría empujar a la economía a una nominalidad que hoy parecería imposible. “Si no se consiguen los dólares necesarios para rescatar todos los pesos, sería prudente que se abandone la idea de la dolarización y se avance en un programa de correcciones típico de un plan de estabilización”, expresa. A su criterio, insistir en la dolarización a cualquier precio, sería más que imprudente. Esperemos que este cuarto episodio inflacionario no tenga la duración ni la virulencia de los anteriores tres. “Es la cuarta estrella que Argentina no debe ganar”, finaliza.

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