En el mundo de la redonda hay futbolistas para todos los gustos. Están los exquisitos, esos habilidosos que llenan los ojos con gambetas, sombreros, rabonas y toques deliciosos. Y también están aquellos que nunca dan por perdida la pelota, los que corren en el último minuto del encuentro al mismo ritmo que lo hacían al comienzo. Este es el caso de Facundo Oreja, un jugador a la medida de los "santos". El marplatense derrocha garra en cada presentación y sus corridas son aplaudidas por toda La Ciudadela.
"Es imposible no motivarse cuando jugás al fútbol. Es lo más lindo que puede existir. Además tengo la suerte de estar en un club grande. Contar con una familia bien constituida y encontrarme bien físicamente también sirven para motivarse y entrar con tranquilidad a la cancha para hacer las cosas lo mejor posible", señaló el ex lateral-volante de Aldosivi.
Lo que vendrá
Oreja llegó a San Martín con la ilusión de pelear el ascenso, pero a medida que las fechas fueron pasando la ilusión se fue diluyendo. "Nos quedan cuatro partidos por delante y debemos reunir la mayor cantidad de puntos posibles. Queremos llegar a las 50 unidades; y si se puede superar esa meta, mucho mejor", expresó el aguerrido futbolista.
En San Martín, los rumores sobre los jugadores que se van o se quedan están a la orden del día. Durante las últimas semanas trascendió que Oreja dejará los albirrojos al final del campeonato. Es más: se lo vinculó con un posible traspaso a los "decanos". "Me molesta mucho que se digan cosas que no son reales. Voy a dejar en claro que nadie de otro club me llamó. Y si lo hubiera hecho, no faltaría a los valores que tengo. Mucho menos traicionaría a un club que me brindó todo desde que llegué. Me siento muy feliz en San Martín. La gente me trata muy bien. Siempre di lo mejor y lo seguiré haciendo mientras tenga la responsabilidad de defender esta camiseta", aseveró.
Y luego habló de su futuro. "Mi continuidad en San Martín dependerá de lo que decidan el cuerpo técnico y los dirigentes. Mi intención es seguir ligado a esta institución. Ellos tienen la opción de compra, pero eso se charlará en su momento. Siempre mantuvimos un buen diálogo con los directivos y esta vez no será la excepción", enfatizó el futbolista, que se metió a la hinchada en el bolsillo.
"Aunque ya nos bajamos de la lucha por el ascenso todavía quedan objetivos por delante y los afrontaremos con nuestra mejor arma: tratando de jugar buen fútbol".
"Es imposible no motivarse cuando jugás al fútbol. Es lo más lindo que puede existir. Además tengo la suerte de estar en un club grande. Contar con una familia bien constituida y encontrarme bien físicamente también sirven para motivarse y entrar con tranquilidad a la cancha para hacer las cosas lo mejor posible", señaló el ex lateral-volante de Aldosivi.
Lo que vendrá
Oreja llegó a San Martín con la ilusión de pelear el ascenso, pero a medida que las fechas fueron pasando la ilusión se fue diluyendo. "Nos quedan cuatro partidos por delante y debemos reunir la mayor cantidad de puntos posibles. Queremos llegar a las 50 unidades; y si se puede superar esa meta, mucho mejor", expresó el aguerrido futbolista.
En San Martín, los rumores sobre los jugadores que se van o se quedan están a la orden del día. Durante las últimas semanas trascendió que Oreja dejará los albirrojos al final del campeonato. Es más: se lo vinculó con un posible traspaso a los "decanos". "Me molesta mucho que se digan cosas que no son reales. Voy a dejar en claro que nadie de otro club me llamó. Y si lo hubiera hecho, no faltaría a los valores que tengo. Mucho menos traicionaría a un club que me brindó todo desde que llegué. Me siento muy feliz en San Martín. La gente me trata muy bien. Siempre di lo mejor y lo seguiré haciendo mientras tenga la responsabilidad de defender esta camiseta", aseveró.
Y luego habló de su futuro. "Mi continuidad en San Martín dependerá de lo que decidan el cuerpo técnico y los dirigentes. Mi intención es seguir ligado a esta institución. Ellos tienen la opción de compra, pero eso se charlará en su momento. Siempre mantuvimos un buen diálogo con los directivos y esta vez no será la excepción", enfatizó el futbolista, que se metió a la hinchada en el bolsillo.
"Aunque ya nos bajamos de la lucha por el ascenso todavía quedan objetivos por delante y los afrontaremos con nuestra mejor arma: tratando de jugar buen fútbol".









