Encerrada 91 días en un baño.

13 Sep 2015
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Bienvenida Immaculée

Su nombre es Immaculée Ilibagiza.Estuvo encerrada 91 días en un baño y allí aprendió que el amor de un solo corazón puede marcar la diferencia y que el perdón es lo único que tiene para ofrecer.

Una Ruandesa que está cambiando el mundo y que descubrió a Dios en medio del Holocausto de su país (1994) estará en Tucumán el 29 de Octubre de este año* ¿Qué significa su visita para los Tucumanos? 

Hace 21 años los Hutus y Tutsis -dos tribus de Ruanda- comenzaban un genocidio que se llevó la vida de un millón de inocentes y dejó una tierra reducida a cenizas. Immaculeé estuvo encerrada con otras siete mujeres durante tres meses en un baño del tamaño de un ropero. Pero su historia no es una historia de superviviencia sino de fe, esperanza y sobre todo de reconciliación.

"Escucho a los asesinos llamarme por mi nombre. Estaban del otro lado de la pared, y a menos de tres centímetros del estuco y madera que nos separaban. Sus voces eran frías, duras y decididas.

-Ella esta aquí...sabemos que está aquí en algún lado...Encuéntrenla, encuentren a Immaculée." (Vivir para contarlo)

Immaculée perdió a toda su familia durante esta guerra que, según describe, era una persecusión entre vecinos, parientes y amigos que de pronto se encontraron divididos. En su relato cuenta cómo compañeros de la escuela y de la universidad, maestros y vecinos muy queridos; de un día para el otro eran enemigos mortales. Pertenecer a los Hutu o a los Tutsi era cuestión de vida o muerte.

Muchas veces me pregunto cómo se podría explicar a un niño que estas cosas ocurren. Imagino un diálogo que podría empezar así: "Bueno...mirá nene: Resulta que las personas grandes tenemos algunos problemitas...esteeem..." o "Cuando seas más grande vas a comprender que hay cosas que nos separan y...." ¿Cómo explicar lo inexplicable?

Piense en los inicios de los genocidios. Lentamente. Primero con una división en el fantástico mundo de la ideas, como partidos, tribus, religiones, países que de a poco van creciendo en las diferencias. Ideas que alimentamos, les damos cuerpo y luego materializamos con el intento de eliminación en cualquiera de sus formas.  Primero es un tremendo impacto, pero luego es como que se naturaliza y se hace cotidiano. Luego vienen las persecusiones de los que empezaron, de los que siguieron o de los que terminaron.O de todos juntos. Y el círculo de odio se hace vicioso e interminable. ¿Se da cuenta? Es siempre lo mismo no importa cuál sea el motivo que invoquemos.

Sin embargo el caso de esta mujer tiene un final diferente y sorprendente que sirvió de ejemplo y contagió a todo su país.  Immaculée visitó en la cárcel a quien había comandado la operación de aniquilación de toda su familia. 

"Semana gritaba cada vez más alto, pero el destrozado hombre permanecía agachado, demasiado avergonzado como para levantarse y encararme. Sus sucias ropas colgaban en jirones de su demacrada figura. Su piel estaba amarillenta, llena de heridas y agrietada; sus ojos estaban velados y encostrados. Su rostro, una vez atractivo, ahora estaba escondido tras una barba asquerosa y enmarañada, y sus pies descalzos estaban cubiertos de llagas abiertas e infectadas. Me condolí ante la visión de su sufrimiento. (...)

Ahora él era una víctima de sus víctimas, destinado a vivir en tormento y arrepentimiento. Me sentí abrumada de piedad hacia aquel hombre. (...) Me estiré hacia él, toqué sus manos ligeramente y le dije en voz baja lo que había venido a decirle:

-Lo perdono- (....)

-¿Cómo pudiste hacer eso? ¿Por qué lo perdonaste?-

Le respondí con la verdad:

-El perdón es lo único que tengo para ofrecer. "  (Vivir para contarlo)

Reflexión:

¿Conoce ejemplos similares al de los Hutus y Tutsis?

¿Piensa que pertenece usted a un grupo similar? ¿Qué lo hace pensar eso? ¿Por qué? ¿Para qué?

Immaculée Ilibagiza viene a Tucumán a compartir su testimonio de reconciliación que siempre es necesario para todo tiempo y lugar. Su ejemplo es arrollador.

Si usted considera que es difícil perdonar luego de una guerra como esa, coincido plenamente con usted. Pero entonces le pregunto: ¿Para qué iniciarla?

¡Bienvenida Immaculeé a Tucumán!

¡Hasta la próxima!


*El 29 de Octubre Immaculée Ilibagiza estará en el teatro San Martín, y nos contará su experiencia acerca de lo vivido en el genocidio de Ruanda. Escuchar sus palabras y su modo de ver la vida es algo que no querrás perder. Su libro "Sobrevivir para contarlo" es un best seller a nivel mundial. ¿Ya lo leíste?



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