Lorena pide un semáforo para que reine la paz en una esquina peligrosa

A ella la atropelló una moto en Camino del Perú y el acceso al barrio Vial. Los vecinos afirman que los accidentes son moneda corriente allí.

ESQUINA MALDITA. Dos mujeres cruzan la transitada intersección de Camino del Perú y el acceso al Vial. LA GACETA / FOTO DE EZEQUIEL LAZARTE
ESQUINA MALDITA. Dos mujeres cruzan la transitada intersección de Camino del Perú y el acceso al Vial. LA GACETA / FOTO DE EZEQUIEL LAZARTE
10 Febrero 2012
Mueve la cara hacia el costado y trata de ocultarla sobre el hombro; como si fuera una niña que mezquina la boca cuando ya no quiere más comida. Lorena Jaime intenta ocultar su rostro para no ser fotografiada. Sin embargo, no se resiste a relatar su experiencia. Es más, quiere que su ejemplo conmueva a las autoridades para que tomen alguna medida que haga un poquito más seguro el cruce de Camino del Perú y el ingreso al barrio Vial. Ella se ilusiona con un semáforo, pero, si no se puede, pretende que por lo menos haya varitas durante los horarios de tránsito más intenso.

El sábado 29 de mayo del año pasado ella caminaba por Camino del Perú junto con su marido; era de noche e iban desde su casa hasta lo de su suegra. Su esposo cruzó la ruta sin problemas y ella se mandó por detrás. Pero no advirtió que venía una moto sin luces. "Me golpeó la cintura desde atrás y me caí. Me vieron los médicos y me dieron de alta, porque, por suerte, no sufrí heridas graves. Pero hay otros a los que les fue mucho peor", relata Lorena mientras los clientes del negocio en el que ella cuenta su experiencia parecen competir por quién habla primero. "Hay un chico que se llama Sebastián y está internado desde hace bastante tiempo porque lo atropellaron. Quedó tan mal que tuvieron que amputarle la pierna", le gana al resto una mujer que, a pesar de sus ganas de hablar, prefiere no decir su nombre.

La esquina a la que tanto le temen los vecinos se encuentra en Villa Carmela y es complicada porque al tránsito brutal de Camino del Perú hay que sumarle el que ingresa o sale de los barrios que se extienden hacia el oeste. Los dos más importantes son el Vial y el San José de Calasanz. Pero la lista es larga: 88 Viviendas, 240 Viviendas... Para colmo, en la zona se encuentra la escuela Cooperativismo Argentino. Y aunque todavía no comenzaron las clases, las mamás ya están preocupadas.

El acceso al barrio Vial es una calle angosta que cruza por encima de un canal. Poco menos de 100 metros al oeste el Camino del Perú se convierte en una avenida ancha de doble mano que apunta hacia el cerro. Debido a la cantidad de vehículos que entran o salen de estos barrios la intersección con la ruta se vuelve infernal.

"Todos tenemos algún vecino o algún familiar accidentado ¿Sabe qué es lo peor? Que nunca hay varitas. Ayer (por el miércoles) había uno de milagro. Pero estuvo un rato y se fue. Acá habría que poner semáforos, señor ¿No le parece que es la mejor solución?, le pregunta al cronista María Luisa Miranda, pariente de Lorena.

En busca de fondos
Camino del Perú es una ruta provincial (la 315) que, como mucha otras, terminó dentro del ejido urbano. Las autoridades de la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) informaron que se está estudiando a qué organismo de crédito solicitarle la financiación para convertirla en una ruta urbana.

"El objetivo es lograr lo mismo que hicimos en la 301 (en El Manantial), pero estamos buscando la financiación. Este es un problema que se repite en otras zonas, como en la 304 (Alderetes), la 305 (Las Talitas) y la 339 (Solano Vera); son rutas que quedaron dentro de la ciudad", explicó el titular de la DPV, Raúl Basilio.

El funcionario explicó que Vialidad debe autorizar la instalación de semáforos en estos caminos. "Pero primero hay que hacer un estudio que demuestre que son necesarios, porque en la ruta pueden volverse peligrosos", advirtió.

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