Con proyectos de mejoras el Jockey Club cumple 76 años

A los deportes se suma una vasta actividad cultural y social abierta a todos los tucumanos

OPTIMISTAS. En la sede, el presidente del Jockey, Mariano Malmierca, y el socio vitalicio Pedro León Cornet. la gaceta / foto de Analía Jaramillo
OPTIMISTAS. En la sede, el presidente del Jockey, Mariano Malmierca, y el socio vitalicio Pedro León Cornet. la gaceta / foto de Analía Jaramillo
02 Noviembre 2015
Los aniversarios suelen ser tiempos bisagra, esos en los que se hace balance y se piensa el futuro. El Jockey Club de Tucumán, que acaba de cumplir 76 años, está envuelto en la efervescencia de esa situación. Y, la verdad, sus dirigentes están radiantes y optimistas.

“Es muchísimo lo que hemos crecido, y lo que viene es más que interesante”, afirma con entusiasmo el presidente de la institución, Mariano Malmierca.

“Nacimos en 1939 de la unión de dos clubes sociales -destaca el memorioso Pedro León Cornet, socio vitalicio- y nuestro cumpleaños nos encontró siendo el club deportivo más completo de Tucumán, y desarrollando un perfil cultural cada vez más profundo”.

El Jockey hoy

Unas 4.500 personas pueden practicar intensivamente cinco deportes (golf , rugby, tenis, hockey y equitación) en seis sedes: a la original, el majestuoso edificio de calle San Martín, frente a la plaza Independencia, se suman la del Hípico; la del campo de Alpa Sumaj (9 hoyos de golf), y las tres de la avenida Perón, en Yerba Buena: una en el campo de golf (otros 9 hoyos), otra, junto a las canchas de rugby y de hockey, y la tercera, para los jugadores de tenis. A todo ello se agregan las piletas, a las que tiene acceso tanto los socios plenos como los deportivos.

“El patrimonio del club es enorme, pero eso mismo plantea enormes desafíos, porque nuestro objetivo es ofrecer a los socios servicios de altísima calidad”, destaca Malmierca. Cuenta que para ello han encarado muchas obras de infraestructura y capacitación del personal.

“Es indispensable que los campos estén en perfecto estado, que las instalaciones brinden servicios de primer nivel, que el socio -que busca allí tiempos de placer y esparcimiento- sienta que es recibido por su club ‘con alfombra roja’”, añade.

A puertas abiertas

Hay un rasgo que los nuevos tiempos intentan instaurar: “El Jockey no es una institución para las élites. Lo que efectivamente nació como club social, hoy tiene las puertas abiertas a todos los tucumanos”, destaca Cornet, y resalta las actividades que tienen cobijo en el casi centenario edificio del centro. Allí funcionan un restorán -que atiende al mediodía- y un bar; en sus salones se llevan a cabo, además de fiestas, presentaciones de libros, conciertos, muestras de arte y obras de teatro; y las salas más pequeñas permiten dictar cursos y talleres.

A esta pata cultural se añade la solidaria: por ejemplo, en diciembre se llevará a cabo una feria a beneficio de la Fundación de Albergues Infantiles... y también para esa oportunidad el Jockey espera a todos los tucumanos.

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