28 Octubre 2006 Seguir en 
La decisión del gobernador José Alperovich y del intendente Domingo Amaya de erradicar a los vendedores ambulantes del microcentro y de reubicarlos en la vereda de la avenida Sáenz Peña al 100 y al 200 (lindante con el Predio Ferial Norte) entusiasma a comerciantes del microcentro y encuentra apoyo por parte de la Federación Económica de Tucumán (FET). Pese a que se trata del enésimo anuncio oficial vinculado al comercio callejero ilegal, el vicepresidente primero de la FET, Rodolfo Di Pinto, afirmó que los empresarios están a la espera de la concreción definitiva del traslado hasta el 30 de noviembre, según se confirmó.
"Damos un voto de confianza a las autoridades, que tomaron una decisión política -enfatizó-. Ahora hay que tratar de hacer comprender a los ambulantes que para funcionar como sociedad debemos trabajar todos en conjunto", manifestó Di Pinto. Agregó que con la eliminación de la venta ilegal de mercadería, los comerciantes del microcentro recuperarán un 30% de sus ventas.
El directivo reconoció que los puesteros necesitan un medio para vivir y descartó que su reubicación a la zona de El Bajo les haga perder clientes.
La expectativa de los comerciantes crece en función de que desaparecería lo que ellos consideran una competencia desleal.
"Nosotros tenemos problemas, porque vendemos los mismos productos que ellos tienen en la calle. Hace seis meses, por ejemplo, dejamos de vender relojes despertadores de la línea económica", comentó Elizabeth Dip, encargada de una relojería ubicada en Maipú y Mendoza.
Dip afirmó que no cree que el proyecto oficial resulte efectivo. "Esta gente está agrupada. Todas las veces que agentes municipales o Gendarmería intentan hacer un operativo, sacan palos para pegarles", dijo.
En cambio, Francisco Pineda, dueño de una óptica, se mostró optimista. "Tengo fe en que pueden ser erradicados del centro, porque se ven obras y cosas concretas que durante mucho tiempo no se hicieron, y no veo por qué no se pueda solucionar ahora este problema, que también lleva años", afirmó.
Pineda dijo que desde hace dos años las ventas de anteojos de sol de su óptica se redujeron en un 50%, debido a que comenzaron a proliferar en la calle los mesones con lentes de dudosa procedencia. "No se entiende cómo esa mercadería termina ingresando a este mercado. Habría que ver cuál es el trabajo de Aduana. Nosotros tenemos que pagar el 70% del valor de cada par de anteojos en impuestos. Siendo muy generoso, tenemos una rentabilidad del 20%", afirmó Pineda, y dijo que es difícil competir con un puestero callejero que vende anteojos de sol a $ 10 sin pagar impuestos, cuando los más baratos en una óptica cuestan entre $ 40 y $ 50.
SALTA.- Los vendedores ambulantes de esta ciudad y los gobiernos municipal y provincial firmaron un acta acuerdo para superar el conflicto que los involucra, desde que los trabajadores fueron notificados de que no podrán desarrollar su actividad comercial en el casco histórico de la ciudad.
El secretario de Gobierno de la provincia, Lucas Amado, precisó que mediante el documento, los vendedores ambulantes se comprometieron a no realizar manifestaciones públicas y a no desarrollar la actividad comercial en la zona del casco céntrico, tal como lo prohíben las normas legales vigentes.
A la vez, la comuna y el Gobierno se comprometieron a trabajar para reubicar a los vendedores en lugares aptos, y a apoyarlos con la infraestructura necesaria para que desempeñen su actividad sin inconvenientes, explicó Amado. Además, destacó el aporte de los vendedores, que se pusieron a la altura de las circunstancias y comprendieron la situación. (Télam)
"Damos un voto de confianza a las autoridades, que tomaron una decisión política -enfatizó-. Ahora hay que tratar de hacer comprender a los ambulantes que para funcionar como sociedad debemos trabajar todos en conjunto", manifestó Di Pinto. Agregó que con la eliminación de la venta ilegal de mercadería, los comerciantes del microcentro recuperarán un 30% de sus ventas.
El directivo reconoció que los puesteros necesitan un medio para vivir y descartó que su reubicación a la zona de El Bajo les haga perder clientes.
La expectativa de los comerciantes crece en función de que desaparecería lo que ellos consideran una competencia desleal.
"Nosotros tenemos problemas, porque vendemos los mismos productos que ellos tienen en la calle. Hace seis meses, por ejemplo, dejamos de vender relojes despertadores de la línea económica", comentó Elizabeth Dip, encargada de una relojería ubicada en Maipú y Mendoza.
Dip afirmó que no cree que el proyecto oficial resulte efectivo. "Esta gente está agrupada. Todas las veces que agentes municipales o Gendarmería intentan hacer un operativo, sacan palos para pegarles", dijo.
En cambio, Francisco Pineda, dueño de una óptica, se mostró optimista. "Tengo fe en que pueden ser erradicados del centro, porque se ven obras y cosas concretas que durante mucho tiempo no se hicieron, y no veo por qué no se pueda solucionar ahora este problema, que también lleva años", afirmó.
Pineda dijo que desde hace dos años las ventas de anteojos de sol de su óptica se redujeron en un 50%, debido a que comenzaron a proliferar en la calle los mesones con lentes de dudosa procedencia. "No se entiende cómo esa mercadería termina ingresando a este mercado. Habría que ver cuál es el trabajo de Aduana. Nosotros tenemos que pagar el 70% del valor de cada par de anteojos en impuestos. Siendo muy generoso, tenemos una rentabilidad del 20%", afirmó Pineda, y dijo que es difícil competir con un puestero callejero que vende anteojos de sol a $ 10 sin pagar impuestos, cuando los más baratos en una óptica cuestan entre $ 40 y $ 50.
En Salta llegaron a un acuerdo con los puesteros
SALTA.- Los vendedores ambulantes de esta ciudad y los gobiernos municipal y provincial firmaron un acta acuerdo para superar el conflicto que los involucra, desde que los trabajadores fueron notificados de que no podrán desarrollar su actividad comercial en el casco histórico de la ciudad.
El secretario de Gobierno de la provincia, Lucas Amado, precisó que mediante el documento, los vendedores ambulantes se comprometieron a no realizar manifestaciones públicas y a no desarrollar la actividad comercial en la zona del casco céntrico, tal como lo prohíben las normas legales vigentes.
A la vez, la comuna y el Gobierno se comprometieron a trabajar para reubicar a los vendedores en lugares aptos, y a apoyarlos con la infraestructura necesaria para que desempeñen su actividad sin inconvenientes, explicó Amado. Además, destacó el aporte de los vendedores, que se pusieron a la altura de las circunstancias y comprendieron la situación. (Télam)







