La escasez de agua en el dique Celestino Gelsi

La escasez de agua en el dique Celestino Gelsi

Es un viejo amigo de los tucumanos. Nadie quiere imaginarse qué sucederá cuando haya pasado a retiro después de tantos años de servicio. En los últimos años, nos viene dando algunos sustos que no pasan a mayores. En estos días, el dique Celestino Gelsi, ex El Cadillal, ofrece un aspecto desolado en la cola del embalse. La cubre una vasta mancha verde, con delgada una capa de agua que permite ver el fondo. Pese a esto, los responsables sostienen que el consumo de agua potable no corre peligro.

El director provincial de Recursos Hídricos dijo: “el martes pasado (20/1), la cota había descendido hasta los 591,50 metros. Ayer (27/1), tras las lluvias fuertes de la semana pasada, el dique estaba en 595,70 metros. Es decir que subió cuatro metros en una semana, algo que nos viene muy bien. La creciente hizo que llegaran a entrar 70 metros cúbicos por segundo)”. Agregó que actualmente, se está destinando el agua para el consumo, se ha suspendido momentáneamente para riego, la industria y la generación de energía.

Un miembro de la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) expresó su esperanza de que el dique vuelva a llenarse porque hasta el 15 de abril es la época de lluvias. “Por supuesto, es necesario seguir estando atentos y cuidar el agua”, señaló. No fue tan optimista el director del Laboratorio Climatológico Sudamericano, quien indicó que difícilmente el embalse se llene con las lluvias que sobrevendrán

La cota máxima de El Cadillal es de 607,5 m.s.n.m. Si se tiene en cuenta la realidad actual, ello significa que, todavía faltan 11,8 metros para llenarlo. Dos metros antes de que llegue a ese nivel, se abren las compuertas para proteger el dique, lo cual no sucede desde 2007.

El embalse, ubicado a 29 kilómetros de San Miguel de Tucumán, comenzó a construirse en 1962, durante la gobernación de Celestino Gelsi, y se lo concluyó en diciembre de 1965. Sus aguas ocupan 1.360 hectáreas y que tiene 11 kilómetros de largo por cuatro de ancho. Su profundidad máxima es de 67 metros.

En los últimos años, los períodos de sequía han generado preocupación y aunque se ha señalado que el aprovisionamiento de agua no afectará a San Miguel de Tucumán, caben algunas reflexiones. Por un lado, sería importante que se realizaran campañas permanentes para cuidar el agua, evitando los excesos cotidianos (bañarse, lavarse los dientes, afeitarse, etcétera), así como el riego de jardines, la limpieza de veredas o el cambio de agua de las piletas, o aquellos que malgastan el líquido vital como los lavaderos callejeros de vehículos. En la Cumbre Climática de Johannesbugo 2002, ya se pronosticó que por el déficit hídrico, entre otras causas, en 2025, posiblemente dos tercios de la población del mundo padecerán el problema de la escasez de agua.

Este año, el dique Celestino Gelsi cumplirá medio siglo de existencia. Durante ese período, no se pensó que algún día dejaría de prestar servicio, razón por la cual era necesaria una política ambiental, así como de obras hidráulicas de envergadura. La construcción de los diques El Potrero de las Tablas o El Potrero del Clavillo sigue siendo una de las promesas preferidas de los candidatos a gobernar la provincia. En cinco décadas, ningún gobierno fue capaz de concretar la erección de otro embalse, pensando que en el futuro. ¿Habrá que esperar que San Miguel de Tucumán se quede sin agua para actuar?

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