Fue un día emotivo, difícil. Se fue marzo y con él se despidieron los chicos que nos ayudaron durante tres meses a cubrir las distintas informaciones que nos marca nuestra agenda diaria. Mientras debatíamos los temas importantes, como los informes sobre la guerra de Malvinas o la penosa evolución de los salarios de los tucumanos, ellos se iban con tristeza, con la sensación de que no podrán empezar otro día sin la adrenalina de las noticias. Pasa siempre que uno prueba los sabores de esta profesión tan apasionante y tan difícil de abandonar. Y aunque muchas de las informaciones que cocinamos para el diario de hoy sean duras o tristes, para ellos, "los contratados", la buena noticia es que los momentos vividos durante la primera experiencia laboral dejan una marca imborrable que aparece a lo largo de la vida para seguir creciendo.







