Las actitudes de esta semana de Guillermo Moreno y Axel Kicillof en la asamblea de Clarín y de Hernán Lorenzino ante una periodista griega muestran que la economía está al garete.
A Alperovich y a Amaya no les importa convertirse en diputruchos con tal de llegar de la mejor forma a la re-re y de hacer desaparecer a la oposición. Del otro lado, la desunión y la desorganización…