Cada vez hay más departamentos y casas del centro que se usan como prostíbulos "privados"
Luego de dos allanamientos -uno en Barrio Sur- se reveló que en 18 viviendas ubicadas dentro de las cuatro avenidas se practica la actividad. Una denuncia anónima permitió descubrir los locales. La persona que llamó a la Policía dijo que su hijo se contagió VIH con una prostituta, pero esto no se pudo comprobar.
08 Septiembre 2010 Seguir en 
Como el camaleón, buscan camuflarse para pasar desapercibidos. Saben que la Policía y los inspectores municipales difícilmente pongan el ojo en edificios y casas de barrios residenciales. Allí recluyen mujeres en habitaciones y, lejos de los controles y la vigilancia, explotan el sexo como mercancía.
Según especialistas, en los últimos meses proliferaron los prostíbulos "privados" en la capital. "Incluso, en foros de internet circulan mapas donde se consignan ubicaciones y precios. Esto, lógicamente, es sumamente peligroso. No sólo porque podemos estar ante casos de trata de personas, sino también porque quienes acuden a buscar esos ?servicios? están expuestos a contraer enfermedades gravísimas", remarcó Carlos Garmendia, abogado de la Fundación María de los Angeles.
Expertos consultados por LA GACETA indicaron que es prácticamente imposible saber cuántos departamentos son utilizados hoy clandestinamente como prostíbulos. Sin embargo, se comenta que hay "mapas gateros" en los que enumera al menos 18 propiedades, todas dentro de las cuatro avenidas. Justamente uno de estos locales, situado en Barrio Sur, fue allanado por la División Trata de Personas de la Policía el viernes. Además, esa noche se realizó un operativo en una casa de Ciudadela, donde también se constató que se ejercía la prostitución, dijo el comisario Julio Fernández.
El procedimiento se disparó cuando los policías recibieron el llamado anónimo de un hombre desconsolado. "Mi hijo se contagió de VIH por haber estado en un prostíbulo. No quiero que a nadie más le pase", dijo, destrozado. Antes de cortar, les dio a los investigadores los datos clave sobre los dos lugares.
Agentes a cargo de los comisarios Pablo Barrionuevo y Fernández, y del oficial principal Ernesto Soria, realizaron los allanamientos, por disposición del fiscal Alejandro Noguera. En el departamento de Barrio Sur no había nadie. Pero, llamativamente, estaban las luces y un equipo de música encendidos. En la casa de Ciudadela había tres mujeres mayores de edad que admitieron ejercer la prostitución. En ambos lugares se secuestraron preservativos, dinero y listas con nombres y los montos recaudados.
"Llegaron hace más de un año. Al principio se hacían pasar por masajistas y andaban con delantales. Pero después ya salían así nomás y era muy evidente", dijo María, vecina de uno de los locales. José, quien vive en ese edificio, comentó: "acá nadie las quería, porque no es lindo tener gente haciendo esas cosas en el departamento del lado. Creo que aprovechaban que acá hay muchos monoambientes con estudiantes".
Como la Policía no pudo dar aún con los explotadores de las jóvenes, aún no hay imputados en la causa. Ahora, los pesquisas están trabajando con los celulares que fueron secuestrados en ese lugar, y podrían someterlos a pericias para buscar datos. Por otra parte, el padre del joven que se habría contagiado VIH no realizó la denuncia, y ese hecho no puede ser investigado, afirmó un policía. "Sólo si la Justicia lo ordena se puede someter a las mujeres rescatadas a estudios para saber si padecen esa enfermedad", agregó.
Según especialistas, en los últimos meses proliferaron los prostíbulos "privados" en la capital. "Incluso, en foros de internet circulan mapas donde se consignan ubicaciones y precios. Esto, lógicamente, es sumamente peligroso. No sólo porque podemos estar ante casos de trata de personas, sino también porque quienes acuden a buscar esos ?servicios? están expuestos a contraer enfermedades gravísimas", remarcó Carlos Garmendia, abogado de la Fundación María de los Angeles.
Expertos consultados por LA GACETA indicaron que es prácticamente imposible saber cuántos departamentos son utilizados hoy clandestinamente como prostíbulos. Sin embargo, se comenta que hay "mapas gateros" en los que enumera al menos 18 propiedades, todas dentro de las cuatro avenidas. Justamente uno de estos locales, situado en Barrio Sur, fue allanado por la División Trata de Personas de la Policía el viernes. Además, esa noche se realizó un operativo en una casa de Ciudadela, donde también se constató que se ejercía la prostitución, dijo el comisario Julio Fernández.
El procedimiento se disparó cuando los policías recibieron el llamado anónimo de un hombre desconsolado. "Mi hijo se contagió de VIH por haber estado en un prostíbulo. No quiero que a nadie más le pase", dijo, destrozado. Antes de cortar, les dio a los investigadores los datos clave sobre los dos lugares.
Agentes a cargo de los comisarios Pablo Barrionuevo y Fernández, y del oficial principal Ernesto Soria, realizaron los allanamientos, por disposición del fiscal Alejandro Noguera. En el departamento de Barrio Sur no había nadie. Pero, llamativamente, estaban las luces y un equipo de música encendidos. En la casa de Ciudadela había tres mujeres mayores de edad que admitieron ejercer la prostitución. En ambos lugares se secuestraron preservativos, dinero y listas con nombres y los montos recaudados.
"Llegaron hace más de un año. Al principio se hacían pasar por masajistas y andaban con delantales. Pero después ya salían así nomás y era muy evidente", dijo María, vecina de uno de los locales. José, quien vive en ese edificio, comentó: "acá nadie las quería, porque no es lindo tener gente haciendo esas cosas en el departamento del lado. Creo que aprovechaban que acá hay muchos monoambientes con estudiantes".
Como la Policía no pudo dar aún con los explotadores de las jóvenes, aún no hay imputados en la causa. Ahora, los pesquisas están trabajando con los celulares que fueron secuestrados en ese lugar, y podrían someterlos a pericias para buscar datos. Por otra parte, el padre del joven que se habría contagiado VIH no realizó la denuncia, y ese hecho no puede ser investigado, afirmó un policía. "Sólo si la Justicia lo ordena se puede someter a las mujeres rescatadas a estudios para saber si padecen esa enfermedad", agregó.
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