"Hay buenas leyes, pero se falla en su aplicación"

Reflexiones de una abogada experta en temas de Género y Justicia. Se presentó en Tucumán el flamante Observatorio de Sentencias Judiciales relacionadas con los derechos de la mujer.

OBSERVACIONES. El problema está en el acceso a la Justicia, dice Durán. LA GACETA - ENRIQUE GALINDEZ
OBSERVACIONES. El problema está en el acceso a la Justicia, dice Durán. LA GACETA - ENRIQUE GALINDEZ
27 Noviembre 2009
El hecho de que un juez sea varón o mujer es indistinto, a la hora de dictar sentencia sobre cuestiones relacionadas con el género, afirma Josefina Durán. La abogada, que integra el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA), presentó ayer en Tucumán el Observatorio de Sentencias judiciales relacionadas con los derechos de la mujer, así como el sitio web en el que se van volcando los datos que surgen de ese seguimiento de los fallos de la Justicia. "La idea de montar el Observatorio de sentencias judiciales con perspectiva de género surgió porque teníamos la intuición -o más bien, certeza- de que, en las cuestiones relativas al género, la Argentina, en lo que a la legislación se refiere, tenía, en general, buenas leyes. Pero lo que observábamos era que la falencia estaba en cómo se aplican o cómo se interpretan finalmente  esas leyes. Lo que veíamos era que  no era un tema de fallas en la ley, sino de fallas en la aplicación, a veces por desconocimiento de la perspectiva del Comité para la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer", señaló la experta.

- ¿Qué datos significativos han encontrado en esta etapa del monitoreo?

- Por ejemplo, hay casos en los cuales es la propia legislación la que discrimina. Por ejemplo, si una mujer, en un juicio laboral, reclama que está en negro, si está empleada en el servicio doméstico, está más desprotegida, porque la ley que regula esa actividad es menos protectora que la ley de contrato de trabajo. Hemos visto sentencias que son muy buenas y  otras que son discriminatorias. Hay sentencias por abuso sexual en las que está comprobado que hubo un acto sexual violento, porque las pericias así lo marcan, pero los jueces dicen: "no está comprobado si hubo consentimiento por parte de la persona. En ese sentido, es claramente regresivo.

- ¿Incide en los fallos el sexo del magistrado?
- No hubo datos relevantes en ese sentido. Nos encontramos con jueces varones que dictaron buenas sentencias y también muy malas. Lo mismo pasó con jueces mujeres. En estos últimos años, a la Corte Suprema de Justicia de la Nación no le ha tocado tratar  sentencias sobre temas de mujeres, salvo el caso de Romina Tejerina. Curiosamente, en ese caso, las dos mujeres de la Corte (Highton y Argibay) fallaron en contra de la libertad de Tejerina: no así Fayt,  Maqueda y  Zaffaroni.  

- ¿En qué incide, entonces, la incorporación de mujeres en la Justicia?
-Nos parece excelente. Impulsamos que haya mujeres en espacios de poder, porque más del 50 % de la población son mujeres. Defendemos esa participación, así como defendemos la participación de otros colectivos históricamente discriminados. Pero no pensamos que la mujer, per se, por ser mujer, tiene que ser mejor que un varón.  Pero una sociedad democrática tiene que reflejar en sus espacios  de poder la disparidad de la sociedad.

- ¿ Cómo evalúan la creación de las oficinas de violencia doméstica y de la Mujer en el ámbito de la Corte?

- Recién empieza a funcionar. Estamos a la expectativa. Por otro lado, que no haya fallos  en estos últimos años, con esta Corte nueva, no es tema achacable a la Corte, sino que es previo. El problema es la falta de acceso a la Justicia.

- ¿Hay algunas particularidades por destacar, en el mapa que van armando?

- Hay provincias, pocas, de las que no tenemos ninguna sentencia de las Cortes. Lo que hay es un problema de acceso a la información. En los casos de Santa Cruz y San Luis, estas se niegan a publicar sus sentencias, violando así principios republicanos de derecho de acceso a la información pública.

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