28 Mayo 2007 Seguir en 
HAMBURGO, Alemania.- Hace 20 años, el 28 de mayo de 1987, una imagen legendaria recorrió el mundo. Se trataba de una pequeña avioneta Cessna que planeaba entre edificios y aterrizó con toda naturalidad en la plaza Roja de Moscú. A bordo, viajaba un muchachito alemán de 19 años, Mathias Rust.
¿Un visionario? ¿Un iluso? ¿Un perturbado? Muchos estaban seguros de que el intrépido aviador era todo eso y algo más. De hecho hoy, 20 años después, el hamburgués Rust dice que si pudiera borraría todo de su memoria y de los libros de historia, según declaró al diario "Bild".
Mientras tanto, el mundo entero se sigue preguntando cómo fue posible que Rust, con su pequeño Cessna 172, lograra superar sin un rasguño elsistema de defensa antiaérea de la Unión Soviética, más aún si se tiene en cuenta que en 1983 ese mismo sistema derribó un avión de pasajeros surcoreano con 269 personas a bordo.
Rust, que había obtenido semanas antes su licencia de piloto, no tuvo muchos problemas para llegar a Moscú. Había partido de Uetersen, un pequeño aeródromo cercano a Hamburgo, rumbo a Escandinavia. Allí se perdió su rastro y sólo volvió a reaparecer en la Plaza Roja.
Aunque él nunca lo reveló, los entendidos creen que desde la costa Báltica sólo había que volar sobre el tramo de la vía férrea para llegar a Moscú, a una altura muy escasa, fuera del alcance de los radares de la defensa antiaérea.
Para la URSS, la inesperada visita de Rust causó un terremotopolítico, teniendo como consecuencia el relevo, por orden del presidente Mijail Gorbachov, del ministro de Defensa Serguei Sokolov y del jefe de la defensa antiaérea, Alexander Koldunov, por incapaces. Rust fue detenido, sometido a un proceso y condenado en la URSS.
Un año después fue indultado y retornó a Alemania, donde realmente comenzaron para él los problemas. Entró varias veces en conflicto con las leyes y en una oportunidad hirió gravemente a puñaladas a una enfermera de un hospital dondeestaba cumpliendo el servicio civil. "No sé lo que se apoderó de mí en esemomento. Pido disculpas atodos aquellos a los que de alguna manera hice daño", reflexiona ahora.
También quiere borrar de su memoria la famosa aventura de hacedos decenios. Se le retiró su licencia de piloto, pero tiene una nuevaadquirida en algún país sudamericano, según dice. "Volar sigue siendo para mí lo más lindo que hay enel mundo", afirma.
- ¿Que pretendió con su vuelo?
- Dejar una marca, una señal de paz y luchar por el desarme. Ahora me doy cuenta de que fui un iluso, guiado porla inocencia de mi juventud.
Con 39 años, Rust acaba de divorciarse de su segunda esposa y confiesa que le gustaría volver a Moscú para recordar el vigésimo aniversario de su aventura. "Pero esta vez en un vuelo regular de línea"... (DPA)
Recreación realizada a través de un simulador de vuelos y de Google Earth sobre cómo sería actualmente el vuelo:
¿Un visionario? ¿Un iluso? ¿Un perturbado? Muchos estaban seguros de que el intrépido aviador era todo eso y algo más. De hecho hoy, 20 años después, el hamburgués Rust dice que si pudiera borraría todo de su memoria y de los libros de historia, según declaró al diario "Bild".
Mientras tanto, el mundo entero se sigue preguntando cómo fue posible que Rust, con su pequeño Cessna 172, lograra superar sin un rasguño elsistema de defensa antiaérea de la Unión Soviética, más aún si se tiene en cuenta que en 1983 ese mismo sistema derribó un avión de pasajeros surcoreano con 269 personas a bordo.
Rust, que había obtenido semanas antes su licencia de piloto, no tuvo muchos problemas para llegar a Moscú. Había partido de Uetersen, un pequeño aeródromo cercano a Hamburgo, rumbo a Escandinavia. Allí se perdió su rastro y sólo volvió a reaparecer en la Plaza Roja.
Aunque él nunca lo reveló, los entendidos creen que desde la costa Báltica sólo había que volar sobre el tramo de la vía férrea para llegar a Moscú, a una altura muy escasa, fuera del alcance de los radares de la defensa antiaérea.
Para la URSS, la inesperada visita de Rust causó un terremotopolítico, teniendo como consecuencia el relevo, por orden del presidente Mijail Gorbachov, del ministro de Defensa Serguei Sokolov y del jefe de la defensa antiaérea, Alexander Koldunov, por incapaces. Rust fue detenido, sometido a un proceso y condenado en la URSS.
Un año después fue indultado y retornó a Alemania, donde realmente comenzaron para él los problemas. Entró varias veces en conflicto con las leyes y en una oportunidad hirió gravemente a puñaladas a una enfermera de un hospital dondeestaba cumpliendo el servicio civil. "No sé lo que se apoderó de mí en esemomento. Pido disculpas atodos aquellos a los que de alguna manera hice daño", reflexiona ahora.
También quiere borrar de su memoria la famosa aventura de hacedos decenios. Se le retiró su licencia de piloto, pero tiene una nuevaadquirida en algún país sudamericano, según dice. "Volar sigue siendo para mí lo más lindo que hay enel mundo", afirma.
- ¿Que pretendió con su vuelo?
- Dejar una marca, una señal de paz y luchar por el desarme. Ahora me doy cuenta de que fui un iluso, guiado porla inocencia de mi juventud.
Con 39 años, Rust acaba de divorciarse de su segunda esposa y confiesa que le gustaría volver a Moscú para recordar el vigésimo aniversario de su aventura. "Pero esta vez en un vuelo regular de línea"... (DPA)
Recreación realizada a través de un simulador de vuelos y de Google Earth sobre cómo sería actualmente el vuelo:







