Manifestantes y gendarmes se enfrentaron en las afueras del Tribunal Federal
Agrupaciones de izquierda chocaron con las fuerzas de seguridad, en protesta por la decisión de la Justicia de otorgarle a Bussi el beneficio del arresto domiciliario, a raíz de su deteriorado estado de salud. Se registraron varios heridos.
28 Agosto 2008 Seguir en 
Manifestantes de partidos de izquierda se enfrentaron esta tarde con efectivos de Gendarmería, en las afueras del tribunal donde fueron condenados a perpetua los militares Antonio Bussi y Luciano Menéndez por el crimen del senador Guillermo Vargas Aignasse, perpetrado en la dictadura.
Los militantes, que reclaman que Bussi vaya a una cárcel común, lanzaron elementos contundentes contra los efectivos de Gendarmería Nacional y vidrieras de comercios e inmuebles adyacentes, mientras los gendarmes replicaron con gases lacrimógenos.
En tanto, dentro de la sala de audiencias el diputado nacional Gerónimo Vargas Aignasse, hijo de la víctima de la dictadura, se abrazó con familiares mientras sostenía una foto de su padre.
Como consecuencia del duro enfrentamiento, más de una decena de gendarmes resultaron lesionados y varias personas terminaron afectados por los gases. El momento de tensión se prolongó un rato más, debido a que los militantes se resistían a abandonar las calles adyacentes, y, finalmente, la calma retornó a la zona pasadas las 19. LA GACETA ©
Los militantes, que reclaman que Bussi vaya a una cárcel común, lanzaron elementos contundentes contra los efectivos de Gendarmería Nacional y vidrieras de comercios e inmuebles adyacentes, mientras los gendarmes replicaron con gases lacrimógenos.
En tanto, dentro de la sala de audiencias el diputado nacional Gerónimo Vargas Aignasse, hijo de la víctima de la dictadura, se abrazó con familiares mientras sostenía una foto de su padre.
Como consecuencia del duro enfrentamiento, más de una decena de gendarmes resultaron lesionados y varias personas terminaron afectados por los gases. El momento de tensión se prolongó un rato más, debido a que los militantes se resistían a abandonar las calles adyacentes, y, finalmente, la calma retornó a la zona pasadas las 19. LA GACETA ©







