El sospechoso del crimen de Castillo de Roselló huyó otra vez

La Policía concretó cuatro allanamientos.

Silvia Castillo, en una  foto de su casamiento. El 13 de diciembre murió tras ser baleada durante un intento de asalto frente a su vivienda.
Silvia Castillo, en una foto de su casamiento. El 13 de diciembre murió tras ser baleada durante un intento de asalto frente a su vivienda.
07 Enero 2010

"Garrón" ya tenía fama de escurridizo. Pero hoy más que nunca la Policía está padeciendo la "habilidad" del supuesto homicida de Silvia Castillo de Roselló. En lo que va de la semana, personal de la División Homicidios y Delitos Complejos ya concretó ocho allanamientos en distintos puntos de la capital y en El Colmenar. El resultado siempre fue el mismo: el sospechoso no aparece.
El lunes, el fiscal de feria, Carlos Sale, se reunió con la familia de la víctima y le garantizó que no ahorrará esfuerzos para tratar de dar con los autores del crimen. "No tengo dudas de que tarde o temprano van a ser aprehendidos", le dijo a LA GACETA el investigador, que recibió la causa de manos del fiscal Carlos Albaca.
Desde ese día, se concretaron al menos ocho procedimientos, cuatro de ellos el martes.
Sobre la base de datos obtenidos, una comisión supervisada por los comisarios Raúl Ferreira, Humberto Ruezga y Miguel Gómez salió en busca de Miguel Sebastián Romero, sobre quien pesa una orden de detención emitida por la jueza de Instrucción Emma de Nucci. "Garrón" no fue hallado, pero aparentemente las pistas que habían seguido los investigadores fueron certeras.
En las viviendas allanadas en la capital y en El Colmenar, se secuestraron distintos elementos que les pueden permitir a los especialistas localizar al sospechoso.
El lunes a la madrugada, la Policía ya había realizado cuatro allanamientos en la zona de "La Bombilla". Tampoco hallaron al muchacho -sindicado como "peligroso" por la fuerza-, pero sí se incautaron de teléfonos celulares, de un chip y de una agenda.
Ante la posibilidad de que el presunto homicida intente salir de la provincia, quienes están a cargo de la pesquisa ya tomaron precauciones: fuerzas de seguridad de las provincias limítrofes y de Buenos Aires, entre otras, tienen en su poder los datos personales del sospechoso y se remitió la orden de detención dictada por la Justicia provincial para que se lo busque en todo el país.
El crimen de Silvia causó conmoción en la sociedad tucumana. La madrugada del 13 de diciembre, ella y su familia regresaban a su casa, ubicada en barrio Ciudad Parque. Claudio Roselló, su marido, estacionó su Citröen ZR gris frente a la vivienda y se bajó para abrir el portón junto a su hija mayor, de 15 años. En el rodado quedaron la mujer, de 37, y sus otros dos hijos, de 13 y de seis. Cuando Claudio comenzó a caminar nuevamente hacia el auto, escuchó que su esposa le gritaba "¡Mirá!". Desesperada, señalaba a un muchacho de cabello largo que caminaba hacia donde estaba parada su hija adolescente. En la mano, el hombre llevaba una pistola.
Al verse descubierto, el asaltante efectuó al menos un disparo. Rápidamente, Roselló se metió en el auto y comenzó a maniobrar, mientras el delincuente gatillaba su arma con frialdad. Un cómplice suyo, que estaba escondido en la esquina con una moto, también realizó tiros.

Perforado
Tres proyectiles perforaron el chasis del Citröen. Uno de ellos atravesó el parabrisas y dio en la cabeza de Silvia, que murió casi en el acto. La mujer también recibió un balazo en el antebrazo. Su hija menor, que iba dormida en sus piernas, se salvó.
Cinco días después del crimen, un incidente producido en "La Bombilla" permitió identificar fehacientemente a uno de los sospechosos. Un joven, furioso con una vecina a la que acusaba de haberlo "batido" con la Policía, efectuó disparos contra la fachada de su casa. Los investigadores recolectaron los casquillos y los compararon con los secuestrados en la escena del crimen. Así, se supo que correspondía a la misma arma. Los vecinos sindicaron a "Garrón" como el presunto agresor, por lo que los investigadores sospechan que fue el autor del homicidio. Según esta hipótesis, su cómplice es un primo suyo, conocido como "Checho", pero aún no hay orden de detención contra este. Ambos tienen antecedentes, según fuentes policiales.

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