Es la primera vez que la UCR no lleva postulante propio

Cobos y Morales son los "vices" enfrentados.

ELISA CARRIO. Nunca se olvidó de su pasado radical. RICARDO LOPEZ MURPHY. Mantiene su perfil técnico.  ARCHIVO LA GACETA
ELISA CARRIO. Nunca se olvidó de su pasado radical. RICARDO LOPEZ MURPHY. Mantiene su perfil técnico. ARCHIVO LA GACETA
23 Octubre 2007
BUENOS AIRES.- La UCR llega a las elecciones presidenciales sin candidato propio por primera vez desde 1916 y dividida entre oficialistas y opositores, en una encrucijada que determinará cómo se redefine el partido tras las heridas de la crisis de 2001, que obligó a Fernando de la Rúa a dejar el poder.
Con el ex ministro Roberto Lavagna como postulante presidencial y eje de la coalición con un sector del PJ disidente, los radicales que retuvieron la conducción del partido quieren olvidar el fracaso electoral de Leopoldo Moreau en 2003 -que agravó su crisis tras la caída de la Alianza-, y volver a posicionarse.
En el medio de oficialistas y opositores, irán dos candidatos que mutaron -hace tiempo- su color radical por banderas propias: Elisa Carrió, con su Coalición Cívica, y Ricardo López Murphy, líder de Recrear. Ambos conversaron con referentes de la UCR pero nunca llegaron a un principio de acuerdo para alianza, con vista a las elecciones del domingo.
Así, en las convenciones de Rosario y de Avellaneda, los delegados partidarios consideraron que adherir a Lavagna era una de las pocas salidas para enfrentar la ausencia de figuras fuertes en el seno de la fuerza. Una buena elección de Lavagna sería un importante paso para el sector orgánico que, a nivel interno, enfrenta la estructura de los gobernadores e intendentes “radicales K”, quienes sellaron una alianza con el oficialismo con la postulación de Julio Cobos como vice de Cristina Fernández.
El grupo comandado por Gerardo Morales -el vice de Lavagna- dice no le teme a una eventual avanzada de los “K” para quedarse con la conducción del partido, pero los disidentes -que resultarían fortalecidos el domingo 28-, ya advierten que pelearán por desplazar a los orgánicos y “tomarán” el partido.
 La disputa entre los dos sectores quedó expuesta cuando el gobernador de Río Negro, Miguel Saiz, publicó una solicitada pidiéndole a Morales que “cuando se vaya (del partido), apague la luz”, a lo que el jujeño respondió rápidamente: “aunque seamos cinco, nunca seremos kirchneristas”.
Desde el análisis de la historiadora Ana Persello, la UCR no logró todavía definirse como partido de oposición, no encontró su lugar. “Está fragmentado, pero eso forma parte de su dinámica histórica”, aseguró. (DyN)

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