Shock tras el triunfo de Milei: se avizoran turbulencias pese a la victoria de la visión promercado

Shock tras el triunfo de Milei: se avizoran turbulencias pese a la victoria de la visión promercado

Tres economistas coinciden en que sería esperable que la inestabilidad continúe en el corto plazo, pese a que el modelo kirchnerista de gasto público sufrió un golpe contundente.

DÓLAR. DÓLAR.

Los mercados tienen motivos para celebrar el resultado de las primarias porque la idea de un Estado infinito recibió un mazazo. Pero ninguno de los economistas consultados anoche espera que esa algarabía suceda hoy ni en los días venideros. La coincidencia es que llevará un tiempo que los capitales procesen lo que pasó este domingo, en particular, que puedan decodificar lo que implica la victoria del candidato presidencial Javier Milei (La Libertad Avanza). Mientras tanto, los expertos avizoran “comportamientos erráticos” o prudentes que conllevarían más tensiones cambiarias. Por el lado del Gobierno, se espera que continúe la emisión monetaria en un contexto de dificultades crecientes para la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI). La duda más grande es si, con su cosecha escueta de votos, Sergio Massa (Unión por la Patria) privilegiará el rol de postulante o el de ministro de Economía.

La cotización al alza del llamado dólar cripto o bitcoin (entre $ 663 y $ 700), el único que se sigue negociando durante los fines de semana y feriados, anticipa un clima favorable a la adquisición de la divisa. Habrá que ver si el volumen de operaciones y la especulación producen el fenómeno posPASO de 2019, cuando el salto espectacular del dólar como consecuencia de la victoria del peronista Alberto Fernández llevó al presidente saliente Mauricio Macri a reinstaurar el cepo vigente hasta la actualidad.

“A los mercados les va a costar entender qué sucedió por lo menos hasta que quienes salieron en segundo lugar logren articular un discurso”, reflexiona José Bercoff, director del Instituto de Investigaciones Económicas de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Tucumán (FACE-UNT). El profesor añade: “esta va a ser una semana movida. Cualquier anomalía respecto de una victoria de Juntos por el Cambio, que es lo que se aguardaba, tendrá que ser procesada, en especial porque ganó un candidato muy poco reflexivo, alguien que sólo dice ‘dolarizo’: esto plantea un escenario complicado financieramente hablando”.

Ayer hubo un “shock inesperado”, según Bercoff. Y advierte que en provincias históricamente peronistas se ve una transferencia de votos de los sectores “abrumados” hacia Milei: “la foto de las elecciones que hubo hace dos meses en Tucumán quedó totalmente desmentida. Si los ahorristas e inversores creen que se impuso alguien impredecible, intentarán dolarizarse más. Veo una coyuntura muy incierta hasta por lo menos octubre”, expresa el académico. Sin perjuicio de ello, Bercoff dispone de una certeza. “El kirchnerismo como tal implosionó”, dice.

El dólar como salida

La volatilidad proyectada no es inocua, sino costosa. Víctor Iajya, profesor de Economía en la FACE-UNT, investigador y asesor de empresas, observa que la estabilidad va de la mano de la previsibilidad y que el electorado argentino se inclinó por lo contrario. “La volatilidad consistente en que gane quien dice ‘tiremos todo lo que hay a la basura’ va a ser costosa para la Argentina. El país no resiste eso: no soporta un cambio tan brusco. Si no resistió lo que proponía Macri tratando de ser suave, ¿qué puede pasar con un choque frontal como el que quiere Milei? Por lo visto en estas primarias, no estamos ni cerca de ser menos volátiles, es más, nosotros estamos alimentando la volatilidad”, apunta Iajya.

Milei encajaría en la descripción del “cisne negro”: quizá haya canalizado el malestar de parte de la sociedad con la dirigencia, pero, ahora que está en la cima, su desplazamiento no luce sencillo. “Hay gente que lo votó livianamente. Milei pasó a importar. Semejante descontento implica que puede volver a ganar. Eso supondría pasar de la consigna ‘donde hay una necesidad, hay un derecho’ a ‘quememos el Banco Central’”, acota. Iajya subraya que cualquier forma de protección ante esa volatilidad es útil: “el dólar es la forma fácil de ‘salir’ de la Argentina”.

El consejo de Osvaldo Meloni, también profesor e investigador de la FACE-UNT, es prestar atención al dato de que dos terceras partes del país declararon que quieren impuestos más bajos y un Estado más pequeño: son, a grandes rasgos, las coincidencias entre La Libertad Avanza y Juntos por el Cambio, fuerza opositora al mando de Patricia Bullrich. “En los comicios generales de octubre de 2019, el Partido Justicialista logró el 55% de los votos: cuatro años después vemos que está en el 30%. Es el fin del kirchnerismo, más allá de que Massa entre en el balotaje”, opina el catedrático.

Si es verdad que el modelo K se acabó, los activos argentinos deberían apreciarse. Meloni recuerda que eso es lo que viene sucediendo con los títulos públicos y las acciones de empresas que cotizan en la bolsa: “quizá estas subas no sucedan ya mismo y hoy pueda haber una reacción errática. Pero creo que es una buena noticia para los mercados que haya menos o ninguna clase de kirchnerismo. Está agotada la idea del populismo que vimos hasta el presente”. Meloni aconseja definitivamente destinar el excedente de pesos a la adquisición de activos porque, si bien los dólares escasean en este momento, ese panorama tendería a revertirse por la superación de la sequía y el aumento de la disponibilidad de energía, y hasta por el hecho de que la Reserva Federal estadounidense podría bajar las tasas de interés que elevó para contener la inflación, y, de esa manera, favorecer la inversión en países emergentes como la Argentina.

“Perdido por perdido”

A Massa le toca lidiar con una situación delicadísima, donde por un lado acechan la inflación y las reservas negativas del Central, y, por el otro, la expulsión del Gobierno y el Fondo Monetario Internacional. Por separado, Bercoff, Iajya y Meloni dan por supuesto que el ex presidente de la Cámara de Diputados continuará al frente del Ministerio de Economía. Bercoff y Iajya sostienen que aquel nunca debió haber asumido en ese cargo ni acumularlo con su condición de presidenciable de Unión por la Patria, y que ahora es de alguna manera prisionero del Ministerio por falta de alternativas mejores. “Sería una irresponsabilidad que se vaya en esta instancia. Massa tiene que terminar el acuerdo con el FMI y hacer un ajuste en serio: sería un acto patriótico que ordene la transición. Debería decir ‘ya perdí, ahora me enfoco en ser ministro de Economía’, pero de él se puede esperar cualquier cosa”, comenta Bercoff. “El resultado de Milei abre una dimensión desconocida en la relación con el Fondo, organismo que hasta aquí aguardaba un triunfo de Massa o de Juntos por el Cambio”, manifiesta Iajya.

A Meloni se le ocurre que, lejos de leer el veredicto de las primarias como un rechazo de su gestión económica y del concepto del Estado intervencionista, Massa redoblará la apuesta. El economista imagina al ministro calculadora en mano tratando de hacerse con los sufragios de otras expresiones peronistas, como Juan Grabois, Juan Schiaretti y Guillermo Moreno, para entrar de cualquier manera en una eventual segunda vuelta. “Si él se ve con chances, posiblemente continúe gastando los recursos que no tiene. El mayor riesgo es que Massa prosiga valiéndose de ‘la maquinita’ (para emitir pesos) y eso genere una tirantez adicional con el Fondo”, analiza Meloni. Y agrega: “perdido por perdido, puede tratar de hacer los últimos intentos populistas por alcanzar la Presidencia. No es una hipótesis descabellada conociendo sus antecedentes. No creo que a Massa le importe la inflación”.

Expectativas

1- Inestabilidad en el cortísimo plazo apalancada por el factor “Milei” con probables incrementos de las cotizaciones del dólar.

2- Dificultades adicionales para llegar a un acuerdo con el Fondo Monetario con un Massa obligado a negociar en un escenario electoral adverso.

3- Posible continuidad de la tendencia alcista observada en los títulos públicos y acciones de empresas argentinas que cotizan en la bolsa.

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