16 Febrero 2014 Seguir en 
La confrontación discursiva entre Susana Trimarco, madre de María de los Ángeles Verón, y el legislador Ricardo Bussi (Fuerza Republicana) sumó un nuevo cruce de mensajes. Ayer, el hijo del fallecido represor Antonio Domingo Bussi insistió con las críticas hacia la mamá de “Marita” y a su abogado, Carlos Garmendia, luego de que este lo tildara como “heredero de la muerte y la tortura”.
“Observo con profunda pena como el señor apoderado de Trimarco, doctor Garmendia, intenta desesperadamente cuidar su currito en la Fundación María de los Ángeles. Además de insultar a mi padre, que triunfó en 10 elecciones con el voto de los tucumanos, Garmendia debería explicarnos a todos cómo y en qué distribuye la plata que generosamente le regalan los gobiernos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba, La Rioja, Tucumán y la señora Obama, de los Estados Unidos”, expresó Bussi. Y agregó: “también sería bueno para la sociedad que Garmendia aconseje a la señora Trimarco, ferviente militante K, que utilice sus influencias con el gobierno para que ayuden a Alberto Lebbos a resolver el asesinato de su hija y deje de pasearse en autos 0 kilómetro con vidrios polarizados y con chofer, como si fuera una exitosa empresaria o terrateniente del medio”. Requirió que “la fundación deje de organizar millonarios recitales con los dineros del pueblo, donde las drogas y el alcohol son de corriente circulación”.
La polémica se inició porque Bussi criticó a Trimarco por no recurrir las absoluciones de dos acusados del caso “Verón”, María Jesús y Víctor Rivero, a los que había acusado con dureza. “El hijo del genocida condenado demuestran que necesita prensa con desesperación”, había replicado Garmendia.
“Observo con profunda pena como el señor apoderado de Trimarco, doctor Garmendia, intenta desesperadamente cuidar su currito en la Fundación María de los Ángeles. Además de insultar a mi padre, que triunfó en 10 elecciones con el voto de los tucumanos, Garmendia debería explicarnos a todos cómo y en qué distribuye la plata que generosamente le regalan los gobiernos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba, La Rioja, Tucumán y la señora Obama, de los Estados Unidos”, expresó Bussi. Y agregó: “también sería bueno para la sociedad que Garmendia aconseje a la señora Trimarco, ferviente militante K, que utilice sus influencias con el gobierno para que ayuden a Alberto Lebbos a resolver el asesinato de su hija y deje de pasearse en autos 0 kilómetro con vidrios polarizados y con chofer, como si fuera una exitosa empresaria o terrateniente del medio”. Requirió que “la fundación deje de organizar millonarios recitales con los dineros del pueblo, donde las drogas y el alcohol son de corriente circulación”.
La polémica se inició porque Bussi criticó a Trimarco por no recurrir las absoluciones de dos acusados del caso “Verón”, María Jesús y Víctor Rivero, a los que había acusado con dureza. “El hijo del genocida condenado demuestran que necesita prensa con desesperación”, había replicado Garmendia.







