El espíritu de Yupanqui volvió a cantar para los tucumanos

Terminó el ciclo con el que se recordó la obra y la vida de don Atahualpa. Un recital repleto de color para revalorizar el pensamiento del cantautor popular.

11 May 2010

Atahualpa Yupanqui siempre vuelve a Tucumán, porque esta tierra quedó anclada en su espíritu y su música. En el homenaje que se le realizó durante toda la semana, su sombra se coló por todas partes en el Teatro Alberdi. Y el domingo a la noche, en el cierre, el público lo sintió más cerca que nunca.

Con Roberto "Colla" Chavero, el hijo de Yupanqui, sobre el escenario, el espectáculo "Siempre vuelvo a Tucumán" abrió con la interpretación del Coro Universitario de "La pobrecita", que estaba fuera de la programación.

Los relatos de Golondrina Ruiz, acompañado por su guitarra, estuvieron entre los que más motivaron al público, que llamativamente estaba compuesto en su mayor parte por jóvenes.

Recuerdo vivo

También cosecharon aplausos el Coro Polifónico y la Escuela Municipal de Danzas Argentinas El Bailarín, de la ciudad de Brinkmann (Córdoba). Chavero, acompañado por el guitarrista Alberto Muñoz, el vientista andino Javier Sepúlveda y el pianista Pablo Giner, interpretó canciones de su padre, habló de él y presentó a los demás artistas.

Fue un concierto para entendidos, amantes de la obra de Yupanqui y curiosos. El Alberdi no se llenó, pero quienes asistieron salieron felices y conociendo un poco más al cantautor.

En la pantalla gigante se proyectaron videos inéditos de Atahualpa, y se reprodujeron audios. Fue así que se escuchó su voz recitando "Coplas de baguala del Valle Calchaquí", esa que dice: "Con mi caballo y mi lazo, / paso la vida tranquilo, / llevo un cartel en la frente: / "¡No me vendo, ni me alquilo!" / 0 ¡Malhaya con mi vida, / caminar y caminar! / ¡Siempre ando por todas partes, / siempre vuelvo a Tucumán!".

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