23 Mayo 2011 Seguir en 
BUENOS AIRES.- River se ilusionaba con volver a sumar tres puntos de oro para salir de la Promoción, pero cuando nada hacía preverlo, un disparo de media distancia sencillo para Juan Pablo Carrizo le terminó complicando la vida al local y cerrando un empate jugoso para San Lorenzo. Fue 1 a 1 en el Monumental, aunque si no hubiera sido por la floja reacción del capitán "millonario" al remate liviano de Jonathan Ferrari, el triunfo hubiese sido justo para los de Núñez.
Es que el 1 a 0 era la solución para superar en el promedio a Arsenal, que igualó en dos con Boca. Sin embargo, el grueso error del arquero de la Selección terminó coartando esa ilusión. Que había comenzado a forjarse después de una golazo de taco de Leandro Caruso en el primer tiempo. Pavone encaró por izquierda, amagó y luego cedió un buscapié perfecto al ex Godoy Cruz, que definió con clase y al medio del arco de Pablo Migliore.
San Lorenzo no ofrecía demasiado, salvo por el despliegue generoso de Néstor Ortigoza o algún susto en los tiros de esquina. Ferrari ingresó y le cambió la cara al "ciclón" sin querer queriendo. Salió jugando, se animó y pateó buscando la hazaña. Su tiro venció las manos en alto de "JP" y terminó dentro del arco. "Aposté a aprovechar el mal momento de Carrizo. No soy un pateador bueno", comentó Ferrari, suelto, después del encuentro.
Y sí, Carrizo parece estar de oferta, al igual que River, que sufre por sus propios fantasmas. (NA)
Es que el 1 a 0 era la solución para superar en el promedio a Arsenal, que igualó en dos con Boca. Sin embargo, el grueso error del arquero de la Selección terminó coartando esa ilusión. Que había comenzado a forjarse después de una golazo de taco de Leandro Caruso en el primer tiempo. Pavone encaró por izquierda, amagó y luego cedió un buscapié perfecto al ex Godoy Cruz, que definió con clase y al medio del arco de Pablo Migliore.
San Lorenzo no ofrecía demasiado, salvo por el despliegue generoso de Néstor Ortigoza o algún susto en los tiros de esquina. Ferrari ingresó y le cambió la cara al "ciclón" sin querer queriendo. Salió jugando, se animó y pateó buscando la hazaña. Su tiro venció las manos en alto de "JP" y terminó dentro del arco. "Aposté a aprovechar el mal momento de Carrizo. No soy un pateador bueno", comentó Ferrari, suelto, después del encuentro.
Y sí, Carrizo parece estar de oferta, al igual que River, que sufre por sus propios fantasmas. (NA)
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