10 Marzo 2010 Seguir en 
Hablar de historia siempre fue cosa de especialistas, pero ahora ellos son quienes se plantean una disciplina más democrática. Es que por años, el conocimiento pormenorizado del pasado estaba encerrado en los claustros o llegaba a la sociedad con discursos poco comprensibles para los no iniciados. El desafío, esta vez para docentes, profesionales y hasta estudiantes, es rescatar la historia de la UNT en sus diferentes aspectos, construir las múltiples realizaciones que enriquecieron el quehacer universitario y cultural de la provincia, y luego contarla.
Para ello, la Secretaría General de la UNT puso en marcha la segunda edición del Congreso de Historia de la Universidad que se desarrollará entre el 18 y el 19 de marzo. Hubo antecedentes, el primer encuentro se realizó en 2004 y en aquella oportunidad los resultados fueron alentadores. En aquel entonces, no había una temática definida, los desarrollos fueron diversos y hasta se editó el primer libro de actas con los trabajos finales. En este Segundo Congreso de Historia de la UNT, las presentaciones suman 35, y los organizadores -una vez más- remarcaron la importancia de conocer la historia de la Universidad.
“Decidimos centrarnos en los años fundacionales de la UNT hasta la década del 70, haciendo hincapié, no sólo en los procesos históricos, sino en los personajes, sus creadores, docentes, científicos, artistas e intelectuales que hicieron de nuestra casa una de las instituciones señeras del NOA”, puntualizó Florencio Aceñolaza, Secretario General de la UNT.
“Entre 1910 y 1970 hubo acontecimientos esenciales que estuvieron protagonizados o impulsados por hombres y mujeres que merecen este espacio de reflexión, estudio y análisis que llevamos a la comunidad”, agregó.
El encuentro se realizará en el aula de Usos Audiovisuales del Centro Cultural Virla. Allí, una vez seleccionados los trabajos definitivos, se iniciará la ponencia, y además habrá espacios para mesas paneles y charlas informativas.
Aceñolaza remarcó, además, que el período seleccionado responde a la posibilidad de trabajar con una proyección lógica. Destacó también la importancia de un análisis por etapas, solventado por la maduración propia de los acontecimientos que supone el paso del tiempo. Tampoco dejó de lado el carácter social que asume un encuentro de estas características. Recordó que muchas de las universidades del Noroeste Argentino tuvieron sus inicios en nuestra casa de estudios. “No hay que olvidar que parte de la historia de la UNT es el hecho de haber sido una especie de madre para otras instituciones de nivel superior. La Universidad Nacional de Tucumán sirvió de ejemplo para otras provincias, como Salta y Jujuy, que tomaron el mensaje académico de la casa de Juan B. Terán”, sintetizó Aceñolaza.
“Queremos que este congreso sea la oportunidad para estudiar y conocer la forma en la que se comportó nuestra Universidad en todos esos años, gracias a la acumulación de aportes e ideas de personas fundamentales en la vida institucional, académica y estudiantil”, remarcó.







