El misterio de los masones sigue presente en Tucumán

La logia Estrella se fundó en 1880. En el edificio de 9 de Julio al 300 se escribieron algunas de las páginas más señeras de la historia. La creación de la UNT, de los Talleres de Tafí Viejo y de varios colegios profesionales fueron impulsados por masones. Los rituales de iniciación, que responden al Rito Escocés Antiguo y Aceptado, se realizan como en el siglo XVIII

22 Jun 2011
1

Se instalaron formalmente en Tucumán a mediados de 1880 y desde entonces su presencia en la historia de la provincia es una realidad que muy pocos conocen. La masonería, la sociedad secreta más antigua y misteriosa del mundo, también escribió algunas de las páginas más señeras de la historia provincial. Y todo se hizo desde el templo que la logia Estrella de Tucumán posee en la calle 9 de Julio al 300. Allí se reúnen regularmente (casi siempre dos veces al mes) unos 60 masones cuyos nombres se mantienen en secreto.

La masonería (también conocida como francmasonería) se inició formalmente a finales del siglo XVII, aunque sus orígenes se remontan a la Edad Media, cuando el gremio de constructores de catedrales solía reunirse para compartir sus secretos arquitectónicos. De hecho, el término masón significa constructor en francés.

Un integrante de alto rango de la logia tucumana, que prefirió no revelar su identidad, aseguró que la fraternidad ha iniciado una suerte de aggiornamiento con la finalidad de atraer a las nuevas generaciones. "No somos una secta secreta, sino más bien discreta", dijo. Y de esta manera se puso a tono con la Gran Logia de Libres y Aceptados Masones de la Argentina, que conduce el gran maestre Ángel Jorge Clavero (cuya entrevista exclusiva con LA GACETA se publicará mañana) y que tiene hasta su propio sitio en internet. En este sentido, comentó que en Tucumán hay una buena cantidad de jóvenes que están interesados en la masonería. A tal punto que se han recibido más de 10 solicitudes de ingreso en los últimos meses.

Evolución

La logia Estrella de Tucumán Nº 71 se fundó en 1880. Se dice que, mucho antes, los ingleses que llegaron a Tucumán ya habían fundado logias en Monteros, Concepción, el ingenio La Corona y Tafí Viejo.

Aunque a nivel nacional la masonería acompañó la génesis de la Argentina como país libre (la mayoría de los próceres que participaron en la declaración de la Independencia eran masones), es en el siglo XX cuando esta sociedad milenaria comenzó a provocar profundos cambios sociales y políticos en nuestra provincia. La creación de los Talleres Ferroviarios de Tafí Viejo, de la Universidad Nacional de Tucumán y de varios colegios profesionales, por ejemplo, fueron impulsados por la masonería local. Muchos clubes y asociaciones también se iniciaron por impulso de la logia.

Uno de los masones más activos fue Lucas Córdoba, dos veces gobernador de Tucumán, quien colocó la piedra fundamental del dique El Cadillal.

Otro que dejó su marca fue Roque Raúl Aragón, diputado e intendente de Tucumán. Hay una anécdota que muestra la rectitud de la que hacen gala los masones: cuando Aragón era legislador se aprobaron por ley los sueldos para los diputados. Pero el tucumano se negó rotundamente a recibir cualquier remuneración por su dedicación a la Patria, por lo que donó sus cheques a la Sociedad Sarmiento.

El destacado médico Julio Prebisch, otro de los ilustres integrantes de la logia Estrella de Tucumán, fue el primer rector de la UNT y el encargado de aplicar la Reforma Universitaria de 1918.

Comentarios